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Discurso del Presidente del Gobierno en la inauguración de la Jornada Técnica "España Solar"

Madrid, jueves, 21 de junio de 2007

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Muchísimas gracias, Rector por la amabilidad y hospitalidad de la Complutense. Enhorabuena, Josefina, por tu brillante intervención.

Estamos hoy aquí, no sólo porque es el día con más sol del año, sino porque hemos tomado plena conciencia de que el cambio climático es uno de los principales retos que tiene planteados la Humanidad en este siglo. Siendo realistas, el riesgo mayor que afronta hoy la vida en la tierra.

El cambio climático es ya una realidad de la que tenemos constancia, aunque todavía discutamos sobre sus consecuencias y su eventual calendario. Ni podemos esperar a que llegue la fecha sin retorno, ni debemos resignarnos a sus efectos. Sabemos, en todo caso, que va a condicionar la calidad de vida de nuestra generación, de nuestros hijos y de nuestros nietos. Es una responsabilidad ineludible, que tenemos que afrontar con nosotros mismos y con el futuro.

Hace apenas veinte años, incluso menos, sólo unos pocos se atrevían a alertar de lo que se nos avecinaba. Hoy, sin embargo, la Comunidad Internacional lo ha asumido. El Panel Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático ha sido claro y contundente en sus conclusiones e, incluso, en la pasada Cumbre del G-8 países que han venido siendo renuentes los últimos años, como el caso de Estados Unidos, han dado el paso que esperábamos y han anunciado que también se van a comprometer con esta tarea global.

Como muchas otras veces, Europa ha liderado un proceso de conciencia y solidaridad internacional al que finalmente se han incorporado el resto de países desarrollados y, como muchas otras veces, ese proceso de conciencia ha estado liderado en primer lugar, por organizaciones sociales y por investigadores.

Europa apoyó, de manera unánime, el Protocolo de Kyoto en 1997 y ahora Europa se compromete a dar nuevos pasos en ese proceso. La Unión Europa defenderá objetivos más ambiciosos en las negociaciones post-Kyoto y se está planteando una reducción del 20 al 30 por 100 en las emisiones de gases de efecto invernadero en el siguiente período de compromiso.

Por su situación geográfica y sus características socioeconómicas, algunas de las cuales ha expuesto, creo que con motivos para la reflexión, Josefina García Mendoza, España es un país expuesto y muy vulnerable al cambio climático. Las proyecciones más recientes de sus eventuales efectos en nuestro país a lo largo del siglo XXI apuntan a progresivos e importantes incrementos térmicos y a una disminución general de las precipitaciones, desigualmente distribuida por regiones y estaciones.

No podemos aceptarlo pasivamente, no debemos quedarnos quietos. Por eso, España ha estado implicada en la génesis de Kyoto y ahora está realizando grandes esfuerzos para cumplir sus compromisos. Nos vamos a volcar en esta estrategia. La Muestra y las Jornadas que hoy celebramos, enmarcadas en las actividades del Año de la Ciencia, son una buena prueba del compromiso claro y firme del Gobierno y de la sociedad española en el impulso a las energías renovables y la lucha contra el cambio climático.

El compromiso de este Gobierno, quiero recordarlo, comenzó el primer día de su gestión. Entre las primeras actuaciones se encuentra la elaboración del primer Plan Nacional de asignación de derechos de emisión de gases de efecto invernadero. Luego han seguido la puesta en marcha de la Estrategia gubernamental en materia de mecanismos de flexibilidad del Protocolo de Kyoto, con la participación en varias iniciativas sobre Fondo de Carbono; la aprobación del Plan de Energías Renovables y del Plan de Acción de la Estrategia Española de Eficiencia Energética; la aprobación del Código Técnico de la Edificación y la elaboración del Plan Nacional de adaptación al cambio climático.

Pero, con ser importantes los esfuerzos que hemos realizado o que estamos llevando a cabo, no son suficientes. Debemos ser más ambiciosos. Tenemos que ponernos objetivos mayores para alcanzarlos en períodos más cortos.

En breve vamos a aprobar la Estrategia Española de Cambio Climático y Energías Limpias en un Consejo de Ministros dedicado monográficamente al cambio climático. En él aprobaremos una serie de medidas concretas y de carácter urgente, con calendario claro y disposición de recursos, para cumplir con nuestro compromiso con el Protocolo de Kyoto. Como parte esencial del Plan de Medidas Urgentes estamos elaborando un nuevo Plan de Ahorro y Eficiencia Energética para el período 2008-2012.

En la estrategia se definen once áreas de actuación, desde la cooperación institucional hasta Investigación, Desarrollo e Innovación tecnológica, con especial dedicación en los sectores denominados difusos: transportes, residencial, comercial, institucional, agrícola y de servicios.

Así, podemos destacar en el sector transporte la elaboración de una norma básica sobre movilidad sostenible y la potenciación del transporte de mercancías por ferrocarril.

En el sector residencial, la mejora de eficiencia energética de los edificios y la extensión a todo el equipamiento del hogar de la etiqueta energética.

En el ámbito institucional, el establecimiento de requisitos de eficiencia energética en alumbrado público.

Así hasta cerca de 170 medidas concretas en la Estrategia General ante el cambio climático y en pro de las energías renovables.

La Estrategia va a servir también para orientar la capacidad de España a la hora de asumir compromisos adicionales en la lucha contra el cambio climático más allá de 2012. La respuesta al cambio climático no es sólo una cuestión gubernamental; el Gobierno debe liderarla, y así lo asumimos, pero es un asunto de toda la sociedad. Implica a todas las Administraciones, a las empresas, a las brillantes empresas que tenemos en nuestro país en el sector, a los consumidores y, en general, a la sociedad civil. Comporta un liderazgo político, un cambio cultural y una responsabilidad social.

El esfuerzo ha de ser colectivo y compartido. Cada persona, cada empresa y cada Administración deben adaptar sus propias dinámicas a estos nuevos compromisos y los logros serán también compartidos.

En 2006 hemos conseguido revertir una tendencia histórica y la sociedad española ha reducido la demanda de energía primaria en 1'3 por 100, a pesar del alto crecimiento económico. Esto ha permitido reducir, asimismo, las emisiones de gases de efecto invernadero en, aproximadamente, un 4 por 100. Y todo ello compatibilizándolo con un crecimiento potente y estable de la economía.

La sociedad española, las empresas y los ciudadanos están demostrando que la lucha contra el cambio climático es compatible con el crecimiento económico. Si me permiten, es la mejor manera de crecer económicamente que tenemos por delante.

Los españoles pueden sentirse orgullosos del trabajo que se está realizando en energías renovables. Teníamos potencial como país y estamos sabiéndolo aprovechar. Hemos hecho un esfuerzo en aprovechar los recursos. El sol, el agua y el viento son sólo recursos potenciales si no los canalizamos hacia una fuente de energía aprovechable. Esto es lo que se está consiguiendo, investigando e innovando. Gracias a nuestros centros de investigación, como los investigadores que he conocido hoy en la Complutense, y gracias a nuestras empresas hemos conseguido ser un país, quiero resaltarlo, puntero en la mayoría de las tecnologías renovables.

Por ejemplo, ya que estamos en la jornada especialmente dedicada al sol, que se ha comportado, por cierto, hemos de decir que España es el primer país del mundo donde se ha puesto en marcha una central solar térmica de alta temperatura comercial. Esto se debe, en parte, al trabajo que se ha realizado en la investigación de este tipo de energía en la Plataforma Solar de Almería.

Pero nuestra contribución a las energías renovables no se agota ahí: somos el tercer país del mundo en la fabricación de aerogeneradores y tuvimos una cuota de mercado el año pasado superior al 20 por 100; somos líderes en la producción de biocarburantes; en 2006 España fue el segundo país productor de bioetanol de la Unión Europea y también fuimos el segundo país en energía solar fotovoltaica en cuanto a potencia instalada, con un incremento del 300 por 100 respecto al año 2005.

Las fuentes de energía renovables han pasado a cubrir una parte importante de la demanda energética. Más del 20 por 100 de la demanda eléctrica en 2006 se cubrió con este tipo de energía. Sólo la energía eólica alcanzó el 9 por 100 de la producción eléctrica total en nuestro país.

Por tanto, España ha dado pasos de gigante en poco tiempo. Éste es un hecho por el que debemos felicitarnos, pero debemos ser justos y reconocer el esfuerzo de cada cual. Hoy estamos en el marco adecuado para agradecer el trabajo de nuestras empresas y para reconocer su contribución a las energías renovables y al desarrollo sostenible.

Aquí hay empresas representadas. Tengo que agradecer vuestra labor. Habéis sido capaces de exportar nuestra tecnología y competir a nivel mundial, os habéis hecho presentes en los cinco continentes, habéis generado empleo más de 180.000 personas trabajan en España en energías renovables y habéis promocionado la imagen de España como un país con capacidad tecnológica y como un país respetuoso con el medio ambiente, comprometido con el desarrollo sostenible y concienciado con los retos del futuro.

También están aquí representantes de las organizaciones no gubernamentales ambientales. Gracias a su trabajo pionero y a la determinación y constancia que desarrollan, todos hemos tomado conciencia de la importancia de la defensa de los valores ambientales. Gracias a su tesón, la protección del medio ambiente se ha incorporado a nuestra vida diaria. Desde aquí os animo a perseverar en ese empeño y a seguir marcando a la sociedad y a los Gobiernos objetivos que hoy parecen inalcanzables, pero que en poco tiempo serán demandados por el conjunto de la sociedad.

Quiero acabar reiterando que la lucha contra el cambio climático es para el Gobierno un tema esencial, absolutamente prioritario, el gran tema del futuro, para nuestro modelo económico y de crecimiento. Todo lo que hacemos ahora lo hacemos para avanzar hoy, pero mirando a asegurar el futuro. La lucha contra el cambio climático debe ser el eje de cualquier proyecto de sociedad en los próximos años y en las próximas décadas. Es más, debe asumirse como un compromiso individual. Debe estar cada vez más presente en la conciencia de todos nosotros y formar parte de nuestros hábitos de vida. Es un gran objetivo para un país, estimula la innovación, estimula una forma de vivir saludable, estimula el respeto a lo que hemos heredado y estimula la pasión por respetar lo que tenemos que dejar a los que vengan detrás de nosotros.

Desde el Gobierno la lucha contra el cambio climático ha marcado en buena medida la Legislatura, pero el esfuerzo con el que hemos trabajo estos años no debe detenerse en la culminación de un mandato. La lucha contra el cambio climático forma parte esencial de nuestro proyecto. Ha de ser un objetivo esencial de la sociedad española y jornadas como la que hoy celebramos contribuyen a divulgar la importancia de las energías renovables como motor de futuro y como elemento indispensable para crecer de forma sostenible, para luchar frente al cambio climático y para tener una nueva mirada hacia la tierra, hacia el paisaje, hacia nuestros recursos y hacia lo que representa poder desarrollar bienestar y respetar nuestro entorno.

No será la última ocasión en la que desde el Gobierno se coordine una iniciativa de esta naturaleza. La experiencia es extraordinariamente positiva. Es una de las ocasiones en la que hemos logrado aunar esfuerzos provenientes de diferentes sectores de la sociedad. El asunto lo merece y lo exige.

La lucha contra el cambio climático debe estar compuesta de muchas voces que compongan un potente y único mensaje: defender lo que es de todos para que siga siendo de todos. Quiero que mi voz se una a la vuestra, a la del conjunto de la sociedad, a la de las organizaciones no gubernamentales, a la de los investigadores y a la de las empresas en pro de un compromiso común: el compromiso de que España esté en el liderazgo en la lucha contra el cambio climático y en el liderazgo también en favor de las energías renovables.

Gracias por vuestra participación y adelante.

Muchas gracias.