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Discurso del Presidente del Gobierno en la presentación del primer balance del Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte

Villaseca de la Sagra (Toledo), miércoles, 14 de febrero de 2007

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Presidente de Castilla-La Mancha, Ministra, autoridades, amigos y amigas,

Hace apenas año y medio desde el Palacio de la Moncloa imaginamos el horizonte de nuestras infraestructuras por medio de una recreación virtual. Aquí, en La Sagra, venimos hoy a comprobar sobre el terreno cómo ese horizonte se va convirtiendo en nuestra realidad.

Dije entonces que poníamos en marcha un plan que iba a expandir nuestro futuro, un plan destinado a transformar España, a fortalecerla, a equilibrarla y a cohesionarla. Hoy venimos a presentar un primer balance de la medida en que lo estamos consiguiendo.

En julio de 2005 aprobamos el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte, el Plan más ambicioso de la historia de nuestro país de modernización en materia de transporte y comunicación. Era un compromiso del Gobierno expresado en la investidura. Lo hicimos después de un diálogo intenso, de un debate amplio con las Comunidades Autónomas y de un fuerte consenso. Estábamos asumiendo un reto que nos compromete a todos y por un largo periodo de tiempo.

Nos fijamos el umbral de 2020, quince años. España será otra entonces. Los ciudadanos españoles disfrutarán de unas condiciones de accesibilidad, movilidad y seguridad que apenas pudo soñar una generación anterior. Para conseguirlo realizaremos el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte, el mayor esfuerzo inversor que jamás haya acometido nunca este país: 250.000 millones de euros, más del 1,5 por 100 del PIB, durante un período acumulado de quince años, de los cuales llevamos ya año y medio.

Atenderemos a la diversidad del territorio y compactaremos la comunicación en su interior por medio de una estructura mallada de transporte, superando la histórica configuración radial basada en un concepto jerárquico de relación centro-periferia. Así es como de verdad se garantizan derechos y oportunidades en todos sus territorios; así es como se defiende y asegura la igualdad; así es como se evita o se repara la discriminación, y así es como de verdad se une y fortalece España.

Decidir sobre las infraestructuras no es un mero ejercicio técnico, no es una fría decisión tomada sobre papeles o maquetas; es, antes que nada, una elección basada en una visión de la sociedad, sustentada en principios y derechos, en un modelo de convivencia que queremos construir.

La concepción que hay detrás del Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte se puede resumir en tres puntos fundamentales: modernidad, seguridad y sostenibilidad.

Modernidad, porque nuestras infraestructuras y servicios de transporte son y deben seguir siendo pioneros en la incorporación de las últimas tecnologías. Disponemos de los ferrocarriles de alta velocidad más modernos del mundo en trenes y en sistemas de seguridad y control de la circulación, que estamos incorporando en todas las nuevas líneas ferroviarias de altas prestaciones. Lo estamos viendo aquí de manera elocuente.

Somos innovadores en todos los modos de transporte, en la construcción y gestión de aeropuertos, carreteras y puertos en todo el mundo. Nuestras empresas constructoras, quiero resaltarlo una vez más, son y están entre las mejores del mundo.

Seguridad. Es la primera de las prioridades del Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte garantizar que el riesgo sea el mínimo posible cuando las personas y las mercancías se desplazan.

Sostenibilidad. El Plan Estratégico se concibió como un elemento de sostenibilidad y fue por ello sometido voluntariamente a una evaluación ambiental, aún cuando en la fecha de su aprobación el Gobierno no estaba propiamente obligado a ello.

España está haciendo un gran esfuerzo para cumplir los compromisos de Kioto para reducir de emisiones de gases contaminantes de efecto invernadero. Vamos a intensificar ese esfuerzo y el sector del transporte tendrá en ello un gran protagonismo.

Los expertos del Grupo Intergubernamental de Cambio Climático, reunidos en Paris el pasado día 2 de febrero, han concluido que el calentamiento global es inequívoco, atribuyéndose a la acción del hombre con una certidumbre superior al 90 por 100. Ésa es la principal amenaza para el desarrollo sostenible, que en el caso de España, por su situación geográfica y sus características socioeconómicas, es especialmente preocupante.

Por ello nos proponemos aprobar en breve la Estrategia Española de Cambio Climático y Energía Limpia, que formará parte de la Estrategia Española de Desarrollo Sostenible. El transporte contará con un capítulo específico, con medidas que lo hagan más eficiente y respetuoso con el medio ambiente.

Se trata de promover una mayor integración del transporte en la planificación territorial y urbanística; reequilibrar el actual reparto modal, potenciando los modos más sostenibles, como el ferrocarril y el transporte marítimo; limitar el consumo de recursos no renovables; mejorar la eficiencia energética y gestionar mejor la demanda. En definitiva, potenciar la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y otros contaminantes.

Un plan de infraestructuras como el PEIT ha de ser necesariamente una estrategia de medio y largo plazo. Por ello trabajamos con ese horizonte de 2020, pero ya hemos conseguido avances significativos: en lo que va de Legislatura se han realizado inversiones por valor de 33.957 millones de euros, lo que en media anual supone un crecimiento del 50 por 100 con respecto a la Legislatura anterior.

Como saben, el ferrocarril es la gran estrella, el modo de transporte con mayor volumen de inversiones previstas del Plan de Infraestructuras, casi el 50 por 100. El PEIT contiene una ambiciosa Red de Altas Prestaciones con el objetivo de lograr a medio plazo una completa interoperabilidad con la red de líneas europea mediante la progresiva implantación del ancho de vía internacional.

La nueva Red de Altas Prestaciones tiene como elemento fundamental la posibilidad de su utilización por tráfico ferroviario mixto, de viajeros y mercancías, lo que permite un mayor aprovechamiento de las cuantiosas inversiones.

Para el desarrollo de las nuevas líneas de altas prestaciones y la mejora de la red convencional se han destinado en esta Legislatura 15.800 millones de euros, un aumento del 80 por 100 con respecto a la Legislatura anterior.

Entre las principales actuaciones ya finalizadas, hemos puesto en servicio las líneas Madrid-Toledo, Córdoba-Antequera y Lleida-Tarragona, y se han abierto cuatro nuevas estaciones: Málaga, Antequera, Puente Genil y Tarragona, además de remodelarse otras como la de Toledo.

También en esta legislatura hemos corregido las deficiencias del AVE Madrid-Lleida, una línea puesta en servicio con una velocidad de circulación muy inferior a la programada inicialmente. Hemos elevado ya la velocidad hasta los 280 kilómetros/hora y lo haremos hasta los 300 en un plazo breve.

A lo largo de este mismo año 2007 pondremos en servicio la línea Madrid-Segovia-Valladolid, así como los tramos Tarragona-Barcelona y Antequera-Málaga, que completarán las líneas de AVE Madrid-Barcelona y Madrid-Málaga, respectivamente.

De igual manera, hemos dado un fuerte impulso a las redes ferroviarias de altas prestaciones del País Vasco, Galicia, Asturias, Comunidad Valenciana, Murcia y Extremadura.

Los frutos de este extraordinario esfuerzo que hemos emprendido se verán bien pronto con un resultado realmente de gran impacto en la inmensa mayoría del territorio nacional.

Quiero darles un dato que pone de manifiesto el esfuerzo que estamos realizando, porque España será en 2010 el primer país del mundo en alta velocidad. Para entonces, estaremos hablando, dentro tan sólo de tres años, de tener 2.230 kilómetros en servicio y nos seguirán por detrás Japón y Francia. Primer país en líneas de alta velocidad del mundo tan sólo dentro de tres años, en 2010. Es verdad que también somos hoy el primer país de los países desarrollados más industrializados en crecimiento económico y en creación de empleo, como ayer confirmaba ese dato tan positivo de un 4 por 100 que cree nuestra economía en este momento. Esa garantía y solvencia de la economía, unida a un superávit público que vamos a tener, garantiza las perspectivas de inversión para que nuestro país tenga un cambio en profundidad de vertebración, de cohesión y de fortaleza con el cumplimiento estricto en tiempos del Plan Estratégico de Inversiones.

Para asegurar lo que representa el valor fundamental en la comunicación, que es la seguridad, es fundamental también asegurar el correcto funcionamiento de las líneas existentes. Por ello, en la red convencional hemos aumentado considerablemente las inversiones de mantenimiento, hasta casi los 1.200 millones de euros desde el inicio de la Legislatura.

RENFE-Operadora ha realizado, además, en una política de modernización y sostenibilidad del sistema ferroviario compras de 427 nuevos trenes y 100 locomotoras nuevas para tráfico de mercancías. Adicionalmente, dentro de su programa de Cercanías, tiene previsto contratar 120 trenes CIVIA hasta completar un total de 283 trenes.

Quiero recordar, además, el saneamiento de la situación financiera en la que se encontraba RENFE al inicio de la Legislatura, una situación financiera históricamente comprometida, al que se han destinado 5.459 millones de euros. Este elevado volumen de recursos permitirá que las dos nuevas empresas que se han creado tras la separación entre las infraestructuras y el transporte ferroviario, ADIF y RENFE-Operadora, partan de una situación financiera sólida para afrontar el nuevo entorno liberalizado en el que, a partir de ahora, se prestarán los servicios, de acuerdo con las Directivas comunitarias.

Pero no sólo el ferrocarril está conociendo un impulso y una transformación que van a hacer que nuestro país sea líder en el mundo en Alta Velocidad, porque en el ámbito de las carreteras el PEIT tiene como objetivo la construcción de seis mil nuevos kilómetros de autovías y autopistas, para aumentar un 60 por 100 el tamaño de la red de alta capacidad de la que disponíamos al inicio de la Legislatura. Los proyectos avanzan a buen ritmo, se han puesto en servicio más de 1.100 kilómetros y se han iniciado obras en otros 1.300 kilómetros de autovías y autopistas.

Destacaré dos proyectos que se finalizarán en 2008, que contribuirán decisivamente al mallado de la red y que aportarán justicia distributiva: la Autovía de la Plata, para comunicar el oeste de nuestro país, y la Autovía Mudéjar.

En materia de seguridad en las carreteras, donde con otras medidas bien conocidas estamos consiguiendo de una manera muy poderosa reducir la siniestralidad, hemos aumentando considerablemente los recursos destinados a la conservación de la red y en los Presupuestos Generales de 2007 hemos destinado a ello 1.079 millones de euros.

Entre las actuaciones llevadas a cabo destaca el Plan de Adecuación, Reforma y Conservación de las Autovías de Primera Generación, algunas de las cuales no podían esperar más, para situarlas en los estándares de calidad y seguridad similares a los de las autovías más modernas. Este Plan cuenta con un modelo de financiación público-privada, dando así cumplimiento a los objetivos del PEIT de que algunas de las actuaciones inversoras sean financiadas por el sector privado.

En relación con los aeropuertos, hemos impulsado las actuaciones previstas en el PEIT para duplicar, repito, duplicar, la capacidad de nuestras infraestructuras aeroportuarias y de navegación aérea en el año 2020. En 2010 España tendrá los dos aeropuertos "hub" con mayor capacidad disponible de Europa: Madrid y Barcelona. Estamos inmersos en la modernización y la ampliación de todos los aeropuertos de la red de AENA, y entre las actuaciones más relevantes en curso destacan las ampliaciones de los aeropuertos de Barcelona, Valencia, Alicante y Málaga y León, añado yo, así como del conjunto de los aeropuertos de Canarias.

En materia de seguridad aérea hemos reforzado significativamente las inspecciones a aeronaves. Aviación Civil ha multiplicado por seis las inspecciones a operadores españoles, pasando de las 397 en 2003 hasta las 2.515 en 2006. En el caso de aeronaves extranjeras, se ha pasado de las tres realizadas en 2003 a las 1.505 realizadas el año pasado.

Finalmente, en los puertos las actuaciones previstas en el PEIT se dirigen a potenciar su papel como nodos de la red intermodal de transportes y a garantizar que dispongan de la capacidad suficiente para atender a la demanda futura. Las actuaciones en marcha avanzan a buen ritmo y ya se ha puesto en servicio el 25 por 100 de la longitud total de nuevos muelles prevista y se están mejorando los accesos ferroviarios y por carretera a muchos de los puertos de la red estatal.

En materia de seguridad del transporte marítimo, hemos aprobado y puesto en marcha el Plan Nacional de Salvamento Marítimo y Lucha contra la Contaminación 2006-2009, dotado con 1.023 millones de euros, multiplicando así por siete las inversiones del Plan anterior y duplicando los recursos destinados a la operación y el mantenimiento, así como los recursos humanos del Servicio de Salvamento. A modo de ejemplo de lo ya conseguido con este Plan, es el hecho de que hemos multiplicado por treinta la capacidad de recogida de productos contaminantes en la mar: de 80 metros cúbicos en 2004 a 2.404 metros cúbicos en 2006.

En 2009, completado el Plan Nacional de Salvamento Marítimo, España tendrá el sistema más completo de Europa en salvamento y lucha contra la contaminación.

Por último, quisiera resaltar las actuaciones que el PEIT contempla para la mejora de las condiciones de accesibilidad a los territorios no peninsulares. En esta Legislatura se han duplicado los recursos presupuestarios destinados a este fin y hemos cumplido con un año de adelanto nuestro compromiso de situar en el 50 por 100 las subvenciones a los pasajeros residentes en las islas y Ciudades Autónomas que utilizan el transporte aéreo y marítimo.

En resumen, hoy, al presentar este primer balance, podemos afirmar que el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte más ambicioso que ha tenido nuestro país se desarrolla de acuerdo con los ritmos previstos, mejorando la accesibilidad a todos los territorios, especialmente en el transporte ferroviario, contemplando España como un todo, que ha de ser vertebrada de norte a sur y de este a oeste, y no sólo desde el centro hacia la periferia.

Quiero, por ello, felicitar a quienes están al frente de este ambicioso y apasionante objetivo de convertir a nuestro país en un país líder en la capacidad de comunicación del transporte de nuestros ciudadanos.

El PEIT representa una gran apuesta de modernidad, seguridad y sostenibilidad, una apuesta de cohesión territorial y una apuesta por la competitividad creciente de nuestra economía, dentro de un planteamiento respetuoso y protector del medio ambiente. Éstos son los objetivos que tiene el país y éstos son los objetivos que lleva adelante el Gobierno.

En alguna ocasión he afirmado que el Plan Estratégico de Infraestructuras es un plan ambicioso, pero realista. Cuenta con la participación del sector privado y ha recibido el respaldo financiero de la Unión Europea, lo que representa la seguridad en su cumplimiento. Junto con el impulso de la educación y de la investigación, y de la capacidad de nuestro sector privado para innovar, esta apuesta por las infraestructuras del ferrocarril y por las infraestructuras de carreteras más modernas y más avanzadas del mundo va a ser una garantía para que sigamos dando un ejemplo como estamos dando en estos momentos en el mundo de crecimiento económico y de creación de empleo.

Afortunadamente, España puede, en muy poco tiempo, dada nuestra situación económica, nuestras cuentas públicas, la fortaleza innovadora y el potencial de nuestras empresas, llegar a ese objetivo que en 2010 nos hará sentirnos extraordinariamente orgullosos: ser el número uno, el país con más Alta Velocidad del mundo, donde los ciudadanos van a poder comprobar cómo se modernizan todas las latitudes del territorio español y cómo tenemos una España que une uniendo, que progresa y se cohesiona con la modernidad, con una ambiciosa, rigurosa y eficaz política económica que nos permite conseguir tantos logros.

Muchas gracias.