Los ingresos no financieros del Estado antes de descontar la participación de otras administraciones, alcanzaron al final de los primeros cinco meses los 75.251 millones de euros, el 0,1% menos que en el mismo periodo del año anterior.
La recaudación por IRPF alcanzó los 30.124 millones de euros, el 0,8% más que hace un año, lo que supone la primera tasa positiva en lo que llevamos de año, tendencia que ha estado influenciada positivamente por el gravamen complementario aprobado en diciembre pasado y que ha tenido un impacto positivo en la recaudación por retenciones del trabajo.
También ha influido positivamente el incremento de la recaudación por retenciones de capital mobiliario en un 13,6%, debido al dinamismo de las rentas y a la subida de tipos del 19% al 21%, que ha supuesto mayores ingresos.
La retenciones sobre arrendamientos y fondos de inversión frenan su descenso debido a la evolución positiva de mayo, aunque siguen con tasas negativas del 1,7% y del 22,1% respectivamente.
La recaudación por el Impuesto sobre Sociedades se ha reducido el 8% hasta un total de 3.572 millones de euros, una mala evolución como consecuencia de una mayor agilización de las devoluciones, junto a una menor recaudación por retenciones de los intereses de la deuda pública.
Si se realiza una comparación en términos homogéneos, los ingresos por Sociedades crecen el 22,6%, como consecuencia del impulso de las medidas normativas sobre las retenciones de capital y el pago fraccionado.
Por lo que respecta a la evolución de la recaudación por IVA, ha registrado una disminución del 10,1% hasta los 22.782 millones de euros, como consecuencia de la acentuada atonía del consumo, junto a un mayor esfuerzo en la realización de devoluciones que han aumentado el 7,3% frente al año anterior.
En cuanto a los ingresos por impuestos especiales, estos han disminuido en el conjunto de los cinco primeros meses un 2,8% frente a 2011, hasta los 7.466 millones de euros. Esta menor recaudación es una consecuencia directa del acaparamiento de tabaco previo a la subida de tipos y precios, así como del descenso del 7,2% en el Impuesto de Hidrocarburos, en línea con la caída del consumo de carburantes, una recaudación que no obstante, está en línea con las previsiones para este año.