Sr. Fraymann.- Querido amigo, estimados señoras y señores.
Es una gran alegría y un gran placer para mí tu visita aquí, a Viena. Con eso no solamente estamos continuando una larga y buena tradición, pues siempre en la relación entre nuestros países había encuentros amistosos, sino que en el tiempo que llevo desempeñando el puesto de Canciller federal de Austria siempre ha sido para mí un placer cooperar. Hemos cooperado muy bien entre los dos y en los más diversos niveles.
Naturalmente, para la Presidencia que estás ostentando ahora te deseamos todo lo mejor para que puedas actuar en el interés de todos. Nos están esperando muchos desafíos en la Unión Europea y uno de los temas más actuales es la ayuda a países que están sufriendo catástrofes hemos hablado de ello y luego tú darás más detalles y lo importante es que la Unión Europea encuentre un camino para prestar una ayuda cada vez más rápida y cada vez mejor. Estas víctimas del terremoto que hemos podido ver en las noticias son uno de los más grandes desafíos para nosotros.
Pero en el diálogo que acabamos de tener también hemos tratado temas fundamentales, porque sabemos que, si dos socialdemócratas están reuniéndose para hablar sobre sus proyectos y sobre su trabajo, sabemos que están esperando de nosotros que, por un lado, tratemos de ayudar a la economía para que avance y para que se recupere; pero, por otro lado, que estemos protegiendo a los trabajadores. Entonces, es lógico que aquí también, en España y en Austria, estemos tratando de ampliar nuestros esfuerzos y de consolidarlos para tener mejores Universidades, para apoyar la Investigación y el Desarrollo, todo eso con vistas a una mayor competitividad.
En el diálogo hemos tocado elementos básicos y sabemos también que siempre esperan de nosotros un proceder que apoye a los más débiles entre nuestros pueblos. Por un lado, por lo tanto, tenemos que ayudar a la economía porque necesitamos que haya un crecimiento por encima del 2 por 100, pero no para apoyar a los grandes beneficios sino con vistas al empleo, porque solamente una economía fuerte también puede ofrecer empleos. Por otro lado, un tema muy importante para los dos, como hemos visto en nuestra conversación, es proteger a los trabajadores, lograr disposiciones legales que protejan al trabajador, porque él es la base también para la economía de un país.
Presidente.- Gracias, Canciller. Expreso mi satisfacción por estar en Viena y por mantener esta reunión de trabajo con un buen amigo en el ámbito de la Unión Europea.
Antes de que me refiera al objetivo fundamental que había motivado la visita a Viena, permítame que haga algunas consideraciones sobre la gravísima tragedia, sobre el drama, que vive Haití.
Haití ha sufrido un terrible terremoto, con grandes consecuencias de devastación y de muerte, en un país asolado históricamente por la violencia y por la miseria, y la Comunidad Internacional tiene que reaccionar con fuerza y con energía. Europa lo va a hacer, lo está haciendo y la Presidencia española ha tomado la iniciativa desde ayer mismo y durante toda la mañana de hoy para movilizar todos los recursos y todas las capacidades que, como países europeos y como Unión Europea, tenemos ante la situación que vivimos en Haití.
Ésta es la primera obligación de los europeos y de la Unión Europea hoy: ayudar a Haití; de todos los Gobiernos de las instituciones europeas. Y hago un llamamiento también a los ciudadanos europeos para que ayuden a superar las gravísimas dificultades y el drama en Haití.
Esta mañana he hablado con el Presidente de la Comisión, con José Manuel Durao Barroso, para evaluar conjuntamente las iniciativas y los medios que se estaban poniendo en marcha para que, de acuerdo con la Alta Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común, con la que ha hablado el Ministro Moratinos, tengamos a la mayor brevedad posible una reunión de los Ministerios de Desarrollo y Cooperación para estructurar una ayuda global de la Unión Europea y, por supuesto, para hacer un llamamiento a todos los países, que en el ámbito bilateral han empezado ya, para que intensifiquen y refuercen la ayuda.
En lo que afecta a España, he de decir que las actuaciones que se están llevando a cabo son las siguientes:
Ayer, como saben, enviamos el primer avión a las doce de la noche, con un equipo de búsqueda y rescate, integrado por policías y guardias civiles, con personal de la Unidad Militar de Emergencias, para evaluar daños; acompañado del Secretario de Estado de Iberoamérica, que ha viajado en dicho avión que, o estará a punto, o acabará de llegar a Puerto Príncipe y que permanecerá durante varios días en el país.
Además, hemos enviado un avión desde el centro logístico humanitario de la Cooperación Española de América Latina, ubicado en Panamá, con ayuda de alimentos y de otros medios, que ha despegado finalmente esta mañana a las nueve, hora española.
Junto a ello, esta mañana ha salido un tercer avión, un "Hércules", de Madrid, con material médico.
A las cuatro de la tarde está previsto la salida de un cuarto avión en el que viajarán equipos de atención sanitaria-médico y, por primera vez, un equipo de Protección Civil de la Ertzaintza.
Dependiendo de la valoración que la Unidad Militar de Emergencias haga sobre el terreno, se podría plantear el envío de un quinto avión con efectivos que estarían preparados en Zaragoza para partir cuando fuera necesario.
Estamos, pues, haciendo una rápida e intensa movilización y vamos a promover que toda Europa la haga, en coordinación con la Comisión y también, por supuesto, con el Presidente Permanente del Consejo, con el que espero hablar a lo largo de la mañana.
Saben que la preocupación fundamental del Gobierno de España es la situación de nuestros compatriotas en Haití. Estamos teniendo progresivamente más datos sobre la situación de nuestros compatriotas. Debemos de tener cautela en cuanto a esa situación, al menos durante las próximas horas, para tener una información precisa y exacta, que el Ministerio de Asuntos Exteriores facilitará a todos los medios de comunicación.
Saben que las comunicaciones han sido dificilísimas en las últimas horas en Haití y que la situación es de un auténtico caos, de una dificultad extraordinaria. La primera tarea de toda nuestra representación ha sido, lógicamente, interesarse, conocer, respaldad y apoyar, en su caso, a nuestros compatriotas. Pero insisto, debemos de esperar unas horas para tener un conocimiento exacto de la situación en que se encuentran nuestros compatriotas.
Pero, lógicamente, junto con Haití la reunión y nuestra conversación han girado sobre la Unión Europea, sobre los seis meses de Presidencia rotatoria española y sobre la economía.
He transmitido al Canciller austriaco que el objetivo fundamental de España para este período es contribuir desde la Unión Europea a la rápida recuperación económica y asentar las bases para un crecimiento sostenible de nuestra economía, y que para ello es fundamental la cooperación económica de los Veintisiete, la política económica que debemos coordinar y, por supuesto, que la Unión Europea mantenga la ambición de liderazgo en ser la economía que en sectores de tecnologías de la comunicación, de innovación o de desarrollo ocupe el primer lugar en el ranking del conjunto de las economías mundiales.
Por supuesto, esa economía europea dinámica, activa y más unida tiene que caminar en paralelo con el mantenimiento, el desarrollo, de nuestro modelo social, de la política de bienestar social. Es decir, para que haya una unión económica que genere prosperidad ha de haber unión social.
P.- Tengo una pregunta para el señor Presidente. Quería saber por qué su Gobierno está a favor de la integración de Turquía en la Unión Europea. ¿Cuándo ve usted a Turquía dentro de la Unión Europea?
Presidente.- Turquía es un país que está en un proceso de negociación; ha sido un proceso que lleva años abierto. En mi opinión, no vamos a tener novedades en los próximos tiempos. El proceso de diálogo se va a mantener y la Unión Europea tendrá que tomar una decisión en algún momento sobre el tipo de relación que quiere con Turquía.
Nosotros, como país, mantenemos un principio y es el principio de respetar, de ser coherentes con la posición que la Unión ha tenido. La Unión ha abierto un proceso de negociación no sólo con Turquía, hay otros países que están pendientes y se debe de cumplir el desarrollo de la negociación de los distintos capítulos y, por supuesto, Turquía debe de cumplir.
Más allá de eso, éste será un debate que en la Unión Europea dé lugar a posiciones distintas y diferentes, y será el momento en el que podamos expresar las razones geopolíticas de futuro que pueden aconsejar o no la integración en Turquía. Pero sí, nuestro Gobierno ha sido siempre favorable.
P.- Presidente Rodríguez Zapatero, como Presidente de la Unión Europea, yo tenía dos cuestiones concretas. ¿Cree usted que los Veintisiete conseguirán ponerse de acuerdo para la instalación o no de los escáneres para la seguridad aeroportuaria? En cualquier caso, ¿qué va a hacer España?
También, quería saber si nos puede explicar… Es consciente de la polémica que suscitaron unas declaraciones suyas a propósito de algunas medidas coercitivas a países que no cumplieran los compromisos de la Estrategia 2020. ¿os puede aclarar qué quería decir exactamente con esas declaraciones?
Por último, ¿cuál será el contenido de la entrevista que va a mantener en Washington a primeros de febrero con el Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama? ¿Va como Presidente de la Unión o como Presidente del Gobierno español?
Presidente.- En relación con la primera, deseamos, como Presidencia rotatoria y también como Gobierno de España, que haya una posición común, una posición unánime, en el tema de nuevas medidas de seguridad en los aeropuertos. Vamos a trabajar por ello.
A día de hoy, hay varios países que ya han marcado una tendencia y, como saben, hay un diálogo abierto con Estados Unidos. Debo ser respetuoso hasta que se produzca la reunión y, en su caso, la posición común. No vamos a tomar como país ninguna decisión unilateral hasta que no haya una posición europea, entre otras cosas, porque tenemos que dar ejemplo como Presidencia rotatoria. Y, por supuesto, también vamos a evaluar si la medida de los escáner da garantías suficientes, da la eficacia suficiente creo que hay en estos momentos un proceso de evaluación para lograr ese fin de reforzar la seguridad.
Pero, primer objetivo, que haya una posición común europea, porque eso facilitará muchos las cosas a todos los Gobiernos y a los ciudadanos europeos, y, segundo, que, si se llega a contemplar de manera efectiva la medida del escáner, tenemos que tener todas las garantías. Esperemos algo de tiempo, necesitamos un período de maduración
Segundo, sobre el tema de la unión económica. La política económica o la política en el Mercado Común, como se conoce tradicionalmente, el Pacto de Estabilidad, los Fondos Estructurales y su cumplimiento tiene ya en la Unión Europea un régimen amplísimo de incentivos y de correctivos, incluso de sanciones; lo vivimos todos los días. Por tanto, no es ninguna novedad hablar de correctivos o de sanciones.
¿Qué se trata de hacer con la Estrategia 2020? ¿Qué tratamos ahora? Tratamos de que en aquellos puntos que son decisivos para el futuro del crecimiento en la Unión Europea podamos incorporar medidas que hagan más eficaces algunos de los temas que han sido cruciales en la Estrategia de Lisboa y que, por falta de gobernanza, de capacidad efectiva de llevarlos a la práctica, no se han cumplido. Eso ¿qué suele representar? Más método comunitario, más papel de la Comisión, más exigencia y más capacidad en manos de la Comisión para, o bien incentivar, que es una de las posibilidades, o, a la vez también, implementar medidas restrictivas. Siempre que se incentiva, lógicamente, sino castigando, no se está apoyando de la misma manera a aquellos que no cumplen.
Creo que éste es un debate que a vamos ya, a tener a partir del próximo 11 de febrero en el Consejo Europeo.
¿Queremos que Lisboa vaya en serio? ¿Queremos que la Estrategia 2020 vaya en serio? Pues tomemos medidas serias y eficaces, sabiendo como sabemos que los pasos que la Unión Europea ha dado a favor de las políticas comunes han sido positivos, como el euro o como el mercado interior.
Por último, sobre esa visita a los Estados Unidos, a un acto que tiene una relevancia significativa y es un acto muy singular, creo que es mejor que sean los propios anfitriones, los que invitan, los que establezcan el contexto de la misma, sobre todo porque, además, acabo de enterarme hace un minuto que se ha sabido o se ha comentado.
P.- Tengo dos preguntas. Primero, hablando de la coordinación más estrecha en el seno de la Unión Europea, ¿qué aspecto tendrá esta coordinación? ¿Está pensando también en un aspecto militar en este sentido?
Mi segunda pregunta se refiere a su visita a Estados Unidos. Ayer, el Presidente Obama decidió un impuesto sobre las transacciones bancarias. Entonces, mi pregunta es si esto será una base para llevar adelante también en el seno de la Unión Europea este impuesto sobre transacciones financieras bancarias que los socialdemócratas están reclamando ya desde hace algún tiempo.
Presidente.- En relación con la primera cuestión, la coordinación ha de establecerse prioritariamente en lo que representa la ayuda humanitaria, que tiene una dimensión, como se puede comprender, extraordinaria, dada la magnitud de la tragedia.
Creo que debemos de tener una actitud abierta, la posibilidad de ayudar a Haití con presencia militar, por supuesto, y que ésa debe ser una consideración que se haga desde las instancias europeas. Siempre, cuando hablamos de acción militar, me refiero, lógicamente, para las ayudas a la reconstrucción. De hecho, como he referido hace un momento, la Unidad Militar de Emergencias de España, que es una unidad singular para catástrofes, ya está sobre el terreno evaluando las necesidades y la posibilidad de que pueda ser requerida la intervención de Fuerzas Armadas.
En segundo lugar, creo que hay que saludar la iniciativa del Presidente Obama. Es una iniciativa bien interesante la imposición sobre transacciones financieras, una nueva imposición, que va a ensanchar el debate, va a abrir el debate, que durante los últimos meses, incluso los últimos años, se ha producido en torno a la posibilidad de imposición sobre transacciones financieras. El debate también ha estado en la Unión Europea de una manera incipiente y seguramente volverá.
En mi opinión, la supervisión, la regulación, el control, de las instituciones financieras es esencial es clave, pero también el compromiso de las instituciones financieras con el desarrollo económico y con la equidad.
No adelantaré cuál es mi posición, porque deseo que sea una posición europea en este tema también, pero, en todo caso, sí saludo de manera positiva la iniciativa del Presidente Obama.
Sr. Fraymann.- En cuanto a la ayuda humanitaria, quisiera subrayar que es muy importante el peso que tiene esta ayuda, porque es una situación muy, muy, difícil. Ya está presente allá, en Haití, un grupo de expertos procedentes de Francia, Italia, Gran Bretaña y Estonia, grupo en el que también participan austriacos.
En el Ministerio del Interior de Austria ya hemos tenido una reunión de coordinación, que esta tarde va a continuar, para aclarar cuáles son los puntos y los problemas que mejor pueden ser cubiertos por la parte austriaca, porque tenemos ya cierta experiencia en ayuda de emergencia: así, por ejemplo, preparación de agua potable y la búsqueda de personas que están enterradas bajo los escombros, pero también son muy importante la ayuda médica y medicinas.
Naturalmente, esto lo vamos a decidir en contacto con la Unión Europea y con este grupo de coordinación allá para que cada uno preste su ayuda lo mejor posible. Y, obviamente, cuando ocurre algo imprevisible, hay que actuar rápidamente; no hay tiempo para grandes discusiones.
En cuanto al segundo tema, el impuesto sobre las transacciones bancarias, ya saben ustedes que es un tema favorito de los socialdemócratas y estamos convencidos de que esta discusión va a volver a recobrar vida, porque en este sistema creemos, por las experiencias que hemos tenido últimamente, que hay que hacer un control más riguroso del mercado financiero, porque el mercado financiero ha tenido sus repercusiones en otras áreas. Sobre todo, también estamos aspirando prohibir ciertas especulaciones, absolutamente, porque creemos que el banco también tiene que pagar su parte, pensando en los daños causados por actuaciones de ciertos bancos.
Estoy muy contento y feliz porque tenga en España un amigo en cuanto a este tema, en el que estamos de acuerdo, porque entre los Veintisiete no solamente encontramos amigos, también voces en contra. Sin embargo, estamos convencidos de que con una regulación más rigurosa podrá paliarse otro desastre como lo hemos visto ya.
Gracias.