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Conferencia de prensa del presidente del Consejo de Ministros de Italia, del presidente de la República Francesa, de la canciller de la República Federal de Alemania y del presidente del Gobierno

Roma, viernes, 22 de junio de 2012

Sr. Monti.- Hoy, junto con el presidente Hollande, la canciller  Merkel y el presidente Rajoy, hemos hablado de forma profundizada de los temas principales que se afrontarán en el próximo Consejo Europeo de los días 28 y 29 de junio. El objetivo es contribuir, a través de una reunión preparatoria de las cuatro mayores economías de la zona euro, a la eficacia del proceso comunitario. Por lo tanto, no es una reunión, digamos, externa al proceso comunitario. Nosotros queremos contribuir de la mejor forma posible a la preparación de un Consejo Europeo eficaz.

Hemos estado de acuerdo en reconocer que desde que empezó la crisis económica la Unión Europea ha dado pasos adelante significativos para preservar la integridad y la estabilidad del euro. Hoy disponemos de nuevos instrumentos, también para los países con dificultades, que en el pasado no existían.

De todos modos, también estamos de acuerdo en destacar que lo que se ha hecho hasta ahora todavía no es suficiente; en particular, bajo el perfil del crecimiento económico, de la posterior estabilidad de la zona euro y de ofrecer a los ciudadanos europeos y a los mercados un diseño claro sobre las perspectivas a medio y largo plazo de la integración europea.

El primer objetivo sobre el que todos estamos de acuerdo es el relanzamiento del crecimiento, de las inversiones y de la creación de puestos de trabajo, que se ha de conseguir, bien a través de reformas estructuras a escala nacional para aumentar la competitividad, bien a través de una nueva agenda a escala europea.

Creo que es un paso adelante que se ha llevado a cabo en estos años en la cultura y en la política europea, y hay que tomar nota de que el crecimiento no puede tener una base sólida sino es con disciplina de balances, y que, por otra parte, la disciplina de balances corre el riesgo de no ser sostenible a largo plazo desde el punto de vista económico y político si no hay condiciones satisfactorias de crecimiento y de creación de empleo.

Estamos trabajando para una agenda a escala europea y estamos trabajando intensamente, como miembros del Consejo Europeo, con el presidente Van Rompuy, con el presidente de la Comisión, Durao Barroso, y con los demás socios, para alcanzar objetivos concretos en esta agenda europea.

En el próximo Consejo Europeo apoyaremos una serie de acciones para relanzar la economía, las inversiones y el empleo; aumentar la competencia en Europa y realizar más plenamente el mercado único europeo, que es un gran objetivo todavía no alcanzado por completo.

Nosotros desearíamos que haya un paquete relevante de medidas para el crecimiento a escala europea que sea del orden del 1 por 100 del Producto Interior Bruto de la Unión Europea, lo cual significa, más o menos, 130.000 millones de euros. También estamos trabajando para que dentro de esta visión de paquete de crecimiento haya, además, una consideración hacia la calidad, la composición, del gasto público que reconozca el valor de ciertas inversiones.

Hemos renovado el compromiso común de respetar una disciplina macroeconómica sana, indispensable para la estabilidad y la solidez de un sistema financiero que sea capaz de sostener las inversiones para la economía real y el crecimiento del empleo; el incremento del capital del Banco Europeo de Inversiones y aumento o utilización más eficaz de los recursos comunitarios para reforzar el crecimiento y la competitividad… Y no voy a hacer una larga relación.

Atribuimos también mucha importancia al informe que el grupo del presidente Van Rompuy, el presidente Durao Barroso, el presidente Juncker y el presidente Draghi está preparando sobre la perspectiva de integración económica europea a más largo plazo. Esto es muy importante, como decía, tanto para involucrar a los ciudadanos europeos en una empresa tan significativa, como para dar a los mercados una perspectiva clara también sobre la irreversibilidad de ese gran proyecto que hasta ahora ha tenido mucho éxito y que se llama "euro". También le damos mucha importancia a los mecanismos para estabilizar los mercados financieros, evidentemente.

Me voy a parar aquí. Doy las gracias a los colegas por la contribución que han hecho a esta reunión tan constructiva y ahora ruego al presidente de la República Francesa, François Hollande, que tome la palabra.

Sr. Hollande.- Quiero, en primer lugar, agradecer a Mario Monti su invitación aquí, a Roma, y su iniciativa.

Esta reunión prepara el Consejo Europeo que se va a celebrar el 27 y el 28 de junio. Este Consejo Europeo debe marcar progresos para dar confianza en la zona euro y en Europa. Considero que nuestra reunión de hoy ha resultado útil para conseguir este objetivo.

En primer lugar, hemos hablado sobre el paquete de crecimiento, indispensable. Se ha dado una cifra: el 1 por 100 del PIB europeo debería movilizarse con un calendario que fuese lo más cercano posible con los mecanismos nuevos que vamos a tener; es decir, que podamos movilizar esta financiación en el plazo más breve posible. El 1 por 100 del PIB es, más o menos, entre 120.000 y 130.000 millones de euros, y me parece que es un buen objetivo.

Después, hemos hablado sobre una visión común de la Unión Económica y Monetaria, sobre una "hoja de ruta" que supondrá en cada etapa de la Unión: unión monetaria, unión bancaria e instrumentos que correspondan a esta voluntad de trabajar de forma conjunta.

El tercer objetivo es conseguir utilizar plenamente todos los mecanismos existentes a día de hoy para estabilizar los mercados, para dar confianza y para luchar contra la especulación.

Por tanto, el Consejo Europeo, si conseguimos estos objetivos, puede ser una etapa importante para Europa.

Además, podemos añadir --yo voy a seguir trabajando en ese sentido y creo que aquí se me ha escuchado bien en relación con esta propuesta-- el impuesto sobre las transacciones financieras.

Con esto resumo lo que hemos hecho hoy.

Las cuatro principales economías de la zona euro, y sin prejuzgar nada lo que los demás países puedan incluso decidir, nosotros hemos afirmado unos objetivos comunes y hemos dado a esta perspectiva de crecimiento un contenido específico. También somos conscientes de que debemos enviar una señal -- señal de cohesión, señal de coherencia, señal de estabilidad y señal de solidaridad-- y creo que eso es lo que hemos hecho hoy.

Sra. Merkel.- Muchas gracias, señor primer ministro. También deseo dar las gracias de corazón por el hecho de que hoy nos hayamos podido encontrar aquí. Creo que ha sido un encuentro en un momento adecuado de las cuatro economías más importantes de la zona euro y con eso queremos poner de manifiesto que nosotros estamos haciendo todo lo posible para que luchemos por el euro, como moneda nuestra, de la que nos aprovechamos todos.

Lo que hay que hacer en el futuro que sea igual de estable que ha sido en los últimos diez años. Para ello, hemos de superar ciertos problemas, aunque algunas cosas ya se han hecho. Los países han aplicado muchas reformas y, sobre todo, hemos creado instrumentos de solidez, igual que instrumentos conjuntos solidarios.

En vista de la discusión actual, se trata ahora de que tema de la ocupación, de crear puestos de trabajo para las personas, se aborde mucho más intensamente después de que nos hayamos ocupado intensamente del Pacto Fiscal y de las cuestiones presupuestarias. Para el próximo Consejo Europeo es necesario dar señales claras y estoy totalmente de acuerdo con todo lo que han dicho los que me han precedido en el uso de la palabra: un 1 por 100 del Producto Interior Bruto del espacio común europeo invertido en el crecimiento y en otras inversiones es la señal correcta que necesitamos.

También me alegro mucho de que nosotros cuatro podamos decir hoy que apoyamos un impuesto a las transacciones financieras. La gente en nuestros países sigue teniendo la impresión de que la crisis ha llegado con la crisis internacional financiera y que los mercados financieros todavía no participan lo suficiente en la solución.

En tercer lugar, tenemos un problema, que a medio y largo plazo queremos solucionar, y es un buen mensaje que podemos dar hoy: debemos de estrechar nuestros lazos políticos, sobre todo en el espacio del euro. Quienes tienen una moneda común, tienen que hacer una política común coherente, que es algo que nos han enseñado, además, los últimos tres años. Es una cosa que yo siempre llamo la unión política. Tenemos que trabajar más por esa unión política más estrecha.

Herman Van Rompuy, José Manuel Durao Barroso y otros nos harán propuestas al respecto, pero estos cuatro países que están aquí representados, y Alemania de forma especialmente dedicada, vamos a aportar todo lo que podamos para que también en nuestros respectivos países se pueda discutir y podamos decir que Europa se está acercando cada vez más. La enseñanza de la crisis no es menos Europa, sino que es más Europa. Es la señal que podemos dar hoy.

Muchas gracias por la maravillosa hospitalidad y el excelente ambiente.

Presidente.- Muchas gracias, muy buenas tardes.

Quiero comenzar esta intervención, que será breve, dando las gracias al presidente Monti por su iniciativa, por su recepción y el trato que nos ha dispensado.

Ha sido, como han dicho todos los intervinientes, una reunión muy agradable, en la que hemos debatido con sinceridad sobre los temas que en estos momentos ocupan a nuestros países y al conjunto de la Unión Europea.

Como ya se ha dicho casi todo, yo voy simplemente en mi intervención a señalar cinco asuntos en los que yo he visto un acuerdo sustancial, y terminaré esta intervención con tres comentarios, que son los que a mí más me han importado en el día de hoy.

Creo, en primer lugar, que hay un acuerdo entre todos en la necesidad de controlar nuestros déficits públicos y no elevar en exceso la deuda pública de nuestros respectivos países.

En segundo lugar, hay un acuerdo en hacer reformas estructurales a nivel nacional para mejorar la flexibilidad, la competitividad de nuestra economía y para, así, conseguir un mayor crecimiento económico

En tercer lugar, y se han referido los distintos intervinientes a algunas de las propuestas que se plantearán en el próximo Consejo Europeo, también hay un acuerdo para hacer reformas estructurales a nivel de la Unión Europea.

En cuarto lugar, quienes hemos intervenido en esta reunión hemos manifestado nuestra decidida voluntad de poner en marcha todos los mecanismos que sean precisos para conseguir la estabilidad financiera en Europa

Por último, hemos hecho una apuesta clara y contundente para el futuro de Europa: queremos más Europa, queremos una unión política, queremos una unión económica y queremos una unión bancaria y una unión fiscal.

Por mi parte, tres comentarios, con los que yo me quedo y que para mí resumen esta reunión.

En primer lugar, ha habido una apuesta indiscutida por la irreversibilidad del euro, que es, sin duda alguna, el proyecto más importante que hemos puesto en marcha los europeos a lo largo de muchísimos años.

En segundo lugar, ha habido un acuerdo entre todos en que se pondrán en marcha todos los mecanismos que sean necesarios para conseguir la estabilidad financiera en la zona euro.

Por último, ha habido una apuesta por más integración europea en el futuro: bancaria, económica, fiscal y política.

Muchas gracias.

P.- A la luz del mensaje que surge hoy de estas cuatro potencias que representan la mayor parte del PIB europeo, ¿qué se puede esperar en las conclusiones de la próxima Cumbre de Bruselas?

Sr. Monti.- Se puede esperar lo suficiente. El Consejo Europeo es el conjunto de nosotros y de otros; por lo tanto, no es una tercera entidad fuera de nosotros.

Nosotros estamos aquí para contribuir activamente a la construcción de un consenso fuerte, progresivo, que implique crecimiento y que implique estabilidad al Consejo Europeo. El Consejo Europeo está bajo el mando de su presidente, Herman Van Rompuy, y nosotros hemos considerado que, si cuatro países tan importantes como los nuestros y tan diversificados por sus condiciones encuentran una línea de convergencia entre sí, esto puede ayudar mucho a conseguir un importante consenso en el Consejo Europeo. Por lo tanto, es algo que nosotros ofrecemos al presidente Van Rompuy y a nuestros colegas en vista de esa importantísima reunión.

Nosotros esperamos que el trabajo realizado durante todos estos meses… Porque no olvidemos que cada uno de los jefes de Gobierno aquí presentes, con su propio Gobierno y con sus propios colaboradores, ha estimulado el avance de las cuestiones europeas.

Europa es una construcción muy importante, muy sólida; no siempre muy dinámica a corto plazo. Es necesario que nosotros la ayudemos a desarrollarse y, por lo tanto, esperamos, después de la ulterior contribución que hemos dado hoy, conclusiones por parte del Consejo Europeo que puedan ser todavía más sólidas y más creíbles que las de los Consejos precedentes, por lo que respecta a una perspectiva de crecimiento para la Unión Europea; que puedan dar una línea clara de medio o largo plazo para la integración económica, financiera, monetaria y bancaria, con algún aspecto de integración política; y que puedan también estas conclusiones del Consejo Europeo, y la forma conjunta y solidaria a través de la cual se llega, satisfacer la expectativa en los mercados financieros de que el euro está aquí para quedarse.

P.- Mi pregunta es para el presidente Hollande. Señor Presidente, ha puesto el crecimiento en la agenda europea, pero ha puesto el tema de los "eurobonos" en una perspectiva de diez años y prepara un plan drástico para reducir el déficit. A final de cuentas, ¿el rigor a la alemana definitivamente va a imponerse al crecimiento? De cara a la integración europea, ¿está usted listo a aceptar la compra de bonos soberanos?

Sr. Hollande.- Creo que los "eurobonos" tienen que tener una perspectiva a diez años. A medida de que exista una unión, una integración, los "eurobonos" serán un instrumento útil para Europa y seguiré trabajando en ese sentido y en poner este mecanismo dentro de una perspectiva.

En segundo lugar, el crecimiento. ¿Quién habría podido haber dicho hace unas semanas que estaría ahora mismo en el orden del día de un Consejo Europeo?

Desde el G-8, en el que nos reunimos Mario Monti, Angela Merkel y yo mismo, luego hemos tenido la reunión del G-20, y antes hubo un Consejo Europeo formal, el crecimiento, habida cuenta la situación, se ha convertido en la prioridad. ¿Significa esto que los Estados tienen que renunciar a su rigidez presupuestaria? No, en absoluto. Hemos llevado a cabo esta política desde hace tiempo y no está resultando mal; se están haciendo muchos esfuerzos considerables y, en ocasiones, duros para las opiniones públicas.

Yo considero que hay que hacer esfuerzos presupuestarios, también en Francia. Esto no significa que no se hayan hecho hasta ahora. No voy a hacer ningún tipo de comentarios sobre la política francesa pasada, en todo caso. Pero querer el crecimiento precisamente es permitir que ese ajuste presupuestario no sólo sea austeridad, porque yo estoy en contra de la austeridad.

Al mismo tiempo, sé que tenemos que enviar un mensaje de coherencia y de estabilidad; y, por tanto, de confianza. Eso es lo que estamos haciendo hoy y eso es lo que debe medir el Consejo Europeo. Su papel es, a la vez, enviar un mensaje muy concreto de apoyo al crecimiento, esos 130.000 millones de euros que se pueden comprometer; también un mensaje muy firme de plena utilización de los mecanismos de estabilidad y, por último, definir una visión a medio plazo de Europa que permita, precisamente, una solidaridad, de la cual los "eurobonos" son un ejemplo.

Los abandonos de soberanía se considerarán en función de los elementos de solidaridad que podamos encontrar. No puede haber transferencia de soberanía si no hay mejora de la solidaridad y de la coherencia.

P.- ¿Se pudieron tomar decisiones concretas con respecto y con miras a Bruselas? ¿Hay indicaciones por su parte?

Sra. Merkel.- Nos preparamos para el Consejo Europeo. Somos cuatro aquí y, naturalmente, vamos a alimentar el Consejo con nuestras ideas, vamos a hablar con nuestros socios y hay buenas oportunidades de que otros coincidan con lo que decidimos aquí y lo consideren razonable. Nosotros vamos a defenderlo, naturalmente.

Pero es importante que el presidente del Consejo, el señor Van Rompuy, sepa qué es lo que pueden hacer los Estados miembros y qué es lo que están dispuestos a hacer cuando se trata, por ejemplo, de la recapitalización del Banco de Europeo de Inversiones. Los Parlamentos nacionales tienen que decidirlo y, por eso, nosotros aportamos nuestra contribución en pro del crecimiento.

Creo que el mensaje importante de hoy es decir que crecimiento y finanzas sólidas son las dos caras de una misma moneda. Las finanzas sólidas son un requisito previo, pero no son suficientes si de ahí no surge el crecimiento y no se crean puestos de trabajo y no se aumenta el empleo, que es el problema más apremiante en Europa. Por eso vamos a dar un paso más y quiero destacar que los cuatro decimos que la introducción de una tasa sobre las transacciones financieras es algo concebible, y eso es muy importante.

El tercer mensaje es que necesitamos más Europa. La solidaridad, por una parte, y, por otra, la competitividad, la cooperación y la cohesión forman parte de un todo. Si hace falta solidaridad, también hace falta control. Europa en el pasado ha tenido un Pacto de Estabilidad y de Crecimiento, pero no lo ha respetado, no lo ha cumplido. No es que no existan reglas en Europa. Nuestro problema, más bien, es que hemos perdido la confianza porque demasiado a menudo incumplimos nuestras propias normas. Hay que reponer eso y para eso hace falta más Europa. Para mí el buen mensaje de hoy es que todos van a participar para poder seguir avanzando por esta vía.

Sr. Hollande.- Quiero responder, en base a una vieja tradición francesa, a una pregunta que no se me ha hecho a mí.

Ángela Merkel habla de la tasa sobre transacciones financieras. Es cierto que nosotros estamos aquí de acuerdo sobre esta tasa y que sólo se puede contemplar en base a la fórmula de cooperación reforzada. Actuaré, junto con mis socios, para que el Consejo Europeo nos autorice hacer esta cooperación reforzada para que podamos poner en marcha la tasa sobre las transacciones financieras lo más rápido posible. Lo estamos debatiendo ahora.

Sra. Merkel.- Los ministros de Finanzas también han hablado de ello y lo trasladaremos al Consejo.

P.- Mi pregunta es para la canciller Merkel y para el presidente español Mariano Rajoy. Quería saber si están de acuerdo con que los fondos de rescate sirvan para comprar deuda de los países con dificultades.

En caso afirmativo, ¿cuándo se pondría en marcha? ¿Tendría condiciones? ¿Cuáles serían esas condiciones y cuáles serían las líneas rojas del presidente español?

En caso negativo, ¿por qué la canciller Merkel no permite que el BCE inyecte dinero directamente a los bancos, cuando Francia, Italia, Madrid, Obama o esta noche el Fondo Monetario Internacional le han pedido que lo haga?

Sr. Rajoy.- Entiendo que la última parte de la pregunta no iba dirigida hacia mi persona. Hacia mi persona iba dirigida la primera.

Yo creo que actualmente la FESF sí puede comprar deuda en el mercado secundario con arreglo a los condicionamientos establecidos y que fueron aprobados en su día. Por tanto, no tengo nada más que decir, sino que reflejar lo que es una realidad objetiva. Puede hacerlo la FESF y puede hacerlo, puesto que también lo hizo en su momento, como todo el mundo sabe, el Banco Central Europeo en una circunstancia excepcional.

En cualquier caso, yo creo que tampoco hace mucho al caso entrar hoy aquí en detalles. Yo creo que de lo más importante que hemos acordado en el día de hoy es una de las cosas que dije en mi primera intervención: todos nos hemos comprometido a poner en marcha todos los mecanismos que sean necesarios para conseguir la estabilidad financiera de la Unión Europea.

A mí eso me satisface, eso es una apuesta clara, contundente y entendible por la irreversibilidad del euro, creo que ahora todo el mundo entiende exactamente a dónde vamos todos y, además, hemos acordado ir hacia una mayor integración de todo tipo; con lo cual yo me voy enormemente contento de esta reunión por su contenido, por las personas con las que he estado, también por todos ustedes y por estar en esta ciudad que se llama Roma, que es de las más hermosas del mundo.

Sr. Hollande.- Sobre ese tema podríamos hablar. Deberíamos hablar de ello.

Sra. Merkel.- Por lo menos, es una ciudad muy hermosa, ciertamente.

Voy a retomar la segunda parte de la pregunta. Aquí no se trata de permitir o no permitir. El FSEF o también el MEDE son mecanismos de solidaridad y cada país, con sus garantías, contribuye a que a un país que tenga dificultades se le pueda ayudar.

Yo he dicho que la responsabilidad y el control van juntos. Es decir, para mí y, por lo tanto, para el que paga impuestos en Italia, en Alemania o en Francia, ¿quién es la autoridad que me garantiza que se trabaja para que todo llegue a estar en orden? Para mí, en este caso, es el Estado español, porque el Estado español, naturalmente, puede decirles a sus bancos "ustedes tienen que modificar esto y lo otro, tienen que hacer estas y otras cosas de otra manera", Pero si yo, simplemente, le doy dinero a un banco español o a cualquier otro banco --no quiero centrarme en España en este caso--, puedo hacerlo, pero no puedo decirle a ese banco que es lo que tiene que hacer, porque yo, como canciller alemana, no tengo capacidad para decirlo en otro país, la tengo en mi país, a mis bancos. Y eso no se puede hacer, según el Tratado.

Ése es el problema. No es que yo no tenga ganas de dar dinero; es que los Tratados están hechos, de modo que los Estados entre sí son los socios y con esta condición hemos fundado el FSEF y el MEDE. Así voy a proceder.

Si usted habla del presidente Obama, nosotros somos una estructura que no existe en ninguna otra parte del mundo. Somos diecisiete que tenemos una misma moneda y, sin embargo, todos nosotros tenemos Parlamentos nacionales y todos tenemos nuestra soberanía estatal. En algunos puntos la hemos cedido a Bruselas y ahora hemos de conseguir que en nuestra propia moneda se creen también las estructuras políticas necesarias de modo que, como ha dicho muy bien el presidente francés, haya mayor control, mayor responsabilidad y mayor colaboración comunitaria. Control y responsabilidad son dos cara de una misma moneda.

Sr. Monti.- Creo que el tiempo se ha terminado y me gustaría concluir con dos observaciones. La primera es que, si les puede parecer exagerada la insistencia en las reglas en cuanto a la construcción europea, les invito a que consideren que hace casi diez años, en 2003, Alemania y Francia, con la autorización y la complicidad de la Presidencia italiana, rebasaron las reglas del euro y hemos empleado prácticamente diez años para reconstruir la credibilidad que no se rompió por Grecia o Portugal, sino por los principales países del euro. Ésa es la importancia de las reglas.

La segunda consideración es que la petición de más Europa, que hoy se ha puesto de manifiesto por parte de todos, se ha expresado hoy en Roma donde nació la construcción europea. Estoy muy agradecido a mis colegas porque, con su presencia hoy en Roma para discutir juntos sobre un paso adelante en la construcción de Europa, han demostrado que, de nuevo, todos los caminos llevan a Roma.

Gracias.