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Política Exterior

Los ejes de la política exterior española

Domingo 31 de diciembre de 2017
Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación

Contenidos del capítulo:

Los ejes de la política exterior española

España en las organizaciones internacionales

Los nuevos instrumentos de​ la política exterior


​España y la Unión Europea

Desde la transición la vocación europeísta y la pertenencia a la Unión Europea han configurado de manera determinante la política exterior española. El ingreso de España en las Comunidades Europeas se produjo en 1986. 

La Unión Europea es el marco natural de desarrollo político y económico de nuestro país. España asume sus responsabilidades impulsando una Unión más eficaz, más democrática, más próxima a los ciudadanos, capaz de responder a los retos y necesidades del nuevo siglo.

El  Tratado de Lisboa, firmado en 2007 y en vigor desde 2009,  creó  un Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, cargo ocupado por Federica Mogherini, un Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), auténtico servicio diplomático, y dotó a la UE de personalidad jurídica propia y de capacidad para celebrar acuerdos con Estados y Organizaciones Internacionales.

España contribuye activamente al desarrollo del SEAE promoviendo la incorporación de funcionarios españoles tanto en los servicios centrales del SEAE en Bruselas como en las distintas Delegaciones UE en el exterior.

En abril de 2017, España acogió la III Cumbre de los Países del Sur de la Unión Europea. La Cumbre tuvo dos ejes temáticos clave: el futuro de la Unión Europea y la salida del Reino Unido de la Unión. Esta Cumbre reunió en Madrid a los jefes de Estado y Gobierno de España, Francia, Italia, Portugal, Grecia, Chipre y Malta.

España e Iberoamérica

Iberoamérica es el otro gran pilar de nuestra política exterior. Los profundos vínculos entre España y la región determinan que, además de tratarse del destino principal de la internacionalización de la economía española, nuestros socios europeos nos demanden un papel activo como puente intermediador para sus actuaciones.

La Conferencia Iberoamericana de Naciones, creada en 1991 por iniciativa de México y España, reúne  a todos los países de lengua española y portuguesa  de Europa y América. El 25º aniversario de las Cumbres Iberoamericanas, celebrado en Cartagena de Indias en 2016 coincidió con un momento de especial trascendencia histórica para el país anfitrión, Colombia, al que España ha apoyado firmemente en la consecución de la paz.

España se convirtió  en 2012 en el primer  país europeo en obtener el estatuto de observador en la Alianza del Pacífico y estuvo presente  en la reciente Cumbre de la Alianza en Chile en junio de 2017. 

España ha apoyado los diferentes  procesos de integración económica, política  y comercial como la Unión de Naciones de América del Sur (UNASUR), el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) o el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y observa  con interés los nuevos impulsos integradores que están  desarrollándose en la región como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC).

La cercanía de las relaciones entre España y los países de Iberoamérica se reflejó claramente en los viajes oficiales del presidente del Gobierno a Brasil y Uruguay en abril de 2017. Durante estos encuentros, se hizo especial hincapié en el interés compartido de avanzar durante los meses restantes de 2017 en las negociaciones del tratado de libre comercio entre la UE y Mercosur. 

Respecto de Venezuela, el Gobierno español mantiene la tesis que siempre ha defendido para solucionar los problemas del país, la necesidad de un diálogo urgente, inclusivo y efectivo entre el gobierno y la oposición. Ese diálogo debe dar resultados, ser efectivo y tener lugar en un contexto de escrupuloso respeto al Estado de derecho, a los derechos humanos, a la división de poderes, y en general, a los principios democráticos. Por estos motivos, el Gobierno de España lamenta que el Ejecutivo de Venezuela haya decidido seguir adelante con un proceso constituyente que conculca principios democráticos esenciales y no es aceptado por la mayoría de los venezolanos. Por esos motivos, no reconocerá la Asamblea Constituyente. España estudiará junto a sus socios de la Unión Europea y los países amigos de la región, las medidas adicionales que puedan ser efectivas para promover una restauración de la institucionalidad democrática y constitucional en Venezuela.

Respecto de Brasil, basta señalar las sedes del Instituto Cervantes en este país para apreciar su importancia en la política exterior española: Brasilia, Sao Paulo, Rio de Janeiro, Belo Horizonte, Curitiba, Porto Alegre, Salvador de Bahía y Recife.

España y el Magreb   

El Magreb está siendo objeto de una atención creciente por la política exterior española. Si Marruecos y Argelia siempre fueron prioritarios, ahora también comparten esa calificación, Mauritania, Túnez y Libia, fundamentalmente por razones energéticas  y de seguridad. 

No obstante, las relaciones económicas son especialmente estrechas con Marruecos. En los últimos seis años se ha duplicado el comercio entre los dos países y España se ha consolidado como el primer socio comercial de Marruecos. Hay Centros Cervantes en Rabat, Tánger, Fez, Marrakech, Tetuán y Casablanca.

En enero de 2017 España mostró su satisfacción por la admisión de Marruecos en la Unión Africana dadas las excelentes relaciones que mantiene tanto con el  país vecino, socio estratégico, como con la Unión Africana, interlocutora imprescindible en el continente africano.

La seguridad en la región constituye una preocupación compartida por España y los países de la región. De hecho, la cooperación con Mauritania, Marruecos y Argelia en la gestión de flujos migratorios es excelente, como lo prueban el número creciente de centros Cervantes: Túnez, Orán, etc.

En el Sahara Occidental, España apoya una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable, que prevea la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental.

En relación al conflicto libio, España continúa apoyando al Consejo Presidencial como la institución de gobierno legítima en el país, reconocida como tal por la Resolución 2259 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Asimismo, España se compromete a continuar sosteniendo los esfuerzos de la Misión de Apoyo de Naciones Unidas en Libia (UNSMIL en siglas en inglés) para abordar la crisis política, de seguridad, económica e institucional que afecta al país.

Las Reuniones de Alto Nivel

España celebra cumbres bilaterales con sus principales socios europeos para avanzar en el diálogo sobre intereses comunes y como muestra de unas relaciones particularmente estrechas. También, en función de la agenda bilateral, se realizan reuniones sectoriales entre Ministerios.

En el año 2017 se han celebrado las siguientes Cumbres Bilaterales: Francia, el 20 de febrero; Portugal, el 29 y 30 de mayo; y, Polonia, el 30 de junio. Además, el presidente del Gobierno ha asistido a la Cumbre del G-20 celebrada en Hamburgo (7 y 8 de julio), cuya agenda se organizó bajo el título "Configurando un mundo interconectado". 

España y los Estados Unidos   

La presencia global de los Estados Unidos (EE.UU.) y su papel económico central hacen de la relación transatlántica una de las más importantes para España. España y EE.UU. comparten una especial sensibilidad hacia el problema del terrorismo, la proliferación de armas de destrucción masiva y otras amenazas contra la paz y seguridad internacionales. 

Las inversiones españolas en Estados Unidos se han incrementado sustancialmente en los últimos años. Actualmente, España es uno de sus principales inversores, con más 700 empresas españolas, que generan 75.000 puestos de trabajo directos y unos 300.000 indirectos. Las empresas abarcan desde sectores como las energías renovables, la banca o la moda, hasta el de las infraestructuras y obras públicas, los servicios financieros y la medicina.

El español es la segunda lengua más hablada en EE.UU. con 55 millones de hispano-hablantes (algo más del 17 % de su población), y es la lengua extranjera más estudiada, tanto en la enseñanza secundaria como en la superior. El Instituto Cervantes cuenta con sedes en Albuquerque, Chicago y Nueva York, además del Aula Cervantes Seattle. También existe un Centro Cultural Español de Cooperación Iberoamericana en Miami y el Observatorio de la lengua y las culturas hispánicas en los Estados Unidos en Boston.

Otras áreas de interés

El Mediterráneo

La acción exterior de España está naturalmente incardinada con la cooperación euro mediterránea. Promotores activos del Proceso de Barcelona, nuestro país alberga, en la ciudad de Barcelona, la sede de la Secretaría General de la Unión por el Mediterráneo (UpM).

La Unión por el Mediterráneo se ha consolidado como el mejor espacio para el desarrollo de las relaciones euro-mediterráneas y el marco multilateral de la política europea de vecindad para el Sur. Tras la revisión de la Política Europea de Vecindad y las reuniones de ministros de Asuntos Exteriores de la UpM en Barcelona (noviembre de 2015 y enero de 2017), la UpM ha entrado en una nueva fase destinada a incrementar y coordinar las relaciones bilaterales de la UE en el ámbito mediterráneo.

Los ministros de Asuntos Exteriores de la UpM, en su última reunión celebrada en Barcelona, en enero de 2017, han aprobado un documento estratégico para la acción de los próximos años presidido por la interrelación entre la dimensión política y su traslación operacional. Los proyectos se organizan en áreas de actividad prioritaria (crecimiento inclusivo, jóvenes, mujer, desarrollo sostenible) tratando de dar una  respuesta a los principales desafíos: estabilidad regional, desarrollo humano e integración regional.

Los Centros Cervantes del área del Mediterráneo son, además de los de Francia (París, Lyon, Burdeos y Toulouse), e Italia (Roma, Milán, Palermo y Nápoles), los ubicados en las siguientes ciudades: Estambul, Liubliana, Zagreb, Belgrado, Sofía, Bucarest y Budapest.

Oriente Próximo 

Dada la tradición histórica y cultural española, las relaciones con los países de Oriente Próximo tienen un horizonte más amplio que la tradicional buena vecindad y la cooperación con otros países de Europa. En los últimos años, se han fortalecido está relación con tratados comerciales que han permitido exportar bienes y tecnología española para construir nuevas infraestructuras en alguna de estas naciones, especialmente las del Golfo.

Desde la Conferencia de Paz de Madrid en 1991, España ha apoyado de manera activa una solución global al conflicto árabe-israelí a través del Proceso de Paz en Oriente Medio y de la solución basada en dos Estados, según los parámetros aceptados por la Comunidad Internacional.

Respecto de la situación en Siria, deben destacarse dos aspectos. De un lado, España ha expresado su grave preocupación por las conclusiones contenidas en el reciente informe emitido por el Equipo de Investigación de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), en el que confirma el uso de armas químicas por parte del régimen sirio.  

Por otro, España forma parte de la Fuerza Interina de las Naciones Unidas (FINUL) desplegada en Líbano y, como facilitador de la Resolución 2231 en el seno del Consejo de Seguridad, desempeña una labor esencial en la implementación del acuerdo nuclear con Irán. Respecto de la lucha contra el Daesh, España celebró la derrota del Daesh en Mosul, considerando que se trata de un paso decisivo para privar a esta organización terrorista de bases seguras en territorio iraquí. A esta victoria ha contribuido decisivamente la Coalición Global contra el Daesh, a la que España pertenece.

Finalmente, dentro de la UE,  España participa activamente en el diálogo estratégico birregional con los países del Consejo de Cooperación del Golfo.

En el área de Oriente Próximo también hay un importante número de Centros Cervantes: El Cairo, Alejandría, Amán, Beirut, Damasco y Tel Aviv.

África Subsahariana 

África es una prioridad estratégica y política de España. Para gestionar y planificar el crecimiento de nuestra presencia en la región, se aprobaron sendos Planes África. Hoy, la realidad africana plantea nuevos retos. Junto a la persistencia de problemas como la pobreza, el sida o las amenazas contra la paz y la seguridad, el avance de la democracia y las dinámicas de integración regional abren nuevos escenarios. En este contexto, el Gobierno español centra sus esfuerzos en el Sahel, el África Occidental o el Cuerno de África, sin olvidar a los países de la SADC (Southern African Development Community) y, por supuesto, a Guinea Ecuatorial.

En el marco de la UE, España hace valer su experiencia a la hora de afrontar uno de los retos cruciales de nuestro tiempo: la crisis migratoria. Nuestro enfoque sitúa el diálogo migratorio en un marco amplio de relaciones, centrado en el desarrollo de los países de origen y tránsito.

Asía-Pacífico

España sitúa su proyección en Asia Pacífico como una de sus grandes prioridades de política exterior del siglo XXI. En los últimos quince años, se ha extendido nuestra presencia diplomática, consular y comercial en los países asiáticos y del Pacífico, con los que España aspira a crear un partenariado transformador. 

Además, existe un gran interés por la cultura española que se refuerza con la potencia económica y comercial de nuestro idioma en el área del Pacífico, como lo prueba que se esté convirtiendo en la tercera lengua con mayor demanda, tras el inglés y el chino. El Instituto Cervantes cuenta con seis centros en Asia: Manila, Nueva Delhi, Pekín, Sidney, Tokio y Shanghái y cinco Aulas Cervantes: Hanói, Kuala Lumpur, Seúl y Yakarta.

Europa Oriental y Asia Central

Dentro del marco de la política de la Vecindad Oriental de la UE, la política exterior española tiene en el flanco de Europa Oriental cada vez mayor protagonismo.

Respecto de Rusia nuestras relaciones bilaterales se asientan en una tupida red de acuerdos, convenios e instrumentos de consultas políticas y económicas. No obstante, en 2017, la política de sanciones de la UE a Rusia por su responsabilidad en la desestabilización en el este de Ucrania se ha traducido en una sensible reducción de los intercambios comerciales y del flujo de turistas, agravado por el deterioro de la situación económica en Rusia y la región. La posición de España en el conflicto con Ucrania pasa, como la de sus socios europeos, por una solución diplomática y negociada. España subraya la importancia de los Acuerdos de Minsk, cuya correcta aplicación permitiría avanzar en el levantamiento de las mencionadas sanciones.

España apuesta por el diálogo entre la Unión Europea y Rusia sobre problemas globales, como el terrorismo o el cambio climático, o asuntos de interés estratégico, como la energía.

Asia Central también es objeto de renovada atención de nuestra política exterior. A su estratégica ubicación, debe añadirse la importancia de estos países en temas energéticos o de seguridad. 

El Instituto Cervantes cuenta con varios centros en el área europea de esta región: Moscú, Praga, Bratislava, Cracovia y Varsovia.

Gibraltar

La defensa de los intereses y posiciones de España en el contencioso de Gibraltar sigue siendo objetivo esencial de nuestra política exterior. Se desarrolla tanto en el ámbito bilateral con el Reino Unido, como en el multilateral, especialmente en el marco de Naciones Unidas y de la UE. 

El llamado Brexit, la futura salida del Reino Unido de la UE, conllevará también la salida del Peñón. Las líneas de actuación presentadas por la Comisión Europea en relación a la salida del Reino Unido incluyen una disposición específica respecto a Gibraltar, en la que se establece que, cuando el Reino Unido deje la Unión Europea, ningún acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido puede aplicarse al territorio de Gibraltar, sin el acuerdo del Reino Unido y del Reino de España.