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Discurso del Presidente del Gobierno en la inauguración de la exposición "Portugal y España, 20 años de integración en Europa"

Bruselas, jueves, 23 de marzo de 2006

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Presidente del Parlamento Europeo, Presidente de la Comisión, Ministros, Comisarios, parlamentarios europeos y europeos, ciudadanos europeos todos nosotros,

Hoy nos acoge el Parlamento Europeo en un acto entrañable, casi familiar, y es una buena expresión de aquello que sentimos muchos ciudadanos de España y de Portugal, muchos españoles y muchos portugueses. Europa es nuestra casa. Debería de haber sido nuestra casa desde el principio; sólo lo pudo ser desde del año 1986 de manera definitiva, porque no éramos países libres.

Desde que nos dejaron ser libres, desde que nos dejaron pensar por nosotros mismos, inmediatamente supimos dónde estaba nuestro sitio, dónde nos iban a acoger, dónde nos iban a querer, a ayudar. Era Europa y qué mejor sitio que en la representación de los ciudadanos europeos, su Parlamento, que, para orgullo de todos nosotros, preside un español. Por cierto, yo te veo mejor que hace veinte años. A Pepe Borrell le pasa lo que a España y a Portugal, que están mucho mejor que hace veinte años. Y no crean que en este caso es mi reiterado optimismo, no; es la certificación de algo objetivo.

¿Quizás podamos decir, Primer Ministro de Portugal, querido José Sócrates, que estos veinte años han sido los mejores de nuestra historia como países? Sin duda, lo han sido y hoy venimos aquí a rendir homenaje a la idea europea, a rendir agradecimiento.

Nos exponemos en la historia de estos veinte años; pero, ante todo, nos damos como europeos, nos damos a aquellos que se han acercado también a Europa después que nosotros, a aquellos que han decidido apostar por este proyecto, que es un sueño, que fue un sueño desde su origen y, gracias a que fue un sueño, es hoy una poderosa realidad.

España, país moderno, democrático, avanzado, solidario, abierto; Portugal, país moderno, democrático, progresista, avanzado, solidario. España y Portugal, países hermanos, podíamos intercambiar perfectamente nuestra identidad en el día a día.

Nos sentimos orgullosos de ser europeos; nos sentimos orgullosos de construir Europa; nos sentimos orgullosos de abrir Europa; nos sentimos orgullosos de abrir Europa y nos sentimos orgullosos de que Europa sea la institución y la unión donde hay más democracia, más cohesión social y más firmeza en la defensa de los derechos humanos, de las libertades públicas, de todo el mundo conocido.

Europa tiene hoy a dos países a su entera disposición: España y Portugal. Y puedo asegurarles que España aprecia de manera singular todo el cariño que los demócratas, los viejos demócratas europeos, supieron compartir con los jóvenes soñadores de la democracia española, que fueron capaces de cambiar nuestro país.

Europa es libertad; Europa es democracia; Europa es progreso económico; Europa es mirada al mundo para acometer la lucha contra las injusticias; Europa, como bien sabemos, es ante todo paz; una paz tan deseada durante generaciones que debe llegar al último rincón de nuestros territorios. Gracias a Europa también por el apoyo para la paz en España.

Muchas gracias.