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Conferencia de prensa del Presidente del Gobierno y del Presidente de la República Argentina

Madrid, jueves, 22 de junio de 2006

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Presidente.- Buenas tardes, Presidente Kirchner.

Quiero resumirles en esta comparecencia los puntos esenciales de la reunión que acabamos de mantener con el Presidente Kirchner y con la delegación del Gobierno de Argentina, y que representa el broche final de esta visita que Néstor Kirchner está realizando a nuestro país, una visita que nos honra enormemente.

Ésta es la cuarta reunión que mantengo con mi amigo el Presidente Néstor Kirchner en el último año y medio. Ello da buena muestra de la fluidez de nuestras relaciones bilaterales. Hay otros muchos elementos que demuestran este excelente nivel de relación estratégica, que, por otra parte, siempre ha unido a nuestros dos países. En el pasado Argentina y España se han apoyado mutuamente en los momentos difíciles y ahora, que vivimos tiempos de bonanza, también vamos a seguir apoyándonos. Es una tarea que representa una responsabilidad para España.

Argentina --quiero subrayarlo hoy aquí-- está viviendo una espectacular recuperación económica, que el Gobierno que presido sigue con enorme satisfacción. Argentina sufrió una gravísima crisis en el año 2001, una crisis que provocó la preocupación en el mundo, especial preocupación en España. Hoy podemos decir que Argentina ha cogido el camino de la recuperación y ese camino no tiene vuelta atrás. España estuvo el momento más difícil de la crisis al lado de Argentina, ha estado todos estos años al lado de Argentina, está hoy al lado de Argentina y estará mañana al lado de Argentina.

España, como saben, es una potencia económica con importantes intereses en muchos lugares del planeta, especialmente en América Latina, de manera singular en Argentina, donde nuestras empresas tienen una inversión que alcanza los 42.000 millones de euros; una inversión que se ha mantenido y que ha continuado.

Quiero recordar que en la crisis, en la grave crisis, de 2001 muchas empresas de otros países abandonaron Argentina, empresas importantes de países europeos, y las empresas españolas se quedaron en Argentina, soportaron las dificultades y han recuperado un ritmo inversor en 2005 de 1.800 millones de euros. Con ellas, el Gobierno ha hecho una apuesta por el futuro inversor en Argentina por acompañar la recuperación y por ser solidarios con las dificultades de Argentina, para tener un horizonte de estabilidad y de seguridad.

Pero quizás sea hoy el día en el que convenga recordar, hablando de nuestros intereses económicos en Argentina, que Argentina tuvo, históricamente, una gran respuesta a intereses españoles, no de empresas, sino de ciudadanos, de españoles.

Quiero recordar que aún hay 284.000 españoles en Argentina, que fue su lugar de destino para encontrar su futuro o para labrarse una vida; muchos por razones económicas, también por razones políticas, cuando nuestro país entró en el túnel oscuro de la dictadura. Y quiero decir que hay 320.000 descendientes de españoles en Argentina y un volumen importante de ellos están incorporándose a la nacionalidad española.

Es lógico, pues, que España haga el máximo esfuerzo con Argentina y hoy el destino de los pueblos que tienen esa relación continua y ese fluir en su destino nos ha puesto el ejemplo de que un número importante de argentinos están hoy en España; concretamente, 89.000 argentinos en nuestro país.

Estamos absolutamente convencidos de que lo que representamos como países (la historia, la comunidad de cultura, de lengua, de ambiciones, de sueños…) sustenta que tengamos un Acuerdo de Asociación Estratégica y que hoy hayamos concretado en un Plan para 2006 y 2007 de un amplio abanico de acciones concretas de ambos Gobiernos, de ambos países, así como varios acuerdos que han sido firmados también en el ámbito de la defensa de los derechos humanos y de otros aquellos que tienen interés especial para ambos países.

Quiero, en ese sentido, hacer un agradecimiento especial al Presidente Kirchner por la creación, en el seno de la Secretaría de Derechos Humanos argentina, de la Unidad Especial de Investigación que está trabajando en el esclarecimiento de los casos de españoles desaparecidos durante la dictadura militar; casos que aún perviven en la memoria y el dolor de un número significativo de españoles, con los que tuve la oportunidad de estar en mi último viaje a Argentina. Y quiero agradecer los esfuerzos, el compromiso y el baluarte en que se ha convertido en la defensa de los derechos humanos el Gobierno de Néstor Kirchner, ejemplo para toda Latinoamérica y, desde luego, tarea que queremos compartir y profundizar.

Asimismo, quiero agradecer el apoyo a la Alianza de Civilizaciones, la tarea conjunta que hemos realizado en los trabajos para la reforma de las Naciones Unidas y destacar, sobre todo, que esa senda de unidad y de estrechos lazos entre España y Argentina es más fuerte que nunca; que España está segura, convencida, de la recuperación, del avance y del progreso económico y social de Argentina; que nuestras empresas van a seguir invirtiendo en Argentina y que, por supuesto, estamos convocados a abrir una etapa nueva en la relación donde se sumen nuevos proyectos y donde se sumen nuevas iniciativas, no sólo en el ámbito de la política exterior, sino en el ámbito bilateral, económico, cultural y de aquello que va a marcar, sin duda alguna, el rumbo del progreso de ambos países: el ámbito de la educación, de la investigación y de la innovación, que será la tarea próxima a la que estamos convocados.

Gracias, Presidente Kirchner. Quiero expresar mi profunda satisfacción, estoy seguro que en nombre de todos los españoles, porque Argentina ha vuelto, la esperábamos y ya no se va a ir nunca.

Sr. Kirchner.- Querido Presidente, realmente muchísimas gracias por vuestras expresiones.

Quiero reiterar, ante usted y ante el pueblo de España, a usted que tuve el gusto de conocerlo antes de ser Presidente… Esto lo quiero decir públicamente: uno se acostumbra a ver Presidentes que tienen una convicción antes de ser Presidentes y después se olvidan de esas convicciones cuando son Presidentes. Yo debo reconocer en el Presidente Rodríguez Zapatero que las convicciones que tenía y que conversamos antes de ser Presidentes, tanto en el plano bilateral y tanto en el plano de su visión de España, de las múltiples reformas con las que lucha a diario, las tenía y las mantiene, lo cual nos genera a nosotros un profundo respeto. También un profundo agradecimiento al pueblo español en nombre del señor Presidente.

Ustedes saben que la crisis que vive la Argentina, que todavía estamos saliendo del infierno, como le digo yo al Presidente permanentemente --espero que al término de mi mandato, el 10 de diciembre de 2007, le pueda decir al pueblo argentino que estamos en las puertas del purgatorio--, fue muy fuerte. Los argentinos, particulares que somos, a veces nos sobreestimamos y otras veces perdemos hasta nuestra propia autoestima; es decir, pasamos a veces de sentirnos los mejores del mundo a sentirnos los peores.

Es muy importante que recuperemos nuestra racionalidad plena y no caigamos de euforias desmedidas a depresiones desmedidas, pero la crisis de 2001 fue muy dolorosa para el pueblo argentino. Se vivió una angustia muy grande, una incertidumbre muy grande, un fuerte proceso de anarquía institucional, una devaluación muy fuerte de la dirigencia argentina y, por supuesto, la pérdida de expectativas de una sociedad que es lo peor que le puede suceder a un país, a una nación.

Si ustedes miran hoy los resultados rumbo a tres años y medio de gestión, yo le explicaba al señor Presidente que en una Argentina que venía de un proceso de recesión muy fuerte, que llegamos a una pobreza del 62 por 100, una desocupación del 28 por 100 y a una indigencia del 27 por 100, hoy ya podemos exhibir una tasa de ocupación de entre el 10 y el 10,8 por 100. Bajamos dieciocho puntos la desocupación y esperamos para fin de año poder decirles a los argentinos y al mundo que estamos otra vez en un dígito, y hace ya mucho tiempo que no llegamos a ese número; que en la pobreza, en el último índice que se midió a finales del año pasado, pasamos de 62 a 33,8 por 100, y estamos seguros que ya estamos bastante abajo de ese número; que la indigencia del 27 por 100 bajó al 11 por 100; que tenemos superávit fiscal después de grandes déficit, tremendos déficit, en la Argentina, con grandes problemas de endeudamiento; endeudamiento donde quisimos mantener, o se quiso mantener por los Gobiernos que existían en aquel momento, un sistema absolutamente inviable como el de la convertibilidad.

Ustedes recuerdan el uno a uno, que ante el déficit solamente se pudo sostener con endeudamiento y endeudamiento con organismos internacionales, que siempre digo, y con vuestro respeto, Presidente, que realmente tenemos siempre el peor de los recuerdos, digamos, del Fondo Monetario Internacional. Yo digo que, cuando salgan las memorias del Fondo Monetario Internacional, van a tener que compartir con la dirigencia argentina la responsabilidad del fracaso argentino y del fracaso de otros países por recetas por ahí extremadamente ortodoxas o que poco tenían que ver con la realidad de nuestros países.

No hay que tenerle miedo a la capacidad trangresora, a la heterodoxia, a renovar las ideas, a la evolución de los tiempos, a la comprensión de las realidades institucionales de cada país, que no siempre son iguales, y nosotros logramos renegociar una deuda externa privada de cien mil millones de dólares con una quita de 67.000 millones de dólares y salir del "default", del famoso "default", que nos llevó al incumplimiento de todos los contratos y de todas las obligaciones con un proceso de devaluación asimétrica incomparable casi en el mundo. También pagamos al Fondo Monetario Internacional una deuda de diez mil millones de dólares, lo hicimos con nuestras reservas, y en seis meses ya hemos recuperado casi el 70 por 100 de lo que hemos pagado al Fondo.

Le digo al pueblo español, y a través de los señores periodistas, que sentimos una profunda alegría cuando le pagamos al Fondo. Era como volver a sentirnos que era posible ser libres de vuelta, volver a recuperar nuestra autodeterminación, volver a recuperar nuestra capacidad de decisión, y hoy podemos exhibir como "share" un superávit gemelo. Gemelo lo llamamos nosotros, porque un tenemos superávit fiscal primario muy alto, que el mes pasado fue de 3.960 millones, casi mil millones de euros, y también superávit comercial, lo cual es muy importante para el crecimiento argentino.

El primer trimestre la Argentina ha crecido este año al 8,6 por 100 en el Producto Bruto Interno; la actividad económica en el primer cuatrimestre creció el 8 por 100; en el crecimiento de abril a abril el último dato que tenemos es del 6,4 por 100 y con crecimientos muy fuertes de la industria de la construcción. He de decir que estamos realmente entusiasmados, Presidente. Es decir, vemos que la Argentina está potenciando, vuelve, y la idea nuestra es, como dijo el Presidente, consolidar columnas que definitivamente le den el lugar a la Argentina que ña Argentina merece; que cree un circuito virtuoso el crecimiento como ha hecho España en los últimos diez, quince, años, donde nosotros aspiramos a tener un crecimiento. Desde luego, estamos muy contentos con las cifras que tenemos hoy, pero sabemos que la Argentina, con un crecimiento entre el 3 y el 4 por 100 anual, se puede consolidar como un gran país con grandes perspectivas y con grandes posibilidades de equidad y de inclusión social, que son fundamentales.

Nosotros no creemos en los procesos de crecimiento económico donde se concentran en determinados sectores de la sociedad y los sectores de la clase media, de la clase trabajadora, de determinados sectores de empresarios, de pymes y demás quedan fuera del crecimiento. Creemos en el crecimiento que tenga un claro sentido distributivo y que llegue a todos los sectores de la sociedad.

Ustedes tienen un muy buen nivel de relación de recaudación, como es aquí en España, que tienen cerca del 40 por 100 del Producto Bruto Interno, en la Argentina, cuando nos tocó gobernar, teníamos el 10 por 100 en la relación Producto Bruto/recaudación y hoy estamos en el 26 por 100. Es decir, hemos alcanzado un número interesante e importante y aspiramos a seguir creciendo mucho más, porque eso es fundamental para consolidar todo el proceso de crecimiento.

Cuando nos tocó asumir la conducción del Estado, del Gobierno, la relación de endeudamiento/Producto Bruto era del 140 por 100 de endeudamiento; hoy estamos en un 60 por 100 y, de seguir el crecimiento en buenos niveles y teniendo una Administración responsable, creemos que va a seguir mejorando esta relación, que también es muy importante.

Nos vamos con mucha esperanza. El Acuerdo Estratégico es fundamental. Nosotros consideramos que España es muy importante en la relación bilateral para la Argentina y también la consideramos como la puerta de entrada a una relación MERCOSUR-Comunidad Económica Europea. Creemos que el diálogo entre los dos bloques es fundamental, es central; consolidado esto con las Cumbres Iberoamericanas, que son muy importantes en el proceso de integración, que se están llevando adelante y donde el Presidente y Su Majestad tienen un rol fundamental en la consolidación de una tarea que nosotros creemos que va a ser muy productiva y muy importante.

También los acuerdos sobre derechos humanos. Nosotros estamos muy agradecidos al pueblo español, al Gobierno español y a quienes en cada momento tuvieron la responsabilidad de gobernar España en los momentos tan críticos de la dictadura militar argentina, donde miles de argentinos pudieron radicarse en España y fueron tratados como en su propia patria, en un momento horrible, terrible, de sufrimiento para los argentinos, donde tuvimos treinta mil desaparecidos, como uno de los casos de genocidio más importantes registrados en la etapa moderna en el mundo.

También cuando se produjo la debacle económica en 2001, donde argentinos desesperanzados, casi con la patria perdida, llegaron a España y fueron tratados en su propia casa. Miles y miles de argentinos tuvieron la posibilidad de empezar a realizar. Y acabo de reconocerle al señor Presidente también toda la tarea que hizo respecto a la conciliación de políticas migratorias que permitieron que la mayoría de los argentinos radicados en España puedan solucionar rápidamente sus problemas, que era una de las grandes angustias que tenían los argentinos y que cuando nosotros, ya en el Gobierno, veníamos acá, permanentemente eran motivo de preocupación ante las situaciones que fueron resueltas por el actual Gobierno.

También tenemos muchas esperanzas puestas en que se profundicen las inversiones de los grupos económicos españoles. Sabemos que lo van a hacer. La Argentina brinda expectativas de rentabilidad muy interesantes. Desde luego, siempre existe discusión de intereses, más cuando se viene de una devaluación asimétrica como la nuestra, y en un proceso donde sufre toda su comunidad también tienen problemas aquellos que radicaron sus inversiones allí. Evidentemente, hoy creo que ya han superado muchísimo esos problemas, porque pueden exhibir balances con muy buenas rentabilidades los grupos españoles en la Argentina.

Yo doy un ejemplo de Telefónica como "share", que calcula que cerca del 80 por 100 de los argentinos va a tener telefonía móvil hacia 2008, y en un año al otro creció el 15 por 100 la telefonía fija. Esto para que vean la evolución que ha tenido el grupo allá, en la Argentina, como un ejemplo global de las distintas empresas que están radicadas en la Argentina.

Así que nosotros somos absolutamente optimistas, creemos que los pasos dados en las reuniones que hemos tenido aquí en España han sido fundamentales y yo le decía al señor Presidente que seguramente en algunos viajes más, de consolidarse el crecimiento argentino, que no tenemos duda, vamos a hablar de las inversiones de Argentina en España. Realmente es fructífera la tarea, señor Presidente. Nuestro agradecimiento permanente y los agradecimientos de los distintos Gobiernos de Latinoamérica, sería injusto no decirlo.

Los distintos Presidentes de Latinoamérica, el Presidente Lula, el Presidente de Venezuela, el Presidente de Bolivia y el Presidente de Chile, en todas las conversaciones que yo he tenido con ellos han tenido siempre palabras de reconocimiento hacia España y hacia el señor Presidente por la solidaridad y el acompañamiento en los distintos problemas. Eso es muy importante porque genera un ida y vuelta que en la construcción de las relaciones bilaterales y en la integración de los grupos formados, como el caso de MERCOSUR y Comunidad Económica Europea, el rol del Presidente es muy, muy, importante.

Nosotros le queremos hacer, y yo en nombre de todos ellos, este agradecimiento y desde ya, como siempre, le vamos a estar esperando en Argentina. Es su casa. Yo siempre lo digo: en todas las encuestas de opinión que nosotros tenemos en nuestras manos los argentinos tienen al Presidente como uno de los líderes extranjeros con más respeto y que más cariño le tienen. Ésta es la realidad y así que se lo ha ganado él. Yo transmito no más el pensamiento que tiene el pueblo argentino en esos estudios que se han realizado.

Presidente. Muchas gracias. Puedo añadir que podemos confesar que hemos estado de acuerdo en todo menos en una cosa y es el pronóstico en torno a quién va a ganar la final del Mundial de Fútbol. En el resto hemos estado de acuerdo en todo.

P.- Los dos han hablado de la mejora de la economía argentina. ¿Para cuándo cree que podrá entrar en vigor esa revisión de tarifas que están pidiendo las empresas españolas?

Al Presidente del Gobierno español le quería preguntar por el último comunicado que conocimos ayer de ETA; si de alguna manera le ha perturbado, le ha inquietado o ha visto usted algo nuevo ahí. ¿Qué respondería el Partido Popular que deduce de ese comunicado que quizás el Gobierno español tiene compromisos con ETA?

Presidente.- En relación con el comunicado de ETA de ayer, quiero hacer una reflexión que nos va a servir para el tiempo que tenemos por delante. No ha empezado aún la fase decisiva, como todos sabemos, no ha empezado el diálogo; por tanto, sería bueno que acogiéramos los pronunciamientos, las declaraciones, con sosiego. He dicho en muchas ocasiones que esto va a ser largo y, desde luego, el Gobierno sabe muy bien que tiene ese horizonte temporal por delante.

En consecuencia, sosiego y trabajar cada día para el objetivo que tenemos, el fin de la violencia, el fin del terror. Estamos cerca de tres meses del alto el fuego, ése es un dato significativo, y, desde luego, lo que nos proponemos en estos momentos es sumar el máximo número de voluntades políticas para la fase de inicio del diálogo que, insisto, será una fase que llevará tiempo. No quiero citar otros procesos similares en otros países cuánto tiempo han llevado; pero no vamos a poder estar cada día haciendo una valoración o haciendo una aproximación.

Pongamos perspectivas a lo que tenemos por delante. Es una gran tarea, una tarea que va a exigir tiempo, y, por tanto, para hacer una tarea de la ambición de acabar con la violencia, sabiendo que va a llevar tiempo, creo que el mejor consejo es el sosiego, la tranquilidad.

Sr. Kirchner.- Todo el proceso de negociación de contrato de servicios públicos se está llevando en tiempo y forma. Ya la mayoría de ellos tiene la aprobación del Congreso, del control parlamentario que corresponde, y en forma paulatina, en una discusión natural de intereses, no hay empresario que no reclama aumento de tarifa. Desde luego, siempre la comunidad tiene sus temores respecto al aumento de tarifa y el Gobierno debe tener el punto central de darle equilibrio a este tipo de políticas. Yo creo que lo fundamental es coordinar costos, servicio y avanzar paso a paso, con responsabilidad y con seriedad.

P.- Quería hacerles dos consultas, una para cada uno. Al Presidente Néstor Kirchner quería preguntarle si había habido un acuerdo concreto respecto de la renegociación por la deuda con el Club de París, integrada al Club de París, de la Argentina con España, de los 836 millones del saldo del blindaje.

Al Presidente Rodríguez Zapatero le quería preguntar sobre cuáles serían las ventajas para Argentina de la firma del Plan de Asociación Estratégica. ¿Cuáles serían los actos concretos que implican la firma de este acuerdo?

Presidente.- Lo que hemos firmado hoy es un programa de actuación para 2006 y 2007, después de haber firmado en la Cumbre de Salamanca, en la Cumbre Iberoamericana, lo que representaba todo el Acuerdo de Asociación Estratégica. En esa programación, prácticamente en todas las áreas de interés para ambos Gobiernos, hay iniciativas concretas, fundamentalmente de intercambio de lo que representan políticas públicas de ambos países en muchos ámbitos: educación, cultura, política exterior, medio ambiente… Desde luego, como he dicho al principio de mi intervención, hay un área que hemos detectado como especialmente sensible de cara al futuro inmediato, y en donde vamos a poner todo el empeño para abrir esa nueva etapa: Investigación, Desarrollo e Innovación.

También, por supuesto, el Acuerdo, que no sé si está en el texto, incluye el compromiso que adquirí en la Argentina para que España sea un pilar en ese objetivo de reconstrucción para un centro cultural del Edificio de Correos en Buenos Aires, coincidiendo con el Bicentenario. España va a estar ahí comprometida y es un compromiso muy directo, muy personal, que tengo con Gobierno del Presidente Kirchner.

Es decir, que tenemos un amplio programa de actuación y de cooperación.

Sr. Kirchner.- Respecto a la deuda, en este caso específica, que mantiene la Argentina con España, por 830/840 millones de dólares, deuda que, como usted bien dice, fue asumida por Argentina en la etapa del blindaje en el año 2000, en primer lugar, en ese momento de la pre-crisis España fue casi el único país que aportó y ayudó a la Argentina en ese momento y los argentinos tenemos que tener clara memoria y de bien nacidos es ser bien agradecidos.

España tuvo una actitud loable con Argentina en un momento donde ustedes mismo, como analistas de la realidad, ya preveían el desenlace de una crisis muy fuerte. Sin embargo, España, con mucho riesgo, arriesgó y nosotros eso queremos reconocer y agradecer al actual Presidente y al pueblo español la actitud que tuvieron.

Está en manos del Ministro de Economía español, Pedro Solbes y de la Ministra de Economía, Felisa Micheli. Están conversando y estoy seguro de que van a llegar a un muy buen acuerdo, porque la voluntad de Argentina es honrar con absoluta claridad ese compromiso en respaldo a la actitud global, concreta, intachable, que tuvo el Gobierno español de apoyarnos en ese momento. Nosotros, en la conducción de esta Argentina con certezas, con previsibilidades, pero también con absoluta lealtad, bien entendida esta palabra, a quienes en los momentos más difíciles que ya vivió la Argentina tuvieron gestos que los reconocimos.

Así que calculamos que, de acuerdo a lo que hemos escuchado de los Ministros, en los próximos días, semanas, tendremos ya noticias al respecto para encarar definitivamente la solución del tema.

P.- Para el Presidente argentino. Ha hablado usted de la buena cooperación y de las buenas relaciones que tiene con el Gobierno español. Me gustaría preguntarle si se va con esa misma impresión de la relación --usted ha estado reunido con empresarios españoles-- entre los empresarios españoles y el Gobierno argentino o los empresarios en general.

Para el Presidente del Gobierno español. Yo vuelvo al tema anterior, no tanto al comunicado. Ha hablado usted de sumar voluntades y me gustaría saber si ha llamado ya al líder de la oposición, si le piensa llamar y si podemos conocer ya cuál será la fecha en la que usted comparecerá en el Congreso para solicitar el aval.

Presidente.- Sumar voluntades. Evidentemente, me refería a sumar voluntades políticas y a sumar voluntades de opinión pública. En definitiva, está es una tarea de país, más que una tarea de Gobierno. Es una tarea de país el objetivo de acabar con la violencia, de acabar con el terror. Me parece que lo pueden compartir todos los ciudadanos españoles de buena fe, que son la inmensa mayoría. Por ello, he subrayado hoy, tengamos perspectiva y sosiego. El Gobierno quiere hacer este camino uniendo lo máximo posible a todas las fuerzas políticas.

A la pregunta concreta, no. No se ha producido esa llamada y permítame que lo único que puedo decir es que se producirá en el mes de junio, como he dicho, la comunicación a las fuerzas políticas del inicio del diálogo; pero creo que debo respetar el que sean ellas, las fuerzas políticas, las que conozcan la fecha exacta. El mes de junio. Quedan los días que quedan. Cualquiera de ellos puede ser.

Sr. Kirchner.- La relación con los señores empresarios españoles fue muy buena y, si la comparamos con la primera reunión que tuvimos aquí en mi primer viaje, al mes de asumir, les diría que excelente; siempre con conversaciones francas, positivas, y con una tarea y con una voluntad de aportar a la consolidación del crecimiento argentino que me hace ir de España absolutamente optimista.

P.- Presidente Rodríguez Zapatero, hoy nuestro Presidente se refirió en el discurso ante los diputados a los Presidentes Evo Morales y Hugo Chávez. Quería saber si su Gobierno tiene alguna expectativa diferenciada acerca del rol que nuestro Presidente puede cumplir en el área, dado que es un momento en extremo sensible en la relación entre alguno de estos países y su Gobierno.

Presidente.- Quiero decir que España mantiene un principio estratégico en su política exterior y es buscar la mejor relación con todos los Gobiernos latinoamericanos. Es evidente que con Argentina tenemos una relación especial, singular, quizás el país con el que España, por los lazos que se han producido, por todos los españoles que han estado en Argentina, por muchos argentinos que han estado en España, tiene una vinculación muy, muy, afectiva, muy singular, y, además, ahora tenemos una relación, como Gobiernos magnífica, espléndida.

Pero España busca tener buenas relaciones con todos los Gobiernos de Latinoamérica. Respetamos la voluntad democrática de cada país en Latinoamérica, respetamos la voluntad democrática. No estamos para dar lecciones a ningún pueblo y menos a los pueblos hermanos, y menos a países que han sufrido mucho, que tienen un alto grado de pobreza, de desigualdad. No, no estamos para dar lecciones; estamos para ayudar, para dialogar, y, por supuesto, queremos que el conjunto de los países de Latinoamérica y sus Gobiernos tengan entre sí la mejor relación, que haya la mayor integración.

Ha habido muchas elecciones y muchos cambios políticos en Latinoamérica, y hay alguna circunstancia de más dificultad en la relación; pero estoy convencido de que el objetivo… Muy especialmente el Presidente Kirchner, que tiene la capacidad objetiva de tener una relación buena con todos los Gobiernos y todos los Presidentes, trabaja en esa dirección. Y en esa dirección trabajamos en plena sintonía.

Muchas gracias.