Respuesta del Presidente del Gobierno a la pregunta formulada por don Pío García-Escudero, del Grupo Parlamentario Popular
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Sr. García-Escudero.- ¿Le parece sostenible al Presidente del Gobierno el persistente incremento de las cifras del desempleo y del déficit público?
Presidente.- Señor García-Escudero, sin duda alguna, el desempleo es el principal problema que tienen la sociedad española y su economía, y el déficit, el segundo principal problema.
Ante el crecimiento del desempleo, el Gobierno trabaja con dos objetivos: primero, apoyar y proteger al máximo posible a nuestros desempleados, por eso hemos venido estableciendo medidas extraordinarias de protección ante el desempleo --hoy mismo he anunciado la prórroga de la prestación de los 420 euros-- y vamos a llegar a una cobertura de apoyo a las personas desempleadas del 80 por 100.
Sin duda alguna, la recuperación económica es lo que nos permitirá volver a crear empleo, que es el objetivo fundamental del Gobierno y de la sociedad. A ello puede contribuir y debe contribuir un buen proceso de acuerdo en el marco del diálogo social que favorezca y contribuya a crear empleo.
En cuanto al déficit, conoce Su Señoría que el Gobierno está comprometido con cumplir los requerimientos de la Comisión Europea para llegar al 3 por 100 de déficit en 2013. Por eso hemos presentado un amplio plan de reducción del déficit para que en esa fecha España, como ha sido su costumbre, su tradición y como puede hacerlo, esté dentro de los parámetros del Pacto de Estabilidad.
Sr. García-Escudero.- Y llegó usted a Davos, señor Rodríguez Zapatero, y lo que iba a ser un festival de fotos se convirtió en un festival de críticas. Y el que empezó dándole lecciones a la Unión Europea de cómo salir de la crisis, de repente, se encontró sentado al lado de Letonia y de Grecia, el país con más paro y el país que está al borde de la quiebra, y se topó usted con la cruda y amarga realidad: que se ha acabado la fiesta, señor Rodríguez Zapatero, que ha durado seis años. Seis años que Joaquín Leguina los describe como "un cóctel a base de un toque progre, cuarto y mitad de feminismo radical, otro tanto de retórica ecologista, rodajas de buenismo, vaso de anticlericalismo y esencias de memoria histórica". Seis años perdidos, señor Rodríguez Zapatero; la mejor herencia que nunca jamás ningún Presidente del Gobierno se encontró al llegar a La Moncloa, dilapidada.
Y vino la crisis, señor Rodríguez Zapatero, y no pasaba nada porque estábamos mejor que el resto para afrontarla. Y hace escasamente veinte días usted todavía afirmaba que estábamos saliendo de la recesión. ¿Qué ha pasado en estos veinte días, señor Rodíguez Zapatero? De repente, todo se ha vuelto en contra. Tras el terrorífico dato de la EPA, además 130.000 nuevos parados en enero; 275.000 cotizantes menos a la Seguridad Social; 800.000 parados que, a pesar de lo que usted ha anunciado, se van a quedar sin prestación en los próximos meses; déficit del 11,4 por 100 en 2009; se encienden las alarmas en los mercados internacionales; cae la Bolsa; no viene Obama y cunde el pánico.
Y ahora, de golpe, hay que recuperar la confianza dentro y fuera. Ahora, de manera espasmódica, hay que hacer reformas: de las pensiones, del mercado laboral, recortar el gasto público, reducir el déficit… Hay que evitar, como sea, el contagio con Grecia y con Portugal, donde ya el pérfido Comisario Almunia nos está situando en la segunda división europea.
Nuestra credibilidad está bajo mínimos. ¿Se da usted cuenta de lo que ha hecho, señor Rodríguez Zapatero? ¿Dónde está aquella España que usted heredó, que era el motor económico de Europa y que creaba más empleo que nadie?
Y es que se lo llevamos diciendo desde hace tres años, señor Rodríguez Zapatero, nosotros, el Banco de España, el Fondo Monetario Internacional y todos los organismos nacionales e internacionales, que había que hacer reformas, que había que preparar el futuro. Y usted, desde su soberbia, tres años despreciando exactamente lo que ahora anuncia que va a hacer deprisa y corriendo.
¿Y ahora qué, señor Rodríguez Zapatero? Ahora ajuste duro: subir impuestos, bajar pensiones, bajar salarios, recortar inversión en infraestructuras, recortar cincuenta mil millones de euros en gasto público en tres años y recortar cinco mil millones en unos Presupuestos que se han aprobado hace escasamente un mes y que incrementaban un 17 por 100 el gasto público. ¿Vendrá después la sanidad, señor Rodríguez Zapatero? ¿Vendrá después la sanidad?
¿Va usted en serio con estas reformas, señor Rodríguez Zapatero? ¿Va a ser usted capaz? ¿Sabrá usted hacerlo?
El Plan de Ajuste que ha presentado ante la Comisión Europea ¿es otra improvisación? ¿Es otra operación de maquillaje cortoplacista? Confiéseles a los españoles, señor Rodríguez Zapatero, si es que, como usted no sabe cómo se crea empleo y como usted no sabe cómo se aumenta el número de cotizantes a la Seguridad Social, lo que pretende ahora es rebajar el número de pensionistas y la cuantía de las pensiones.
Es que la situación es desoladora, señor Rodríguez Zapatero, porque antes lo que había era una sensación de desgobierno, pero ahora lo que hay es una auténtica sensación de alarma y de caída libre, de un Gobierno que va dando bandazos como un pollo sin cabeza, de un Gobierno en manos del desconcierto, de la improvisación, del caos, de la torpeza; de un Gobierno que no inspira la más mínima confianza ni dentro ni fuera, sin rigor político, sin proyecto político, sin claridad de ideas, sometido a una presión fortísima, porque la imagen de España está cayendo por horas.
Y ahora, ante el desconcierto general, usted anuncia que su discurso es el ajuste duro. ¿Con qué credibilidad se lo va a explicar usted a los españoles, señor Rodríguez Zapatero? ¿Es que ha traicionado usted el que era su discurso hasta hace veinte días o se trata, señor Rodríguez Zapatero, de poner el intermitente y seguir recto hasta que nos estrellemos?
Porque no se pueden mantener dos discursos a la vez, señor Rodríguez Zapatero. No se puede aparentar ser implacable ante los mercados internacionales y aquí arrugarse ante las más primeras voces en contra. No se puede tener un discurso aquí, ante los ciudadanos, y otro ante la Comisión Europea. No se puede hacer una propuesta por la mañana y recular por la tarde con excusas increíbles.
Reaccione, señor Rodríguez Zapatero, y sepa que para salir de esta situación hacen falta muchas cosas: liderazgo fuerte; espíritu de sacrificio colectivo; cohesión de equipos; mano firme para dirigir las reformas, cosa que usted no tiene, y hablar claro a los ciudadanos, explicarles con claridad cuál es la situación, explicarles las dificultades y los sacrificios que hay que hacer para salir de la crisis, cosa que usted no hace.
En fin, señor Rodríguez Zapatero, se acabó la fiesta. Seis años perdidos, retroceso de lustros. ¿Quién nos devuelve estos seis años, señor Rodríguez Zapatero? ¿Quién nos devuelve el futuro, señor Rodríguez Zapatero? Y usted, al que no le gusta pactar, recuerde hoy aquellas palabras premonitoras de Mariano Rajoy en el año 2008: "y cuando se apaguen las luces de la fiesta y haya que apretar los dientes, señor Rodríguez Zapatero, el único que estará a su lado seré yo". Déjese ayudar, señor Rodríguez Zapatero.
Presidente.- Señor García-Escudero, es evidente que ha hecho una intervención constructiva, como caracteriza a su grupo político ante los principales temas del país y, desde luego, como le ha caracterizado en la etapa de oposición que tienen desde hace seis años.
Le tengo que decir que me sorprenden algunas de las cosas que ha dicho; me sorprenden, a no ser que el señor García-Escudero, o no lea, o no escuche, u olvide rápidamente, los debates políticos en esta Cámara y en el Congreso de los Diputados, porque el 2 de diciembre, cuando comparecí en el Congreso de los Diputados para explicar la Estrategia de Economía Sostenible, anuncié todas y cada una de las iniciativas y de las reformas que ahora, durante el mes de enero, hemos ido concretando. Tanto el Plan de Austeridad, como la propuesta para discutir en el Pacto de Toledo sobre el futuro del sistema de pensiones o como un documento para la reforma laboral fueron anunciadas dentro de la Estrategia de Economía Sostenible.
Por tanto, no diga que improviso. Lo que sucede es que usted ni escucha, ni lee u olvida rápido, lo cual no es de extrañar después de escucharle, porque es tal el vacío de ideas y de argumentos que tienen que usted tiene que recurrir a citar a Joaquín Leguina y a Joaquín Almunia, que obviamente son socialistas, por su vacío de ideas, de propuestas, de comentarios y de iniciativas.
En tercer lugar, ha deslizado alguna cosa concreta que sí quiero precisarle y matizarle, porque me parece que es objeto de cierto descaro por su parte, porque, claro, que usted hable de la evolución de las pensiones, cuando ustedes congelaron las pensiones y éste es el Gobierno que ha subido las pensiones mínimas un 33 por 100 durante los cinco años, haciendo un esfuerzo de solidaridad, es sencillamente inaceptable.
Por último, le quiero decir una cosa, a usted y a su Grupo, después de haberles oído estos días hablar de emergencia y ahora dicen que se acabó la fiesta. ¿Podían dedicar algo más de esfuerzo a pensar en los intereses de España y menos en los suyos?
Muchas gracias.
Respuesta del Presidente del Gobierno a la pregunta formulada por don Jordi Vilajoana, del Grupo Parlamentario Catalán de Convergència i Unió
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Sr. Vilajoana.- Señor Presidente del Gobierno, ayer lunes, después de una reunión matutina de la Ejecutiva de la Federación de Convergència y Unió, sus líderes, el señor Artur Mas y el señor Duran Lleida, le ofrecieron al Gobierno, le ofrecieron al país, un Pacto de Estado contra la crisis. Usted dirá que este pacto ya lo hemos ofrecido otras veces, que no es una novedad, y no siempre se nos ha dado respuesta, no se nos ha dado respuesta; pero entendemos que los hechos y los acontecimientos que han ocurrido en la última semana y también los relevantes errores de previsión que el Gobierno ha cometido y que en esta semana se han concentrado…
Entendemos que la situación, la pérdida de confianza, de alguna forma, que se ha concentrado esta semana obliga a dejar las improvisaciones, y no estoy diciendo que usted improvise, sino que hemos de conseguir un consenso alrededor de soluciones, y creo que también pensamos que no es el momento de agresividad parlamentaria, sino que es el momento de un gran Pacto de Estado para resolver la economía que todos tenemos entre manos.
¿Qué ha pasado, señor Presidente del Gobierno, esta semana? Hace poco más de un mes, y antes lo comentaba también aquí el colega del Partido Popular, habíamos aprobado unos Presupuestos --nosotros no los aprobamos, pero sí se aprobaron-- donde el déficit previsto era del 9,5 por 100 y el viernes pasado nos enteramos, vimos, que el resultado era que el déficit era del 11,4 por 100; dos puntos por encima. Esto supone veinte mil millones de euros y, además, supone situar nuestra deuda en el umbral del límite europeo, que es el 60 por 100; estamos en el 55 por 100. Es absolutamente cierto que España no es Grecia y usted me dirá que Alemania tiene más deuda, y es verdad, pero España tampoco es Alemania; por tanto, esto a nosotros nos preocupa.
Usted vaticinó en un momento dado una salida inminente de la crisis, dijo que saldríamos de la recesión en el final de este trimestre y que, además, saldríamos todos los países de la Unión Europea juntos de la crisis. Lo que está ocurriendo es que ahora mismo somos el único país del G-20 que estamos en recesión y, respecto a la OCDE, estamos en el furgón de cola.
También se dijo en un momento dado que este año no llegaríamos a los cuatro millones de parados; estamos en los 4.200.000 y esto a nosotros nos preocupa.
Finalmente, nosotros propusimos hablar de pensiones en el contexto del Pacto de Toledo. Carles Campuzano lo planteó en el Congreso, pero nos sorprendió que, cuando el Gobernador del Banco de España sacó este tema se le dijera que era una gran irresponsabilidad y nos encontramos con que en esta semana… Repito, no discutimos que hay que hablar de pensiones, pero hay que hablarlo en el contexto del Pacto de Toledo, no de una forma inmediata, y, repito, sin consenso, porque esto hace que se lance el tema, los sindicatos reaccionan y lo retiramos. Y no le cuento el episodio de enviar el tema, que se ha reconocido que ha sido un error, etcétera, pero todo esto complica la imagen del Gobierno en esta situación.
Por otra parte, también tengo que decirle que en los Presupuestos nosotros fuimos unos grandes partidarios de reducir gastos. Se nos dijo que en estos Presupuestos que aprobábamos había un esfuerzo importante en la reducción, pero usted en Davos nos plantea una reducción en tres años de cincuenta mil millones de euros, con cinco mil millones en este año. ¿Qué ha generado? Nos da la impresión que no ha conseguido convencer ni a los ciudadanos, ni al mercado, esta situación.
Tuvimos otra situación compleja, que fue el jueves. En esta semana tan compleja tuvimos el batacazo bursátil y estoy de acuerdo que es posible que estemos sometidos a una presión, digamos, especial con respecto a nuestra deuda; pero la realidad es que esto también va ligado a una cierta pérdida de confianza, a una cierta pérdida de credibilidad, y hace más fácil este ataque, que en el fondo nos lleva a que nuestra deuda se encarezca de una forma clara.
Finalmente, Presidente, usted el viernes se reunió con sindicatos y patronal y, de alguna forma, llegan a un acuerdo de un plan de reforma laboral. Sabe usted que nosotros esto lo habíamos planteado en más de una ocasión. La reacción de la OCDE es que, en principio, creen que está en la buena línea; nosotros creemos que es débil pero, en cualquier caso, nos parece positiva esta situación y los sindicatos están dispuestos a dialogar.
No queremos calificar, lo que entendemos es que hay un giro en su posición y esto a nosotros nos parece positivo. Entendemos que este cambio de actitud llega tarde, pero le damos la absoluta bienvenida.
Para acabar con todo esto, en estos momentos los ciudadanos nos piden, los mercados solicitan y la Unión Europea también nos pide que para ganar credibilidad, para recuperar esta confianza que hemos perdido, entendemos que es fundamental, y por esto lo hacemos hoy aquí, y nos gustaría que nos diera respuesta, y proponemos un Pacto de Estado para resolver la situación que tenemos en estos momentos a nivel económico y a nivel social en este país.
Espero su respuesta a esta propuesta, señor Rodríguez Zapatero, y muchas gracias.
Presidente.- Señor Vilajoana, el Gobierno valora positivamente la expresión que acaba de transmitir en nombre de Convergència i Unió.
Siempre hemos procurado con su Grupo, que ha tenido una actitud --en algunas ocasiones, otras, no-- constructiva, de diálogo y de acuerdo, llegar a ese entendimiento y, de manera singular, en el ámbito económico. Y todo aquel esfuerzo, como en este caso, que trate de fortalecer la credibilidad y de incrementar la confianza para ganar la recuperación económica y la creación de empleo cuanto antes en nuestro país, que es el objetivo de la inmensa mayoría de la sociedad española, es bienvenido. Desde aquí le adelanto la plena disposición al diálogo del Gobierno, por supuesto, y del Grupo Socialista para culminar acuerdos.
Permítame que, al hilo de su intervención, haga alguna precisión sobre algunos de los aspectos que usted ha comentado. Uno, previsiones. He de decir que las previsiones que el Gobierno presentó y trasladó a la Cámara en el momento en el que teníamos la responsabilidad y la obligación de presentar los Presupuestos Generales del Estado, en lo que afecta a crecimiento económico para 2009, se van a cumplir con un crecimiento negativo del -3,6 por 100 y con una tasa de paro, en la media del año, tal como habíamos formulado en la previsión en la presentación general de los Presupuestos.
Es cierto que ha habido dos puntos más de déficit como consecuencia, fundamentalmente, del esfuerzo y del juego de los estabilizadores automáticos, de la protección social para el desempleo, y ello nos corresponde, nos obliga, a un plan de reducción del déficit que vamos a cumplir, que el país puede cumplir y que las Administraciones Públicas pueden cumplir, sin afectar en lo esencial al gasto social, que vamos a mantener, y a la inversión en I+D+i, y con la corresponsabilidad de Comunidades Autónomas y Ayuntamientos, porque el 50 por 100 del gasto público en nuestro país está en sus manos.
El Gobierno ha cumplido con su obligación de presentar un informe y una evaluación sobre el futuro del sistema de pensiones. Y, para que no quede ninguna duda, y lo vuelvo a reiterar, estamos hablando de la evaluación y del futuro del sistema de pensiones de aquí a 2025 o a 2030.
Reitero, porque alguien puede o ha podido interesadamente confundir los términos, que nuestra Seguridad Social hoy y mañana, nuestro sistema de pensiones, las pensiones de nuestros jubilados y de los que se van a jubilar, tienen una solidez como nunca han tenido en nuestro país, porque el Fondo de Reserva de la Seguridad Social alcanza los 62.000 millones de euros. Gracias a una política acertada y gracias al esfuerzo de los trabajadores y al empleo que se creó en la Legislatura pasada, hoy está en 62.000 millones de euros, cuando lo encontramos en 15.000 millones de euros. Ésa es la solidez y la fortaleza de la Seguridad Social.
Y una última reflexión y petición, al menos a su Grupo, que sé que escucha. Es verdad que la semana pasada, el jueves, hubo un día muy negativo para el mercado de valores, para la Bolsa en España; no sólo en España, pero especialmente en España. Es verdad, como todos conocemos --hoy los medios de comunicación se hacen eco de ello--, que estamos en un proceso de cambio en el sistema financiero internacional, estamos en un proceso de posicionamiento de las distintas monedas y es evidente y conocido que hay intereses y que hay apuestas a corto plazo para obtener beneficios.
Pero tenemos que tener, por favor, cuando se tiene la responsabilidad política, la perspectiva de ver que estas cosas pueden suceder en una coyuntura, porque lo cierto es que durante el año 2009 la Bolsa que más creció de todos los países que podamos comparar con los países desarrollados es la de España, por encima de Inglaterra, de Francia, de Alemania, de Estados Unidos y de Italia; un 28 por 100. Tuvimos un 2009 de gran despegue de nuestro mercado de valores y ahora hay un reajuste.
Es cierto que hay preocupación en los mercados sobre la evolución en torno a las cuentas públicas de algún país del euro. He de afirmar que el Gobierno de España, que pertenece a la Unión Europea y a la zona euro, apoya y es solidario con todos los países de la zona euro, tengan las dificultades que tengan.
Y he de afirmar que, si se quiere contribuir a la credibilidad de nuestras cuentas públicas y de nuestra fortaleza y solvencia como país, se debe recordar, uno, que tenemos veinte puntos por debajo de deuda de la media europea, porque en los cuatro años anteriores redujimos mucho la deuda, a pesar de tener ahora un fuerte déficit; que nuestro PIB es el más alto de la historia; que nuestra renta per cápita es la más alta de la historia y que somos un país fuerte, que sabe superar las dificultades y que sabremos reducir el déficit.
Eso es transmitir confianza: confianza a quienes escuchan, confianza a los analistas, confianza a los inversores y confianza a los mercados. Confianza, decisiones y reformas, y en esas reformas me alegro que Convergéncia i Unió quiera estar en colaboración con el Gobierno.
Sr. Vilajoana.- Señor Presidente, le agradezco, en primer lugar, que nos haya escuchado y nos haya dicho que acepta este planteamiento que le hacemos. El gran objetivo que tenemos nosotros es recuperar esta credibilidad y esta confianza, y quien debe liderar este proceso es usted, y usted es el responsable, qué quede claro.
Dicho esto, nosotros entendemos que en estos momentos los ciudadanos le han manifestado que esta confianza no la tiene y en estos momentos tenemos la impresión que esta credibilidad no la tiene. ¿Por qué hacemos este Pacto? Porque entendemos que es fundamental recuperar esta confianza y esta credibilidad para tirar par adelante este país, que evidentemente tiene salida.
Ésta es nuestra propuesta y lo que nos gustaría, señor Presidente, es que en esta propuesta no estemos solamente ustedes y nosotros, sino que estuviéramos aquí el conjunto de las fuerzas políticas de este país, porque la prioridad, entendemos, fundamental para nuestro Grupo es salir de esta situación en la cual nos hemos metido y hemos de ser capaces de salir.
Respuesta del Presidente del Gobierno a la pregunta formulada por don Ramón Aleu, del Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrès
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Sr. Aleu.- Señor Presidente del Gobierno, cuando se habla por tercera vez del mismo asunto, es difícil no repetirse, es difícil presentar cosas nuevas y, por lo tanto, voy a ceñirme bastante a la pregunta.
El Gobierno aprobó el pasado mes de enero un programa para de consolidación fiscal para llegar al déficit público del 3 por 100 en el año 2013. Este acuerdo es consecuencia del incremento del déficit que se ha constatado en el ejercicio de 2009 y del procedimiento abierto por déficit excesivo por la Unión Europea, que ha provocado la respuesta del Gobierno en la aprobación de este programa.
De todas maneras, la comunicación de este programa no ha sido la mejor posible y, además, se ha centrado en debates muy parciales de temas concretos, muy vinculados al sistema de pensiones de la Seguridad Social, sin una visión de conjunto, lo cual ha creado un cierto desasosiego y una cierta inquietud en el conjunto de la sociedad.
Podemos coincidir todos en que el desasosiego no es la mejor arma para avanzar en la superación de una crisis, sino que debemos conocer qué es lo que propone el Gobierno y generar confianza. Por eso creemos que es oportuno conocer exactamente las medidas que comporta este programa; la incidencia que se espera que tengan en las cuentas públicas, muy importante; la repercusión en el desarrollo presupuestario, el de este año y el de años futuros, y --y me voy a extender más en esto-- el necesario acuerdo con las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos.
Ya lo ha dicho usted, difícilmente ninguna propuesta de reducción del gasto puede surtir efecto si no es con un gran acuerdo con las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos, porque éstos realizan --usted lo ha dicho también-- el 50 por 100 del gasto público en España.
Por lo tanto, yo le pregunto por esto y no dejo de alegrarme de que otros Grupos se hayan sumado a la voluntad de este acuerdo, esperando que este acuerdo que se produce en Cortes Generales se produzca también en todos los Parlamentos autonómicos, porque yo quiero recordar que los Grupos socialistas de las Comunidades Autónomas facilitaron la aprobación de todos los Presupuestos en todos los Parlamentos para hacer posible la recuperación económica y desearía que esto se extendiese a todos los Parlamentos por parte de todos los Grupos.
Nada más y espero su respuesta.
Presidente.- Señor Aleu, quiero decirle que en estos momentos son veinte de los veintisiete países de la Unión Europea los que tienen que poner en marcha un Plan de Consolidación Fiscal para reducir su déficit y llegar al 3 por 100 en 2013; veinte de veintisiete. Es una situación absolutamente extraordinaria, desconocida y que tiene como causa la crisis financiera y económica internacional más dura que hemos vivido desde hace ochenta años.
Nuestro país, como bien conoce Su Señoría, ha incurrido en un alto déficit en el ejercicio presupuestario de 2009, que tiene como causa el esfuerzo del juego de los estabilizadores automáticos en el incremento del gasto de la protección por desempleo y las medidas de estímulo fiscal de incremento de la demanda de inversión pública, además de la caída de ingresos como consecuencia de la propia actividad económica.
En efecto, el Gobierno ha presentado un plan de reducción del déficit de aquí a 2013. Lo vamos a hacer mediante la suma de las reducciones del gasto de las Administraciones Públicas, del incremento de los ingresos fruto de la reactivación económica y de las medidas fiscales aprobadas ya a finales del año pasado. La reducción del gasto prevista supondrá casi el 80 por 100 del plan para la disminución del déficit, correspondiendo el 20 por 100 restante al incremento de ingresos por subida de impuestos y por actividad económica.
La reducción del gasto va a ser exigente, pero no indiscriminada. No va a afectar a las prestaciones sociales, a todas las nuevas prestaciones sociales, como la dependencia, los permisos de paternidad, la renta de emancipación o las ayudas por natalidad; no va a afectar, lógicamente, a las prestaciones por desempleo y no va a afectar a la inversión en educación, en becas y en I+D+i.
Es decir, es un plan de austeridad exigente, pero que no afectará al doble compromiso que asumí desde el principio del Gobierno en la lucha contra la crisis: preservar la cohesión social --por ello, lamento a quienes vienen hablando de giro o de cambio de rumbo, porque sencillamente es incierto-- y al otro objetivo de renovar nuestro modelo productivo para hacerlo más competitivo.
La reducción del gasto se va a aplicar del siguiente modo: este recorte se ha iniciado ya en 2010, donde se ha acordado una disminución adicional del gasto de cinco mil millones de euros que afecta a los Ministerios; que se añade al recorte de 7.500 millones ya incluido en el Presupuesto General del Estado inicial; un esfuerzo adicional para corregir la desviación adicional del déficit respecto de lo previsto.
De cara a 2011-2013, se va a continuar en la misma línea de consolidación, lo que implicará, primero, la retirada progresiva de las medidas extraordinarias de estímulo fiscal; segundo, la retirada ya prevista de la deducción por vivienda habitual para rentas superiores a 24.000 euros; y, tercero, la máxima austeridad en el gasto público con reducciones anuales de los Presupuestos Generales del Estado hasta alcanzar un valor del 2,6 por 100 del PIB.
Este recorte comprenderá una reducción de los gastos de personal, mediante la disminución del número de empleados y la moderación salarial, de las transferencias, de los gastos de funcionamiento y, en menor medida, aunque también, de las inversiones públicas.
Con la contención del gasto público del Estado no basta. España necesita que todos arrimemos el hombro en esta tarea de reducción del déficit. Es una actitud que deberíamos asumir todas las Administraciones Públicas, también las territoriales, a las que usted se refería. Por ello, el Gobierno va a proponer en el Consejo de Política Fiscal y Financiera un acuerdo marco sobre sostenibilidad de las finanzas públicas y esperamos que todas las Comunidades Autónomas asuman el compromiso de colaborar lealmente en la recuperación de la estabilidad presupuestaria. Estoy convencido de que se asumirá el compromiso que el Gobierno pide a todas las Comunidades Autónomas y a los Ayuntamientos para cumplir nuestros compromisos con Bruselas.
Señorías,
Sin el incremento extraordinario del gasto público producido por los efectos de la crisis estos efectos hubieran sido mucho más negativos; desde luego, en la protección por desempleo, en la actividad económica y en el mantenimiento de una buena parte del tejido productivo, como, por ejemplo, el sector industrial del automóvil.
Ahora, cuando, en efecto, en 2010 vamos a iniciar la recuperación, ambas condiciones son necesarias para enfocar un proceso de disminución del déficit manteniendo la cohesión social y sin que afecte a nuestro sistema productivo. Ahora, cuando ha pasado la fase más grave de la tormenta, aunque las secuelas son todavía muy serias, vamos a hacer todos los esfuerzos para recuperar esa senda de sostenibilidad.
Y permítame que lo diga: el Gobierno puede tener en esta materia la credibilidad de los hechos y la credibilidad de los hechos es que en los cuatro años de la Legislatura de 2004 a 2008 conseguimos, por primera vez en la historia de España, superávit en nuestras cuentas públicas y ahora vamos a conseguir llegar al 3 por 100 de déficit en 2013.
Muchas gracias.