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Conferencia de prensa del Presidente del Gobierno después de su reunión con los agentes sociales

Madrid, viernes, 05 de febrero de 2010

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Presidente.- Buenas tardes.

Como saben, comparezco ante ustedes para informales de la reunión que he mantenido esta tarde con los representantes de las organizaciones sindicales y de los empresarios para trasladarles el informe sobre la reforma del mercado laboral que esta mañana ha debatido y aprobado el Consejo de Ministros.

Con este informe y con esta iniciativa para una reforma en el ámbito del mercado laboral pretendemos que el diálogo social adquiera su máximo contenido y que logre el fruto que la sociedad espera y que quieren los interlocutores sociales, y es reformar aspectos de nuestras instituciones laborales que favorezcan el empleo y el empleo estable.

Pero permítanme que, antes de que evalúe el informe o, al menos, les traslade la opinión del Gobierno sobre su contenido, les haga alguna referencia sobre los datos conocidos acerca de la evolución de la economía, contexto absolutamente imprescindible que explica, en gran medida, el proceso que estamos llevando a cabo de diálogo social.

Más allá de las perturbaciones serias que hemos vivido en los mercados financieros en los últimos días, en particular ayer, lo cierto es que la actividad económica en nuestro país sigue dando poco a poco señales de recuperación. La zona euro y Estados Unidos ya han tenido crecimiento positivo en el tercer trimestre, y en España nos encontramos en el umbral de esa recuperación.

A pesar del aumento de la cifra de desempleo del cuarto trimestre que conocimos la semana pasada, el informe que hoy ha hecho público el Banco de España indica que se habría seguido atenuando el ritmo de deterioro de los trimestres previos en materia de puestos de trabajo y también en materia de crecimiento económico.

He de recordar que en tasa intertrimestral, según el Banco de España, el cuarto trimestre de 2009 se situaría en un -0,1 por 100, después de haber registrado un -0,3 por 100 en el tercer trimestre, un -1,1 por 100 en el segundo y un -1,6 por 100 en el primero. Como saben, falta la confirmación, la estimación oficial, del Instituto Nacional de Estadística que se tiene que producir el próximo 11 de febrero y en esa conformación habrá que incorporar un dato importante en la estimación de la evolución del crecimiento como es el dato relativo a las exportaciones.

Hay datos recientes que tienen relevancia que indican y confirman esa recuperación poco a poco de la economía española: el Índice de Producción Industrial que acabamos de conocer, la confianza de los consumidores y el Índice de Actividad de la OCDE, que también acabamos de conocer.

El Gobierno considera que la vuelta al crecimiento se irá afianzando en 2010 y que la estrategia de reformas que estamos aplicando contribuirá a ello, incrementado la confianza en la economía española sin desconocer los serios problemas que tenemos y, especialmente, el desempleo.

Pues bien, el propósito fundamental de las líneas de actuación que acabamos de poner en manos de sindicatos y empresarios para trabajar de cara a esa reforma es un propósito que todos podemos compartir, toda la sociedad española. Hemos de aprovechar cuanto antes la vuelta al crecimiento económico para crear empleo. Hemos perdido mucho empleo en estos dos últimos años y necesitamos cuanto antes invertir esta tendencia, lograr crear empleo neto a partir de tasas más bajas de crecimiento que en el pasado. Éste es, pues, el objetivo de la reforma: más trabajo y más trabajo cuanto antes para la sociedad española, que es la gran demanda de los ciudadanos.

Es un objetivo que encontrará un primer apoyo, un trascendental apoyo, en el acuerdo que vienen negociando sindicatos y organizaciones empresariales para la ordenación de la negociación colectiva en el año 2010 y en los siguientes, que espero, como los interlocutores acaban de ratificar desde esta tribuna, que se pueda concluir en los próximo días. Permitirá dar confianza y previsibilidad al marco salarial en el que se desenvuelven las empresas en los próximos años, avanzar en la reforma de la negociación colectiva y en fórmulas modernas de flexibilidad.

El Gobierno, desde luego, desea que este acuerdo se concluya lo antes posible y desde aquí expreso mi satisfacción por el esfuerzo que empresarios y sindicatos están realizando para llegar a este acuerdo en un contexto económico difícil; nada más y nada menos que un acuerdo en materia salarial para 2010, 2011 y 2012.

El Gobierno ha diseñado un marco de negociación a los interlocutores sociales sobre la reforma del mercado de trabajo, que incluye varias líneas de acuerdo. Es un marco abierto que pretende facilitar y no sustituir los márgenes de negociación naturales que las tres partes vamos a tener: Gobierno, empresarios y sindicatos.

Me habrán escuchado en más de una ocasión afirmar, y hoy reitero, que las reformas laborales son auténticamente útiles si son acordadas, y hemos dicho una y otra vez que rechazamos, y ése es el espíritu de las líneas y el documento que hemos aprobado, que se rompa el equilibrio entre empresarios y trabajadores existente en nuestro marco laboral, y por supuesto, que la consecuencia de la reforma pueda ser la pérdida de derechos de los trabajadores.

El documento presentado es un documento fiel a este compromiso y que aborda los principales temas en los que el Gobierno considera que es posible y necesario reformar nuestras instituciones laborales, con un objetivo: por supuesto, crear empleo, crear empleo más estable cuando consolidemos la recuperación y, además, contribuir a una economía más productiva y más sostenible, porque, sin duda, más estabilidad en el empleo y más contratación indefinida favorecen la productividad y la sostenibilidad de nuestra economía; y, sin duda, un marco de relaciones laborales más flexible favorecerá también la confianza en la capacidad de nuestro sistema productivo.

Conocen ya el documento. Permítanme que les haga una breve síntesis de los aspectos fundamentales que aborda y de las líneas que pone a disposición de ese diálogo con empresarios y con sindicatos.

Como no podía ser de otra manera, el primer bloque de asuntos que aborda es la temporalidad, la excesiva temporalidad de nuestro mercado de trabajo. Para ello, el documento incorpora posibles cambios en la contratación temporal y, para ello, el documento incorpora sugerencias para fortalecer y ensanchar la contratación indefinida en nuestro país; en concreto, la consideración sobre la utilización del fomento de contratación indefinida vigente en estos momentos y la posibilidad de reformarlo para que sirva de cauce al incremento de la contratación indefinida; también aspectos relativos a la movilidad, a la formación, clave para el aliciente de las empresas, a su utilización y a incrementar, pues, la estabilidad en el empleo.

El documento contempla también la sugerencia de reformar la actual configuración del actual contrato a tiempo parcial. Saben que España tiene diez puntos menos que la media europea de empleo en lo que conocemos como contratación a tiempo parcial y que esta diferencia tenemos que recortarla. Es un yacimiento de empleo y tenemos que adaptar nuestras instituciones laborales para fomentar el contrato a tiempo parcial. Para ello, debemos de estudiar una
reforma de su regulación para superar los desequilibrios existentes y para evaluar las modalidades diferenciales de este contrato.

En segundo lugar, el Gobierno entiende que una prioridad esencial es el empleo para los jóvenes. Por ello, el documento contiene una propuesta de poner en marcha un programa específico, basado en la cooperación con las Comunidades Autónomas, para jóvenes parados que carezcan de formación general, para jóvenes con menor cualificación y que tienen, objetivamente, muchas más dificultades de reincorporarse al mercado de trabajo, de obtener un puesto de trabajo. Para ello, vamos a proponer diversas fórmulas y, desde luego, un esfuerzo singular en ese programa, que sin duda alguna los sindicatos han acogido de manera muy favorable, para contratación, para empleo, a favor de los jóvenes.

En tercer lugar, necesitamos reforzar y reformar los servicios públicos de empleo, y mejorar la intermediación laboral. Es otro campo necesario para la evaluación y las reformas.

De igual manera, en cuarto lugar, el documento contiene la propuesta de revisar las bonificaciones a la contratación que en estos momentos están vigentes. Se ha demostrado con el tiempo que algunas de esas bonificaciones tienen una eficacia muy limitada y, sin embargo, suponen un importante esfuerzo al sistema público, un importante esfuerzo al erario público.

En quinto lugar, también tema trascendental, la negociación colectiva y la flexibilidad interna en las empresas. Este tema forma parte del ámbito de la negociación bilateral. Hay temas que se están dialogando dentro de lo que es el proceso de acuerdo en el marco de la negociación colectiva. Aun así, queremos promoverlo, queremos instarlo, porque la búsqueda de mecanismos de flexibilidad interna en la empresa, en el marco de una negociación colectiva que permite y exige reformas, favorecerá, sin duda, el empleo ante situaciones de dificultad.

En sexto lugar, queremos completar, desarrollar, actuaciones para seguir avanzando entre hombres y mujeres y a favor de la no discriminación. Es necesario evaluar el estado de la negociación colectiva en materia de igualdad tras la aprobación de la Ley de Igualdad de 2007, así como aplicar de manera efectiva el deber de negociar medidas para promover la igualdad de trato y de oportunidades.

En séptimo lugar, el documento contiene la propuesta de evaluar y, en su caso, proponer mejoras en el control de lo que se conoce como el absentismo laboral.

Por último, el documento incluye la propuesta para reformar y fomentar el uso de la reducción de jornada como instrumento de ajuste temporal de empleo, lo que todos ya conocemos como el "modelo alemán".

Éstos son los ocho grandes temas que contiene el documento y las líneas en las que entendemos que debe transitar ese proceso de negociación.

Agradezco desde aquí, la buena respuesta, la respuesta positiva, por parte de sindicatos y empresarios. Desean un acuerdo y el Gobierno desea un acuerdo que mejore, que reforme, nuestras instituciones laborales en temas centrales para fomentar más creación de empleo y más estabilidad en el empleo.

Nos vamos a poner a trabajar con carácter inmediato, dada la buena disponibilidad de los agentes sociales, y confío en que, si se culmina el acuerdo de negociación colectiva y salarial en los próximos días, será también un estímulo para el trabajo en el ámbito de este diálogo, que, como saben, está delimitado en lo que conocemos como mercado de trabajo o relaciones laborales.

Ahora queda, lógicamente, por delante un proceso intenso de diálogo y de negociación. Lo vamos a hacer con premura y con rapidez, porque sabemos que un acuerdo de reforma del mercado laboral es un factor de confianza y un factor que permitirá, cuando tengamos consolidada con más fortaleza la recuperación económica, generar empleo, que es el gran objetivo, por supuesto, de la sociedad española y la primera obligación del Gobierno.

P.- Enhorabuena, porque yo creo que, por fin, hemos visto la misma sintonía, tanto en los agentes sindicales, como en la patronal, después de mucho tiempo en el que había un disenso concretamente en un punto muy concreto, que era la voluntad de la patronal de establecer un nuevo contrato indefinido y el rechazo de los sindicatos. Yo creo que ahí es donde quizás tenga más mérito esta propuesta. Lo que sí le rogaria es que nos pudiese indicar, por lo menos con algún ejemplo, cómo se puede llegar a avanzar en una contratación indefinida que aune a la vez la flexibilidad y la adaptabilidad requerida por las empresas y la seguridad y la estabilidad demandadas por los trabajadores, que tampoco han sido capaces de contestar los agentes sociales en este tema. Pero, ya que lo propone usted, ¿nos puede dar una pista, por lo menos? Independientemente de que en las negociaciones vaya tomando forma esta idea, yo se lo agradecería muchísimo.

Presidente.- En lo que todos coincidimos es en que tenemos que buscar una fórmula que fomente la contratación indefinida. Tenemos el contrato vigente de fomento de la contratación indefinida y hay que utilizar todo su potencial, incorporando las reformas que sean necesarias.

Claro que hay un camino para lograr ese objetivo, lo hay; pero tenemos que hacer el proceso de diálogo y no debo de anticipar cuál es la propuesta concreta que el Gobierno ha elaborado. Pero lo hay y, como tiene tanta transcendencia, como se desprende de su pregunta, vamos a trabajar con cautela y la prudencia necesaria; pero fomentar la contratación indefinida, permitir a los empresarios que eso no suponga más costes, sino que tengan una posibilidad de reducir costes, y permanecer los derechos de los trabajadores es posible. Hay que trabajarla pero va a ser, sin duda alguna, uno de los temas fundamentales de la reforma.

P.- En más de una ocasión ha manifestado su absoluto rechazo a que se abarate el despido de ninguna manera. Me gustaría saber si renueva ese compromiso con los trabajadores.

Presidente.- Sí. Es evidente. No va a haber pérdida de derechos de los trabajadores en lo que afecta a la indemnización por despido.

P.- Yo quería saber si se contempla la posibilidad de que hubiera un abaratamiento del despido en algunos sectores concretos, por ejemplo, en los jóvenes.

Después, lo que nos ha relatado es un catálogo de buenas intenciones, una línea de actuación. Yo quería saber por qué el Gobierno ha tardado dos años en presentar un papel a los agentes sociales para empezar ese diálogo porque, por lo que entiendo que nos ha explicado, no hay ninguna oferta concreta más allá del "contrato alemán".

Presidente.- Vamos a dejar que el diálogo avance. En el avance del diálogo tendrán que emerger las propuestas concretas, porque una lectura sosegada del documento, que tiene en mi opinión mucho contenido, nos llevaría a ver que hay posibilidades concretas de reformas en la contratación actual.

Ratifico lo que han dicho los sindicatos hace un momento: no hay ni se desprenden del documento nuevas figuras contractuales, pero sí hay la utilización de figuras contractuales actuales, de su reforma y de su mejora, que vayan en la dirección de facilitar el empleo indefinido, facilitando las cosas a los empresarios sin que pierdan derechos los trabajadores, que es un gran objetivo.

¿Dos años? Debo decir que en julio tuvimos un proceso de diálogo que no cuajó, pero debo recordar una cosa, que seguramente pasa desapercibida: el modelo de relaciones laborales que hay ahora y que tanto se critica es el que yo me encontré como Presidente de Gobierno. ¿Qué quiere ello decir? Que hubo Gobiernos que estuvieron ocho años, que ésta es una cuestión de dificultad para un Gobierno, de dificultad evidente, y que conseguir una reforma que aborde, de verdad, el problema de la dualidad del mercado laboral y de facilitar la contratación indefinida, a pesar de que se ha intentado en muchas ocasiones, no ha dado resultados, no ha sido fácil; lo sabemos.

Con la reforma de 1997 hubo, sí, un primer empuje, pero está demostrado que las bonificaciones, como camino, agotan su potencialidad y de ahí que no haya sido fácil que tengamos un marco de relaciones laborales que, debo de advertir, influye en el empleo, en la tasa de empleo, en la tasa de paro. Pero lo que influye de manera más determinante es el crecimiento económico y cómo tengamos nuestro modelo productivo desde el punto de vista de la competitividad, desde el punto de vista de la productividad y desde el punto de vista de la innovación.

Fíjese, tan importante como el repaso a las modalidades contractuales y su posible reforma para buscar ese objetivo de más estabilidad es la negociación colectiva en España. Está escrito, está reflexionado desde hace años, y ahora hay una ventana de oportunidad para hacer reformas en el ámbito de la negociación colectiva. La flexibilidad interna, la adaptabilidad de la empresa a las condiciones de momento económico, de la coyuntura, realizada en consenso con los trabajadores, es un camino de una potencialidad seguramente mayor que lo que pueden ser reformas y reformas de las modalidades contractuales para garantizar empleo y hacer también, lógicamente, que las empresas puedan fomentar la creación de empleo.

P.- Dice usted que no se va a abaratar el coste del despido, pero en la lectura rápida que hemos podido hacer del documento en unos minutos sí se puede ver que usted plantea una reflexión sobre la figura del despido en el contrato indefinido. No sé si nos puede resumir cuál es la reflexión que propone sin tocar el coste, a dónde pretende llegar.

Presidente.- Le reitero que en el documento que ha puesto encima de la mesa el Gobierno con las líneas los trabajadores no van a perder derechos; no van a perder derechos. Ése es el objetivo del Gobierno y, además, es un objetivo, por supuesto, compartido por los representantes de los sindicatos, pero que no ha sido cuestionado tampoco por las organizaciones representantes de los trabajadores.

Reitero, la reflexión cuando corresponda y, por eso, le decía hace un momento… Yo comprendo que ustedes tengan la inquietud y la necesidad de saber exactamente cuáles van a ser las reformas contractuales y las propuestas que se van a poner encima de la mesa; pero tenemos que facilitar el diálogo, tenemos que compartirlo, tenemos que trabajar con los sindicatos y con empresarios, y espero que en un tiempo razonable podamos tener resultados positivos.

P.- Quería hacerle tres preguntas. La primera es qué opina usted de las palabras del hasta ahora Comisario de Asuntos Económicos de la Unión Europea, Joaquín Almunia, y además compañero de partido, en cuanto a la comparación de España con la situación con Portugal y Grecia.

Segunda, quería preguntarle, y perdone la insistencia, si en el nuevo planteamiento de contrato indefinido de fomento del empleo se refiere usted a una novedad en la articulación jurídica del contrato, que de lo que más se quejan los empresarios, porque dificulta la utilización de ese contrato.

Y la tercera, conectando ya con la primera, es si el hecho de que usted salga esta tarde y, digamos, tome el mando en el planteamiento de la reforma laboral, se debe a -perdone la pregunta- que está usted asustado por la reacción de los mercados internacionales en estos dos últimos días.

Presidente.- Sobre la primera, no voy a hacer ninguna valoración de lo que ha dicho el señor Almunia. Cada uno es responsable de lo que expresa en el ámbito de las competencias que tiene. Lo que sí hago es una reflexión y es que llevamos dos semanas en las que tenemos este debate en torno al euro y a la fortaleza del euro. Y sí me parece importante reiterar que el euro es una moneda fuerte y estable, que el euro ha sido un éxito de la Unión Europea y que todos los países de la Unión Europea respaldamos el euro y a todos los países que pertenecen al euro; todos los países y, por supuesto, las instituciones comunitarias.

Y trasladaré mi opinión: creo que estamos en un momento en el que existen analistas que crean opinión sobre el euro y la mayoría de ellos pertenecen a otra moneda. Es muy significativo, pero no son de la zona euro esos analistas ni esas opiniones, desde luego, de los ámbitos gubernamentales o políticos.

Vamos a defender el euro, vamos a hacerlo, porque además tiene todos los fundamentos para esa defensa, y ante cualquier circunstancia.

Segunda cuestión. Sé que no le voy a dar satisfacción. En efecto, la reflexión fundamental va a estar centrada en el vigente contrato de fomento del empleo indefinido y ahí hay campos para su reforma, campos que permitan una mejor utilización y que faciliten las cosas a las empresas y también a los trabajadores. Ésa es la línea que vamos a explorar y el Gobierno irá, en la medida en que avance el diálogo social, concretando la propuesta sobre la nueva utilización del contrato de fomento indefinido para beneficiar a empresas y a trabajadores.

Por último, sobre la situación de los mercados, comparezco aquí porque me parece que tiene relevancia que hoy hayamos tenido un avance muy considerable para lograr un objetivo que desea la sociedad española, que son acuerdos sociales; desde luego en materia salarial y de negociación colectiva, que corresponde a empresarios y sindicatos pero todo el mundo entiende que al Gobierno le importa muchísimo ese proceso de negociación, y hemos hablado de ello, y por supuesto, el acuerdo relativo a mejorar nuestro mercado laboral, que es una amplia demanda de la opinión pública, de las fuerzas políticas, y en el que el Gobierno asume, una vez más, su responsabilidad para liderarlo y buscar un acuerdo.

Desde luego, le puedo decir que el que haya convocado a los sindicatos y a los empresarios para explicarles y trasladarles las líneas sobre esa reforma del mercado de trabajo pone de manifiesto que para mí tiene una gran importancia para nuestra economía y para el futuro de la recuperación económica y, ante todo, del empleo. Todo el mundo puede pensar que no a corto plazo. Necesitamos consolidar la recuperación económica y necesitamos crecer para crear empleo, pero un buen acuerdo en materia de reforma del mercado de trabajo ayudará, ahora y, por supuesto, de cara al futuro.

P.- El líder del PP ha dicho que usted es incapaz de liderar la salida de la crisis a la vista del último conflicto de los mercados. Quería preguntarle, en este sentido, si esto invalida la posibilidad de un contacto, de una reunión relativamente próxima con el líder de la oposición y si ésa se va a producir.

También le quería preguntar si va a tomar alguna iniciativa política ante la situación; por ejemplo, si va a acudir al Parlamento a explicar esto o si va a haber alguna iniciativa en este sentido.

Presidente.- Siempre estoy dispuesto a acudir al Parlamento y, lógicamente, el proceso de reformas en el que estamos va a ir acompañado de los debates parlamentarios, muy necesarios dada la trascendencia y el calado de los temas que corresponden, no sólo la propuesta relativa a la reforma del mercado laboral, sino también el Plan de Austeridad, la reforma del modelo de Seguridad Social y todas aquellas que estamos llevando. Me parece que son ocho debates los que hemos tenido sobre la situación económica en este período -es natural y es lógico porque es la gran preocupación de los españoles, porque tenemos la crisis económica más grave a nivel internacional desde la Gran Depresión de los años treinta del siglo pasado- y, por supuesto, estaré en el Parlamento.

Y sobre el liderazgo y el señor Rajoy no voy a hacer ningún comentario. Ya lo dije ayer, pero me parece que los liderazgos políticos y sociales se confirman y se conquistan en las urnas.

P.- De su firmeza en la defensa en contra del abaratamiento del despido y de introducir nuevos modelos de contratación, incluso de la reacción que han tenido los sindicatos, distanciando tanto esta propuesta de la de las pensiones, se puede deducir que se trata de una reforma "light". ¿Cree usted que esta propuesta devolverá la confianza de los mercados, que parece ser que estamos perdiendo?

Una segunda pregunta que quería hacerle es si cree que esta reforma será suficiente para volver la confianza de los empresarios y crear empleo.

Y una tercera pregunta es si ha puesto usted un calendario. Habla de negociaciones rápidas, pero ¿tiene usted algún imperativo de tiempo para que se llegue a un acuerdo?

Presidente.- En primer lugar, el Gobierno plantea reformas para los ciudadanos, no para los mercados; el Gobierno plantea reformas para crear empleo, no para los mercados; el Gobierno plantea reformas para garantizar el futuro de la Seguridad Social y el Gobierno plantea reformas para reducir el déficit en el que hemos incurrido como consecuencia de la grave crisis económica y de la necesidad de poner en marcha estímulos fiscales.

Permítame que diga sobre los mercados que, ciertamente, estamos en un proceso de reforma en el marco del G-20 de nuestro sistema financiero y de cosas que directamente afectan a los mercados. También hay que hacer una reforma en ese ámbito, como venimos reclamando, y, desde luego, no haré valoraciones sobre lo que a todas luces aparece como movimientos especulativos. Sabemos todos lo que eso representa.

Lo único que quiero reiterar es que nuestro sistema financiero, por ir al ejemplo de lo que ha supuesto el origen de la crisis económica, ha resistido como nadie y está sólido, y nuestros grandes bancos han presentado, como recientemente el Banco de Santander, unos resultados realmente muy positivos en un contexto de crisis económica como el que hemos tenido. Somos, quizá, uno de los pocos países desarrollados, de los países avanzados, que no hemos tenido que hacer ninguna intervención, nada más que una entidad que representa menos del 1 por 100 en el sistema financiero, que no hemos tenido que hacer ninguna inyección de liquidez en el sistema financiero y que nuestro respaldo con avales y con compra de activos va a representar ingresos al Tesoro, a la Hacienda Pública.

Por tanto, tenemos fortaleza en el sistema financiero y tenemos fortaleza como país, fortaleza en nuestros recursos públicos; la tenemos. Tenemos una deuda veinte puntos por debajo de la media europea y este Gobierno, el Gobierno que presido, ha demostrado ser capaz de tener superávit y ahora va a demostrar ser capaz de reducir el déficit a los términos que necesitamos reducirlo.

¿Calendario? Sería un poco absurdo poner una fecha concreta,. Queremos hacerlo en un tiempo razonable, en un tiempo que permita el diálogo a fondo. Estamos en una materia muy seria, que tiene muchas implicaciones; pero el Gobierno, y así se lo he trasladado a los sindicatos y a los empresarios, quiere que ese diálogo sea diálogo rápido; es decir, que nos pongamos ya manos a la obra.

P.- De sus palabras he entendido, y si no es así corríjame por favor, que el Gobierno tiene una propuesta concreta que no está en este papel, porque ha dicho que la quiere tratar con cautela. Entonces quería saber si durante estas dos horas que ha durado la reunión han hablado de una propuesta que no tenemos aquí recogida negro sobre blanco.

Una segunda pregunta. El miércoles, al parecer, los Secretarios Generales de CCOO y de UGT se dirigieron aquí, a La Moncloa -ya sé que usted no estaba-, para transmitir un poco su preocupación por las últimas propuestas del Gobierno. Me gustaría saber si esta visita de los Secretarios Generales ha influido de alguna forma en este papel que se ha presentado, que, si no me equivoco, de hecho se ha terminado hoy, pues no estaba terminado antes.

Y una tercera pregunta es si le apena, por así decirlo, el enfrentarse por primera vez a unas protestas sindicales en su mandato, si ha hablado de esto con los sindicatos ahora, durante la reunión, o si va a hablar y si en algún momento les va a pedir que no las hagan.

Presidente.- El documento se ha venido elaborando en las últimas semanas, en los últimos meses. Le reitero que es un documento denso de contenido, muy meditado, que ha centrado los temas esenciales de nuestro mercado de trabajo y que ha tenido su última lectura en el Consejo de Ministros; pero le puedo decir que está prácticamente completado al 99 por 100.

Los sindicatos han expresado su disconformidad con una propuesta que el Gobierno ha hecho en materia del futuro de nuestro sistema de pensiones. Hemos hablado de ello, como no podía ser de otra manera, y hemos quedado en debatir sobre esa propuesta y sobre todas aquellas que pueda haber encima de la mesa. Estamos hablando de nuestro futuro, estamos hablando del futuro del sistema de la Seguridad Social, que es la columna de la protección social de los españoles, la columna básica.

Las reformas están en el ámbito del Pacto de Toledo y el espíritu y el compromiso con el Pacto de Toledo es que esas reformas se hagan con consenso. Como estamos hablando de reformas para el futuro -también voy a decir algo sobre el contenido-, tenemos tiempo. El Pacto de Toledo en el Parlamento va a desarrollar su trabajo.

El Gobierno tiene una propuesta, la ha expresado y he oído críticas más o menos fuertes. Por supuesto que caben otras propuestas, deseamos escucharlas. El Gobierno se compromete con una propuesta que parte de un análisis de la evolución de nuestras características demográficas. Es un tema fundamental para el futuro de los españoles, de nuestra prosperidad y de nuestro bienestar, sobre el que venimos trabajando desde el primer día que llegamos al Gobierno, porque necesitamos mantener una población joven, una población en edad de trabajar, con perspectiva de años, y necesitamos fortalecer nuestra protección social porque nos vamos a ver enfrentados a la necesidad en los próximos años de incrementar nuestro gasto público en prestaciones sociales como consecuencia del incremento de la expectativa de vida.

Por ello, en su día, para fomentar la natalidad establecimos una prestación de ayuda al nacimiento, porque hacíamos política demográfica pensando en el futuro; por ello hemos establecido el permiso de paternidad y queremos ampliarlo para facilitar la conciliación de la vida laboral, y por ello hemos conseguido la educación infantil de tres a seis años y ahora estamos empeñados en conseguirla de cero a tres años, porque queremos facilitar la conciliación de la vida laboral, que debe permitir incrementar la tasa de natalidad.

Atendiendo a nuestra evolución demográfica, pusimos en pie la Ley de Dependencia, que supone hoy ya prestación a quinientas mil personas en nuestro país, a quinientas mil personas; el setenta y tantos por ciento mujeres de más de 65 años; la mayoría, con pensiones o con ingresos muy bajos y en situación de dificultad para valerse por sí misma. Hoy hay quinientas mil personas en España que tienen una prestación; el 50 por 100 de ellas es una prestación económica, un complemento de rentas importante, para 260.000 personas gracias a la Ley de Dependencia, y el otro 50 por 100, diversas fórmulas de prestación, cuidadores, etcétera. La Ley, por cierto, ha creado cien mil empleos.

Evaluar la perspectiva demográfica y trabajar para el futuro de tener bienestar social necesita que tengamos trabajadores, que tengamos gente en edad de trabajar y que tengamos también un sistema de pensiones que nos permita hacer lo que hemos hecho hasta ahora, porque, si el Gobierno entiende que hay que ampliar la edad de jubilación, es porque el Gobierno quiere seguir incrementando y mejorar las pensiones mínimas en nuestro país, que es el auténtico desfase social que tenemos en relación con Europa, porque las pensiones mínimas de muchos trabajadores de este país son muy bajas. Las hemos subido un treinta y tantos por ciento desde que estamos en el Gobierno, pero el Gobierno y el proyecto que represento desean que en 2020 ó 2025, cuando vamos a tener un número mucho mayor de jubilados y de pensiones mejores, porque progresivamente las bases de cotización son mejores, también podamos seguir subiendo las pensiones mínimas, que, insisto, tienen un gran desfase sobre la media europea.

Por tanto, nuestra propuesta es para mejores derechos y para fortalecer el sistema de protección social, y es una propuesta que requiere un acuerdo nacional y un debate. Me parece que lo más sano en una democracia, lo más sano, es que se pueda hacer un debate sobre nuestro futuro a veinte años sin tener la tentación de politizarlo, como hacen algunos, o sin cerrarse al debate, como hoy he podido o he intentado que cambiara esa situación, por parte de los que han salido criticando.

Yo estoy dispuesto a escuchar, ¡sólo faltaría!, propuestas que garanticen esas dos cosas: primera, que en 2025 ó 2030, donde según todos los estudios nuestro equilibrio entre ingresos y gastos en el sistema de pensiones puede entrar en riesgo… Que trabajemos desde aquí para que sepamos y dejemos a la próxima generación un modelo, como la anterior generación ha dejado a ésta, en el que podamos decir que en 2025 ó 2030 vamos a poder seguir teniendo un sistema fuerte de pensiones que permita mejorar las pensiones a la mayoría y, especialmente, las pensiones mínimas.

Si como Presidente del Gobierno he tenido una sensación de exigencia conmigo mismo en muchas ocasiones, ha sido cuando conozco, cuando hablo o cuando dialogo con personas que tienen todavía pensiones muy bajas en nuestro país. Estamos en un país moderno, avanzado, y yo deseo que en 2020 ó 2025 ya no tengamos esas pensiones tan bajas. Para eso todos tenemos que trabajar y hacer un esfuerzo.

Por último, le añadiré permítame que me extienda, quizá excesivamente-: esta propuesta es una propuesta que no tiene que ver con el calendario político de este Gobierno; esta propuesta tiene que ver con el futuro de nuestro país y con el bienestar de nuestro país. Además, me parece extraordinariamente importante que hagamos este debate aunque cueste críticas en la primera fase o no se entienda bien. Es un debate fundamental y lo podemos hacer con serenidad. ¿Sabe por qué? Porque la Seguridad Social hoy, y para muchos años, está fuerte y sólida, y quienes perciben una pensión deben saber que, aun en este año de crisis económica gravísima, tenemos superávit en la Seguridad Social que nos permite incorporar dos mil millones más al Fondo de Reserva de la Seguridad Social para llegar a los 62.000 millones de reserva en la Seguridad Social.

Pero yo deseo que dentro de quince años o de veinte años tengamos aún una reserva más poderosa que el actual Fondo, un sistema que nos permita tener pensiones tan dignas como los europeos, como la media europea. Para ello tenemos que hacer reformas hoy. ¿Consensuadas? Por supuesto, porque el sistema de protección social es un pilar de nuestro sistema social y sería absurdo que no buscáramos y que no lográramos, que lograremos, como se ha logrado en el Pacto de Toledo cada vez que se ha hecho una reforma, un amplio consenso.

Y sí, he quedado especialmente con el Secretario General de Comisiones Obreras, en tener una larga charla, a fondo, sobre nuestro sistema de protección social y sobre el futuro de las pensiones.

P.- ¿Ha habido propuestas no escritas que se han tratado en la reunión?

Presidente.- ¿Propuestas no escritas?

P.- Ha dicho usted que hay una propuesta concreta del Gobierno, pero todavía no la hemos puesto encima de la mesa

Presidente.- Claro, porque tenemos que hacerlo conjuntamente con sindicatos y empresarios.

P.- ¿Pero se ha hablado?

Presidente.- No, no se ha hablado. En lo que afecta al documento del mercado laboral, no. Ninguna propuesta concreta más allá de las líneas que se apuntan. ¿Es concreto decir "podemos reformar el contrato de fomento de contratación indefinida, ampliarlo, ver sus posibilidades"? Es una concreción. ¿Es una concreción total? No. Falta un recorrido y ese recorrido es el que tenemos que hacer con diálogo.

P.- Quería preguntarle por el interés del Gobierno en modificar el contrato a tiempo parcial. Ha dicho antes que la diferencia con respecto a los países de la Unión Europea son diez puntos y yo no sé si tiene el Gobierno alguna encuesta que diga que los españoles quieren contrato por horas en lugar del contrato por ocho horas.

Quería preguntarle también si no es un intento de repartir el escaso empleo que hay y, sobre todo, porque los parados que salgan del contrato a tiempo parcial no computan como parados.

Presidente.- No. Desde luego, lo último no. Le puedo asegurar que no.

Es una realidad objetiva y puesta de manifiesto, además, por analistas de nuestro mercado laboral. Algo pasa que tenemos una tasa, comparativamente, mucho más baja de contratación a tiempo parcial que en Europa, que es un contrato y una fórmula de trabajo que cumple, en determinados ámbitos y para determinadas personas, una función positiva para la economía y para las empresas, da flexibilidad, y también para las personas que puedan estar en una situación más proclive a ese tipo de trabajo.

Vamos a intentar llegar a un acuerdo para hacer reformas que faciliten la extensión de este contrato; pero creo que, si lo logramos, sería muy positivo porque es una buena fórmula de trabajar para determinadas personas. Es evidente que para el que quiere un trabajo a tiempo completo, pues no. Tenemos que hacer mejorar nuestro volumen de capacidad de contratación a tiempo completo, pero el trabajo a tiempo parcial tiene recorrido en España.

P.- Dos preguntas un poco más políticas. La primera: ¿qué ha hablado usted con Obama, ahora que ha vuelto de su viaje? ¿Se ha replanteado la posibilidad de venir a España en el semestre europeo?

Segunda, no le he escuchado si usted ya se ha pronunciado, me disculpa- por qué no estuvo usted en el funeral por el último soldado muerto.

Presidente.- En relación con la segunda, porque no siempre puede uno estar en todos los sitios y estaba, fundamentalmente, preparando el viaje a Estados Unidos que tenía ese mismo día con una agenda muy intensa. El Gobierno estaba representado por dos Ministros, como bien sabe.

En segundo lugar, tuve la oportunidad de hacer un breve intercambio de palabras y de diálogo con el Presidente Obama. Sobre el futuro y lo que pueda ser su agenda vamos a ser prudentes. Desde luego, como bien saben, el Gobierno de España y todos los Gobiernos europeos tienen el máximo interés en fortalecer la relación transatlántica y en que tengamos un encuentro, una Cumbre, con contenidos. Y, por supuesto, el Gobierno de España siempre tiene interés y tendrá interés en que el Presidente Obama visite España.

Muchas gracias.