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Conferencia de prensa del Presidente del Gobierno después de la Cumbre Iberoamericana

Estoril, martes, 01 de diciembre de 2009

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Presidente.- Buenas tardes. Deseo, en primer lugar, expresar mi agradecimiento al Gobierno portugués, al Presidente de la República Portuguesa y al Primer Ministro por la hospitalidad, por la buena organización y por el esfuerzo que han hecho para organizar esta Cumbre en esta ciudad de Estoril.

Saben que para España y Portugal las Cumbres Iberoamericanas son un proyecto político consustancial con nuestra política exterior y que renovar el espacio iberoamericano, como hemos hecho con fuerza en esta Cumbre, constituye, sin duda, un resultado muy positivo.

El año que viene celebraremos veinte años de Cumbres Iberoamericanas. Será un buen momento para una valoración global del proceso de consolidación de un sistema de Cumbres que ha ido progresando y que tiene por delante nuevos desafíos y nuevos objetivos, que esperamos concretar en la Cumbre de Mar de Plata del próximo año.

Como saben, en esta Cumbre el tema central para la Comunidad Iberoamericana era "La Innovación y el Conocimiento". En los últimos años las Cumbres Iberoamericanas han venido abordando temas específicos --algunos de ellos los recordarán-- como los movimientos migratorios o como la cohesión social. En esas Cumbre hubo resultados e iniciativas que han dado lugar a avances importantes en temas de cohesión, en temas de educación y en temas de inmigración. El Espacio Iberoamericano de Conocimiento fue sugerido en la Cumbre de Salamanca, hace cuatro años. Ha dado pasos en materia de educación y de investigación, y hoy incorpora el tercer elemento clave: la innovación.

Esperamos que las propuestas que la Cumbre ha aprobado, y que han sido trasladadas a la Secretaría General, a Enrique Iglesias y su equipo, vayan teniendo la plasmación, al igual que en los otros temas pasó en los años precedentes.

En esta Cumbre España ha renovado su compromiso con la Comunidad Iberoamericana, con lo que podemos hacer en este espacio que compartimos en una identidad común para fortalecer nuestra voz en el mundo, a la vez que promover el desarrollo de nuestras sociedades.

En la Cumbre ha habido temas de actualidad política, como no podía ser de otra manera. Dos de ellos merecen una especial consideración: por un lado, Honduras y, por otro lado, el reto que tenemos ante nosotros con la Cumbre de Copenhague sobre el cambio climático.

En relación con Honduras, ha habido una declaración de la Presidencia portuguesa que, con su buen hacer, ha logrado un amplio consenso; una declaración sobre Honduras en la que se recogen básicamente principios que toda la Comunidad Iberoamericana reconoce y comparte: primero, la condena del golpe de estado; segundo, la necesidad de restitución de la institucionalidad democrática; tercero, el constatar que ha habido un proceso electoral y, cuarto, promover un acuerdo nacional para la consolidación y la salida democrática para Honduras.

Esos cuatro principios han sido plenamente compartidos por toda la Comunidad Iberoamericana y entendemos que la Presidencia portuguesa ha hecho una buena tarea porque, como saben, hay diferencias en las opiniones de los distintos Gobiernos sobre el futuro inmediato.

Ayer afirmó el Ministro de Asuntos Exteriores, y hoy reitero, que ante el proceso electoral que se ha vivido en Honduras la actitud lógica era ni ignorarlo ni reconocer las elecciones. Necesitamos que los pasos que la Comunidad Internacional, entre otros la Comunidad Iberoamericana, exige a los actores políticos en Honduras sean pasos conducentes a la restitución de la institucionalidad democrática y al orden democrático, con el principio de un gran acuerdo nacional. Y, por supuesto, España trabaja ya y seguirá trabajando en esa dirección.

En segundo lugar, como les decía, la Cumbre de Copenhague en la lucha contra el cambio climático. Todos los países iberoamericanos coincidimos en la trascendencia histórica de esta Cumbre. Uno de los grandes desafíos que tenemos por delante todos las naciones, todos los países, todas las sociedades, es la lucha contra el cambio climático y la Comunidad Iberoamericana --ha habido un protagonismo destacado de países como México o como Brasil, que en el debate internacional sobre el cambio climático juegan un gran rol-- está firmemente comprometida con lograr un acuerdo en Copenhague que marque un rumbo nítido de reducción de las emisiones con compromisos efectivos, como los que ha puesto encima de la mesa la Unión Europea. Tenemos por delante todavía un tiempo de negociación, que va a ser, sin duda alguna, difícil; pero las últimas posiciones de Estados Unidos y de China abren una cierta ventana a la esperanza.

En algunas ocasiones ha habido preguntas sobre el valor de las Cumbres. Deseo hacer dos comentarios con carácter retroactivo, porque hoy hemos evaluado acuerdos de otras Cumbres y su plasmación, eficacia y proyección para lo que son la Comunidad Iberoamericana y el desarrollo de los principales objetivos que las Cumbres fijan.

Recordarán que el sistema de Cumbres Iberoamericanas acordó la reciprocidad en el ámbito de la Seguridad Social a través de un Convenio de Seguridad Social iberoamericano. Pues bien, ese Convenio, ese sistema, empieza ya a funcionar este año, va a proteger a millones de trabajadores y dar seguridad en las relaciones laborales y en los procesos de jubilación a muchos ciudadanos. Quedan países por ratificarlo y se avanzará, sin duda, en lo que es un gran acuerdo de Seguridad Social a través de este Convenio.

Segundo, como recordarán, la Cumbre Iberoamericana de Chile, que seguramente la recordamos por alguna otra circunstancia, aprobó el llamado Fondo del Agua la Cumbre de Chile era la Cumbre destinada a la cohesión social, el gran tema era la cohesión social, un Fondo impulsado por el Gobierno de España.

Saben que el acceso al agua, el uso de agua potable, es la condición básica del desarrollo. Sin eso no hay condiciones ni para la salud, ni para la educación, ni para cualquier horizonte de mínima dignidad social para las personas, para los pueblos y para las distintas comunidades.

Ese Fondo del Agua, como recordarán, tenía una dotación de 1.500 millones de dólares. Al día de hoy, ya hay 46 proyectos en marcha en toda Iberoamérica, con una inversión de 900 millones de dólares, que van a transformar la vida a quince millones de ciudadanos de Latinoamérica, porque suponen acceso a agua, suponen saneamiento y suponen transformación, captación de agua y, por tanto, nuevas condiciones vitales.

He de resaltar que el país donde más en donde más se está invirtiendo es un país que no pertenece al sistema iberoamericano, que es Haití; el país más pobre, con más necesidades y con más deficiencias estructurales que existe en toda América.

Por último, he de terminar haciendo, pues, una valoración positiva de esta Cumbre; positiva porque el despliegue en torno a temas concretos ahora iniciamos el ciclo de la innovación en esta Cumbre y la Secretaría General ha de desplegar todos los acuerdos que hemos adoptado en materia de innovación sin duda alguna, redundará en beneficio de que la Comunidad Iberoamericana siga reduciendo la distancia que, en comparación con otras regiones, tiene en materia de progreso, en materia de desarrollo y en materia de bienestar.

El año próximo, en la próxima Cumbre en Mar de Plata, será una buena ocasión para evaluar los veinte años de Cumbres Ibeoamericanas, el sistema y su consolidación, y, por supuesto, la proyección de nuestra Comunidad en el futuro en un orden internacional cada vez más determinado por el multilateralismo y por un buen funcionamiento de los sistemas de Cumbres, de los sistemas de integración, en el ámbito de las relaciones internacionales.

Termino ya con el tema que creo tiene más calado inmediato. En esta Cumbre hemos trabajado de manera especial por relanzar las negociaciones de MERCOSUR, Centroamérica y Comunidad Andina en su proceso de acuerdos de asociación con la Unión Europea. Se va a relanzar la negociación en muy breve plazo para una nueva ronda de estos tres espacios regionales con la Unión Europea. Saben que éste es un tema central y fundamental, porque avanzaría la integración del continente latinoamericano, desde el punto de vista económico, político y de cooperación, con la Unión Europea que es, sin duda alguna, un proyecto básico para un país como España.

A partir de aquí, estoy dispuesto a contestar a sus preguntas, no muchas porque tengo que ir a una reunión con el Primer Ministro de Portugal.

P.- Presidente, al margen de la Cumbre, me va a perdonar, también hay un tema candente en nuestro país. Por desgracia, estamos viviendo un nuevo secuestro de nacionales en un país extranjero, en Mauritania, y ha salpicado este asunto en esta Cumbre de Estoril. Quería saber si el Gobierno tiene alguna novedad, si el Gobierno ya está seguro de que detrás de este secuestro está Al Qaeda y, finalmente, si trabaja con la hipótesis de que nos enfrentamos a un secuestro largo y con exigencias políticas, como se ha dicho.

Presidente.- Todas las preguntas en relación con el secuestro de los tres cooperantes en Mauritania deben tener una respuesta por mi parte muy contundente y, si me permiten, exigente.

Hice la reflexión ya en su momento, no hace mucho tiempo, y ahora la vuelvo a hacer cuando tenemos el riesgo de la seguridad de tres personas, de tres españoles, de tres compatriotas: prudencia y discreción. Y, desde luego, el Gobierno va a ser escrupuloso y va a mantener esa posición.

Todo el mundo puede entender que tenemos que trabajar y actuar con prudencia y con discreción, porque los secuestradores, insisto, también escuchan y no les podemos dar ni un elemento que juegue a su favor. Se podrá comprender. Yo entiendo el interés informativo, pero pido, después de la experiencia, y ya llevamos unas cuantas, comprensión a la tarea que el Gobierno tiene que hacer, prudencia y discreción.

Estamos poniendo todos los medios que el Gobierno tiene en el ámbito diplomático y en todos los ámbitos para resolver este secuestro. Y, desde luego, no debo de dar ninguna información; no debo, por sentido de la responsabilidad, y el Gobierno no lo va a hacer, dar ninguna información que pueda perjudicar la tarea que tenemos por delante.

P.- Señor Presidente, va a estar ahora con el Primer Ministro Sócrates. Mi primera pregunta es qué espera de Portugal en la Presidencia de la Unión Europea que España va a asumir.

Por otro lado, la Declaración sobre Honduras dice que defienden la restitución de Zelaya en el cargo que ocupaba. ¿Eso no contradice un poco…? O sea, ¿qué va a pasar ahora con Lobo, que es reconocido por varios de los Gobiernos que estuvieron presentes?

Finalmente, relativo al Tratado de Lisboa, se ha hablado mucho de que hay que dar más voz a los ciudadanos. ¿Usted cree que es posible materializar eso en el momento actual y garantizar que ese componente del Tratado avanza?

Presidente.- Por empezar por la última, ése es el reto que tenemos. Hay nuevos instrumentos en el Tratado de Lisboa, pero fundamentalmente lo que los ciudadanos europeos exigen a la Unión Europea y a los Gobiernos que sustentamos el proyecto de la Unión Europea es más eficacia, más cercanía y más iniciativa ante los problemas que tiene el conjunto de la Unión Europea y, en particular, cada una de las sociedades.

De Portugal no es que espere, es que sé muy bien que voy a contar con un apoyo pleno en el ejercicio de la Presidencia española de la Unión Europea. La relación de confraternidad que existe entre Portugal y España en este momento histórico y entre los Gobiernos del Primer Ministro Sócrates y el Gobierno que yo presido es realmente ejemplar. Coincidimos en políticas, coincidimos es estrategias y yo creo que es muy bueno para los dos países y es muy bueno para la proyección de la Comunidad Iberoamericana que todo el mundo contemple el buen entendimiento, la tarea conjunta, que España y Portugal hacen en prácticamente todos los frentes de la política de la Unión Europea y de la política internacional.

Sobre Honduras su pregunta es inteligente, pero es que tenemos una situación muy sui géneris, porque es verdad que se han celebrado unas elecciones, que estaban previstas por tanto, es un hecho que está ahí, en unas circunstancias absolutamente anómalas, como son el haberse producido un golpe de Estado y destituido por la fuerza a un Presidente que estaba ya en el período final de su mandato.

Por tanto, cuando se dice "hay que restituir la legitimidad" y añadimos "no desconocemos que ha habido unas elecciones en esas circunstancias anómalas", lo que se está es haciendo una consideración a todos los actores políticos, desde luego también a los que han concurrido a las elecciones, y por supuesto al Presidente Zelaya, para que lo que fue posible hace unas semanas, que fue un acuerdo nacional, se pueda volver a producir.

En todos estos procesos en los que hay una vulneración manifiesta de la legalidad democrática, o en los procesos que suponen un tránsito de una situación autoritaria o excepcional hacia el nacimiento o la recuperación de un orden democrático, hay un principio fundamental y es un gran acuerdo; un gran acuerdo fijando procedimientos, plazos y, por supuesto, todo lo que afecta al orden democrático.

Esperemos, por tanto, que eso sea factible y yo creo que todos los países de la Comunidad Iberoamericana vamos a trabajar en esa dirección.

P.- Presidente, por seguir un segundito con este tema, no sé si no sienten cierta frustración de no haber alcanzado una declaración de consenso en un foro como éste, que parecería el más adecuado para conseguir esa, digamos, declaración de conjunto de toda la Comunidad Iberoamericana, y si esta desunión que hay entre los países del entorno de Honduras de alguna manera no va a contribuir a solucionar ese problema que existe en este país.

Por otro lado, me gustaría saber si espera la llamada del Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, que, al parecer, está hablando con distintos líderes que tienen tropas en Afganistán y planteándoles sus planes y la posibilidad de aumentar el número de efectivos. Al parecer, los países europeos con los que ya ha hablado sí están de acuerdo en aumentar. Si se lo pidiera Estados Unidos, ¿España también los aumentaría?

Presidente.- En relación con la primera cuestión, hay un comunicado de la Presidencia portuguesa sobre Honduras, pero ha tenido el consenso de todos. Tanto es así que ha habido un país, que es Panamá, que ha pedido la inclusión de cuatro palabras en el texto para poder expresar su aceptación.

En consecuencia, sí ha habido un consenso en torno al respaldo a la Declaración que ha hecho la Presidencia y que yo he resumido. La tengo aquí, pero no se la voy a leer, porque sería absolutamente cansado para todos ustedes. Pero sí ha habido ese respaldo y ha habido un gran debate. Hubo debate en la comida de ayer, en el retiro de los Jefes de Estado y de Gobierno y, por supuesto, en el Plenario.

Fundamentalmente, el debate ha estado centrado, no en la condena del golpe, que es unánime, ni en la exigencia de que la restitución democrática es necesaria en la figura del Presidente Zelaya. La discrepancia ha estado en la evaluación, la valoración y el efecto de las elecciones celebradas. ¿Por qué? Porque, como antes comentaba, el proceso ha sido un proceso muy sui géneris. Es verdad que eran unas elecciones pensadas, convocadas, que se producen en esa circunstancia de anomalía después de un golpe de estado inaceptable y, por tanto, en gran parte, en un proceso de suspensión y de anulación de las condiciones democráticas. Pero se producen.

Luego, también ha habido debate sobre cuánta participación ha habido y sobre si el día electoral ha respetado los condicionantes de un proceso electoral democrático. Todo eso se ha debatido.

Ahora, partiendo de la situación que tenemos, hay que trabajar para que se restituya la legalidad democrática, para que se constituya o se logre un acuerdo nacional y, por supuesto, para que se tomen las oportunas decisiones para que no pueda nadie sentir la impunidad ante el futuro; impunidad ante posibles acciones que en el futuro pudieran intentar violentar los sistemas democráticos.

Es probable que tenga una conversación en las próximas horas, también depende de… Saben que hoy tengo una agenda un poco complicada. Es probable que tenga una conversación en las próximas horas. Es seguro que será para evaluar y para recibir la información sobre la iniciativa de Estados Unidos en relación con Afganistán, y es lógico que la respuesta, antes de comentarla públicamente fuera de mi país, la dé y la traslade a los diversos grupos políticos, la evalúe con los distintos grupos políticos y lo haga en tiempo y forma en España, tratándose de un tema que, como saben, en más de una ocasión ha sido un tema de relevancia política y, desde luego, en donde el Parlamento tiene mucho que decir, en su caso, si nuestra decisión fuera tomar en consideración una nueva situación en Afganistán; si así fuera.

En consecuencia, primero debo escuchar y, segundo, la evaluación y la decisión que promueva la haré en nuestro país y después de conversar con las fuerzas políticas.

P.- Presidente, volviendo al tema de Honduras, le quería preguntar qué condiciones deberían darse para que el próximo 27 de enero, como es tradicional en todas las tomas de posesión de Presidentes latinoamericanos, el Príncipe esté en Tegucigalpa en el traspaso de poderes. ¿Qué condiciones deberían darse?

Por otra parte, sin que, por supuesto, vaya a desvelar ningún elemento que pueda hacer más difícil la situación de Mauritana, ha habido unas declaraciones del líder de la oposición y no sé si ha habido una conversación suya con el líder de la oposición a propósito del secuestro de Mauritania. También ha habido, creo, una iniciativa del Partido Popular, incluso, de retirar preguntas que había con relación al anterior secuestro del "Alakrana". ¿Cómo valora todo esto?

Y quizás nos ha extrañado que no se haya constituido una célula de coordinación, como ha ocurrido en otras situaciones anteriores. No sé si considera el Gobierno que no es un elemento útil o no es necesario en este caso. ¿Se plantea hacerlo?

Presidente.- La coordinación y el equipo de trabajo comenzó desde el conocimiento mismo que tuvimos del secuestro, que fue justo cuando estábamos en el acto de inauguración de la Cumbre Iberoamericana; lo recuerdo bien. Desde ese mismo momento hemos estado trabajando y, además, la coincidencia de estar aquí tanto la Vicepresidenta, como el Ministro de Asuntos Exteriores, ha hecho que ese trabajo en equipo con el Ministerio de Defensa y con el Ministro del Interior sea permanente. Pero, lógicamente, no descarto que la Vicepresidenta reúna a los Ministros que tienen más directamente responsabilidad en este tema.

Sobre el otro asunto, en efecto, lo que pregunta es perfectamente desvelable, no hay ningún problema en decirlo. Aún no he podido hablar con el señor Rajoy, pero pienso hacerlo para este caso, y valoro positivamente todo lo que sea apoyo. La retirada de las preguntas del "Alakrana" también la valoro positivamente porque, de verdad, ésta es una experiencia lo decía el otro día y hoy lo reitero que debe servir al país y a cualquier Gobierno.

No es un tema de color político, no tiene color ideológico la acción criminal de un secuestro y, cuando el Gobierno tiene enfrente esa situación, que todo el mundo sabe que es difícil en todos los países, lo que desea es ver el apoyo de sus compatriotas para salvar a otros compatriotas. Es tan sencillo como ese sentimiento: deseamos ver el apoyo de mis compatriotas, sean responsables políticos o hagan la tarea que hagan en la sociedad, para salvar a o compatriotas, porque, insisto, no hay ni debate de color político, ni ideológico.

Pero, en todo caso, valoro positivamente cualquier paso y por supuesto que hablaré con el señor Rajoy.

En cuanto a su otra pregunta, afortunadamente queda bastante para el 27 de enero y podemos esperar. Al día de hoy no habría condiciones y eso quiere decir que tienen que cambiar cosas, tienen que pasar hechos importantes; pero, insisto, la idea del acuerdo nacional es la fundamental, desde mi perspectiva.

P.- Yo quería saber cuándo regresará el Embajador español a Honduras.

Y le quería preguntar también por la situación de la activista saharaui Aminetu Haidar. Dada la situación de bloqueo actual y que ella rechaza todas las ofertas que se le han propuesto, le quería preguntar si fue un error no negarse ante Marruecos a que esta mujer fuera enviada y devuelta a España.

Presidente.- Estamos haciendo todo lo que podemos en este caso por el que me pregunta y lo ha explicado bien el Ministro de Asuntos Exteriores. Expresamos nuestro apoyo y, desde luego, hemos ido poniendo encima de la mesa varias soluciones diplomáticas y sobre el estatus de esta persona, y seguiremos haciéndolo. Seguirá haciendo el Ministerio de Asuntos Exteriores nuevas iniciativas y nuevas propuestas, y esperamos que se pueda encontrar una solución a una cuestión que, ciertamente, tiene sus complejidades, como todo el mundo puede entender, por lo que supone, desde el punto de vista político, el trasfondo que hay en el tema del Sahara y el futuro del Sahara.

Hoy lo quiero reiterar, porque me parece conveniente: el futuro del Sahara sólo llegará de un acuerdo entre el pueblo saharaui y Marruecos, y ese acuerdo lleva intentando liderarlo Naciones Unidas desde hace tiempo. España apoya a Naciones Unidas para llegar a ese acuerdo, como la inmensa mayoría de la Comunidad Internacional; pero la llave de la solución a ese conflicto de décadas está en el acuerdo y quien puede llevarlo adelante, en mi opinión, es Naciones Unidas. Debemos de situar las cosas en su contexto.

Por último, sobre la primera pregunta, el Ministro de Asuntos Exteriores informará en su momento sobre esa situación.

Muchas gracias.