Señorías,
También estoy decidido a introducir reformas en la Administración General del Estado.
En la anterior Legislatura iniciamos ya este camino, con la aprobación del nuevo Estatuto Básico del Empleado Público, de la Ley de Agencias o de la Ley de acceso electrónico de los ciudadanos a las Administraciones Públicas. Pero hay que ir más allá. Anuncio mi propósito de revisar la Ley del Gobierno, la Ley de Organización y Funcionamiento de la Administración General del Estado y la Ley que regula el régimen de la Administración y el Procedimiento Administrativo Común. Si las dos primeras nos permitirán adecuar sus estructuras a las nuevas realidades, la última estará destinada a revisar los procedimientos para ofrecer a los ciudadanos respuesta más rápida y fundada posible a sus peticiones y reclamaciones.
Señorías,
La idea de España que defiendo es la de un país seguro; un país donde los hombres y mujeres ejerzan su libertad protegidos por la seguridad pública; un espacio en el que los derechos de ciudadanos, de peatones y de conductores queden amparados frente a los irresponsables.
En la anterior Legislatura el Gobierno se comprometió a mejorar la seguridad de la sociedad española. Hemos aumentado en ese período el número de policías y guardias civiles, y vamos a seguir incrementándolo, para llegar a los 140.000 efectivos estables en nuestro país. Como resultado, las tasas de delincuencia de los delitos más graves han descendido en España.
En esta línea de mejora de nuestra seguridad el Gobierno propondrá una Estrategia Nacional de Seguridad, que remitiremos a esta Cámara, para definir objetivos, señalar prioridades, cuantificar dotaciones, asegurar colaboración y planificar los esfuerzos organizativos y presupuestarios.
Nuestro proyecto de seguridad se extiende también a la protección frente a las catástrofes naturales y el cambio climático. Vamos a impulsar una nueva Ley de Protección Civil que canalice la solidaridad entre las distintas Administraciones y la acción efectiva y ágil, con todos los medios disponibles, ante emergencias. La Unidad Militar de Emergencias se desplegará por completo y se integrará en el sistema global de protección civil. En la España que quiero, Señorías, no hay lugar para las disputas ni disquisiciones por competencias en medio de una emergencia.
Si ha existido una preocupación del Gobierno a lo largo de la pasada Legislatura en el ámbito de la seguridad ha sido detener el derroche de vidas humanas en nuestras carreteras. Los esfuerzos han dado fruto, aunque el balance no sea satisfactorio mientras se pierda una sola vida. Los cambios en el Código Penal y el nuevo carné por puntos empiezan a dar resultados. Persistiremos en esta línea y dedicaremos una atención específica a la seguridad de los motoristas, impulsando la instalación de vallas seguras en todas las carreteras. También queremos promover con decisión la atención a las víctimas de los accidentes, para lo que las oficinas de atención existentes ampliarán sus funciones para ofrecer servicios integrales.
La España por la que trabajamos, Señorías, seguirá poniendo límites a esta sangría lamentable que sufrimos cada semana en nuestras carreteras.