Buenas tardes.
Me siento profundamente orgulloso de poder inaugurar estas dos nuevas instalaciones de energía solar aquí, en el Complejo de La Moncloa; instalaciones de las que, por cierto, una de ellas, la que acabamos de poner en marcha, es pionera y demuestra la fortaleza tecnológica e innovadora de nuestra empresa.
Dos razones para sentirme orgulloso: la primera es la comprobación del grado de Investigación, Desarrollo e Innovación con el que cuenta la industria de las energías renovables en España, que es la industria con más futuro para una economía de futuro y ganadora. Somos una potencia mundial en este campo, somos capaces de exportar nuestra tecnología y competir en los cinco continentes, y estamos hoy a la cabeza de la industria de las energías renovables porque llevamos tiempo estando en cabeza de la investigación en energías renovables.
Es una industria de futuro, que ya es una realidad en nuestro país al contar con más de 180.000 empleos. Muestra al mundo la imagen de una España moderna, con capacidad tecnológica y respetuosa con el medio ambiente.
Estas dos instalaciones son un claro ejemplo de ello. Son dos nuevas aplicaciones con alto carácter innovador: la primera es un sistema de refrigeración con energía solar, con una tecnología innovadora que cuenta con un alto potencial de desarrollo; la segunda desarrolla una tecnología pionera de alta concentración fotovoltaica, que supone un avance respecto a las tecnologías actuales de producción de electricidad por medio del sol.
Agradecemos a la empresa española ISOFOTON su apuesta clara por la innovación y al Instituto de Ahorro y Eficiencia Energética su inestimable contribución al desarrollo de ambas instalaciones. Es un ejemplo claro de la cooperación entre organismos públicos y empresas, que es el mejor camino para fomentar la tecnología y la industria española de alto valor añadido.
Con estas nuevas instalaciones las emisiones de CO2 evitadas al año serán de 29 toneladas, lo que supone un total de 43 toneladas de CO2 si las sumamos a las que ya se venían reduciendo. Y anualmente en las instalaciones que hoy presentamos se producirá energía de origen renovable por un total de 86.700 kilowatios.
Ésa es la segunda razón por la que me siento orgulloso: la posibilidad de demostrar el apoyo del Gobierno de España a las energías renovables y hacerlo aquí, en la propia Presidencia del Gobierno, en el Complejo de La Moncloa, en este Parque Solar, como una acción que puede servir de ejemplo para al resto de los edificios públicos de todas las Administraciones Públicas y también, a medio plazo, para los ciudadanos.
Esta mañana, como saben, hemos revisado las conclusiones sobre los impactos del cambio climático en España y las posibles acciones que debemos realizar pare reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Ha sido profundamente aleccionador. Nuevamente se constata lo que afirmó hace diez días en Valencia el Panel Intergubernamental de expertos en cambio climático de Naciones Unidas: los costes de la inacción en la lucha contra el cambio climático son superiores al coste de las acciones que podemos y debemos llevar a cabo.
El cambio climático es un gran desafío, pero también representa una gran oportunidad, porque supone un estímulo a un nuevo modelo de producción, a una nueva economía que se alíe con la innovación y que se aleje de la producción de carbono.
El Gobierno de España está decididamente comprometido a hacer todo lo posible para reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero y para poner a España en primera línea en orden a cambiar el modelo energético y el modelo de producción.
Desde el año 2004 hemos puesto en marcha diversas acciones en esta dirección: una Ley sobre el Comercio de Derechos de Emisión, dos Planes Nacionales de asignación de gases de efecto invernadero, un Plan de Energías Renovables, dos Planes de Acción de ahorro y eficiencia energética, el inicio de un Plan Nacional de Adaptación y la participación con 310 millones de euros en varios Fondos de Carbono en los bancos multilaterales.
Hace menos de un mes el Consejo de Ministros aprobó la Estrategia Española de Cambio Climático y Energías Limpias, con un horizonte al año 2020. La Estrategia recoge cerca de 200 medidas y 75 indicadores para su seguimiento, y tiene el objetivo de cumplir con el Protocolo de Kioto y ponernos en la vanguardia de los países europeos para futuros compromisos.
Muy recientemente, el viernes pasado, el Gobierno dio el visto bueno a la Estrategia de Desarrollo Sostenible para incorporar la sostenibilidad como un pilar básico de un desarrollo global en España.
Y en los Presupuestos para el próximo año hemos incluido una partida de 150 millones de euros para fomentar el uso de las tecnologías limpias y el desarrollo sostenible en los países en vías de desarrollo por medio de la adquisición de créditos de carbono. Dicha partida tendrá su continuidad en los próximos años.
La lucha contra el cambio climático es una prioridad absoluta de la acción de cualquier Gobierno responsable en el tiempo contemporáneo. No podemos perder ni un minuto, no podemos dejar de llevar a cabo ni uno de los esfuerzos que hoy nos ofrecen la ciencia, el conocimiento y la innovación.
En breve comenzará en Bali la Conferencia anual de los países denominados Conferencia de las Partes, en el seno de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. España, en consonancia con la Unión Europea, se va a volcar para preservar la calidad de vida de nuestra generación y de las futuras.
Quiero reiterar lo que hoy resulta ya un hecho inequívoco: el cambio climático es el desafío más grave que se cierne sobre la vida en la Tierra y que exige un nuevo contrato del hombre con la naturaleza, con su entorno, con la tierra. Tenemos la obligación de hacer todo lo posible para mitigar sus efectos y adaptarnos a las consecuencias que el cambio climático está produciendo y puede producir en el futuro.
Quiero expresar mi agradecimiento más profundo a los expertos que están hoy aquí y a todos los que han trabajado desde el rigor y el conocimiento, desde la investigación y desde la ciencia, para poner a la Humanidad alerta ante la evolución de nuestra civilización. De ello va a depender nuestro bienestar, no sólo mañana o dentro de veinticinco o cincuenta años, sino cada día que tenemos por delante en nuestras vidas.
España en su historia llegó tarde a muchas cosas que representaban avance, progreso, ciencia, bienestar y capacidad de vivir en armonía social, y ahora puede llegar a tiempo de vivir en armonía con su entorno, de hacer ciudades, bosques, playas y costas habitables, que sean respetadas por la acción civilizatoria y por el ser humano.
Además, quiero insistir en que la lucha contra el cambio climático, no es sólo una obligación ética de los contemporáneos para aquellos que tendrán que vivir en el futuro en el entorno que nosotros les dejemos; es una gran oportunidad para que la sociedad en su conjunto, la sociedad española, se ponga en marcha activamente, vote por un nuevo modelo energético y empiece desde su ámbito más cercado, desde sus hogares, ahorrando energía y cambiando la producción de la energía en cada una de nuestras casas, con los estímulos que el Gobierno va a poner en marcha.
Que cambiemos el modelo de transporte; que seamos conscientes de la escasa eficacia energética que un determinado tipo de transporte tiene, singularmente en las grandes ciudades y que seamos conscientes que el riesgo que corren nuestros suelos y nuestros bosques, como consecuencia del incremento de las temperaturas, del riesgo creciente de incendios y de grandes incendios, y del riesgo creciente que corren nuestras costas como consecuencia de la elevación del mar y como consecuencia de la permanente presión urbanizadora en nuestro litoral.
Todo ello no es sólo nuestra contribución al reto planetario; todo ello significa nuestro compromiso con nuestro país, con un país que cualquier ciudadano quiere habitable. Tener un país habitable es tener también una forma de vida más saludable; tener un país que apuesta por renovar su energía alejándose de la energía del carbono y apostando por energías limpias es tener un país que apuesta por el futuro, por la innovación y por la capacidad que tiene el ser humano de vencer todos los desafíos.
Tengo el convencimiento de que energías como la eólica y como la solar, y la capacidad investigadora de reducción y secuestro del carbono, van a ser el horizonte que nuestra sociedad exija para su comportamiento individual y también para las decisiones políticas de los gobernantes.
Una vez más, algunos de los que están aquí fueron pioneros alertando, cuando casi nadie les hacía caso, sobre lo que representaban las consecuencias de la emisión de gases de efecto invernadero y su impacto en el cambio climático. Hoy existe ya una conciencia universal sobre que aquellos pioneros, trabajando desde la investigación y desde la ciencia, tenían razón y han permitido que hoy podamos tener conciencia, una conciencia que va a ser exigente y prioritaria en nuestra acción.
Gracias a los expertos, gracias a la empresa española y, por supuesto, gracias a todos los medios de comunicación que se creen y que defienden que éste, el desafío del cambio climático, es la gran prioridad para nuestro desarrollo.
Muchas gracias.