Los responsables de ambos países constataron la buena situación de las relaciones económicas bilaterales y abogaron por seguir profundizando en ellas. A este respecto, cabe señalar que el Reino Unido es el quinto cliente y proveedor externo de España que, además, mantiene superávit comercial. El Reino Unido es uno de los principales receptores de inversiones españolas en los últimos diez años.
Respecto al contencioso de Gibraltar, las autoridades españolas han manifestado al ministro de Estado británico el deseo de mantener las mejores relaciones con el Reino Unido, y, en consecuencia, consideran que la agenda no debe tener ninguna limitación de contenidos.
La parte española ha manifestado su deseo de progresar en todo lo relacionado con Gibraltar, lo que debe incluir un diálogo con el Reino Unido en cuestiones de soberanía
En cuanto a la cooperación regional, España entiende que el formato del Foro de Diálogo debe ser ampliado a la representación de las autoridades regionales españolas, de modo que haya simetría en la participación de las autoridades de ambos lados de la verja. La delegación española ha abogado por la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores españoles en Gibraltar.