Quiero, en primer lugar, daros las gracias de corazón a todos los deportistas que habéis podido venir a este acto, especialmente a los deportistas, también a los miembros del Comité Olímpico y de las distintas Federaciones, y a los técnicos, que habéis tenido la amabilidad de compartir este tiempo que es un tiempo para transmitiros todo el apoyo, todo el ánimo y todo el orgullo de lo que podéis hacer y de lo que vais a hacer en los Juegos Olímpicos de Pekín.
El deporte español vive su Edad de Oro. La verdad es que prácticamente todas las semanas tenemos una gran alegría: si no es el Giro, es el Tour; si no es la Eurocopa de fútbol, por fin. Tenemos tantas victorias que representan el excelente momento del deporte español en tantas disciplinas, tanto de equipo, como individuales, que os puedo asegurar que nos llenáis de orgullo, que llenáis de orgullo a todos los españoles, que brillemos en el deporte en el mundo, como lo estamos haciendo en estos momentos.
Prácticamente sería imposible repetir todos los grandes triunfos que hemos tenido recientemente, en los últimos años, en el último año; pero todas las disciplinas, todas prácticamente, están dando grandes noticias: desde la natación, pasando, por supuesto, por el tenis, por el atletismo o por lo que representa la gimnasia, y lo decía muy bien Gervasio hace un momento.
En definitiva, tenemos grades expectativas y tenemos, ante todo, la convicción de que los deportistas españoles se esfuerzan como los que más, que los técnicos españoles son tan buenos como los mejores y que en Pekín vamos a demostrar que, en efecto, España está en el momento de la Edad de Oro del deporte.
No obstante, quiero subrayar que el buen deporte lo hacen los deportistas. De ellos, de vosotros, es el mérito principal y tengo la seguridad de que no vais a olvidar, tantos los que volvéis a unos Juegos Olímpicos, como los que vais por primera vez, lo que significa el deporte olímpico. Significa entrega, esfuerzo, convicción, deportividad y convivencia. En definitiva, es un llamamiento a la paz y al entendimiento. Eso es el deporte, en general, y, de manera singular, el deporte olímpico, unos Juegos Olímpicos como los que vamos a celebrar.
Os deseo suerte, ánimo y que compitáis como españoles, es decir, con toda la deportividad y con toda la capacidad de entrega, como hacéis habitualmente, y, por supuesto, tened por seguro que la inmensa mayoría de los españoles va a estar pegada al televisor, sea la hora que sea, pendiente de vosotros, disfrutando con vosotros, transmitiéndoos el ánimo desde aquí y con la convicción y la seguridad de que vais a cosechar grandes éxitos deportivos en estos Juegos Olímpicos.
Quizá sean los Juegos Olímpicos en los que España tiene más que demostrar, porque hoy somos la admiración del mundo en el deporte por nuestros logros, por nuestra progresión, por nuestro avance, por nuestra forma de competir y por nuestra forma de estar. Mantened ese saber estar, competid con deportividad y tened la seguridad de que sois los mejores entre los mejores, que podéis serlo y que lo vais a demostrar. El Secretario de Estado del Deporte ha hecho un pronóstico. Yo no voy a hacerlo, pero tengo una íntima convicción de que éstos van a ser los mejores Juegos Olímpicos de nuestra historia.
Sabed que debo también agradecer a todos los que están haciéndolo posible. Desde el apoyo de las autoridades deportivas, a las empresas que colaboran en el Plan ADO, mi agradecimiento. Esto no sería posible si no hubiera la disposición y esfuerzo de empresas y de muchas personas que creen en el deporte, que creen en España y que creen en los Juegos Olímpicos.
Ánimo, a trabajar, a sudar la camiseta y a por las medallas.
Muchas gracias.