El cadáver del soldado llegó anoche al aeropuerto de El Prat, en Barcelona, en un avión de la Fuerza Aérea española en el que viajaba la ministra de Defensa y en el que también regresaron tres de los militares heridos en la explosión del blindado, el teniente Jordi Francesc Rubio y los soldados Josue Alcalá y Daniel Ospina.
Los otros tres militares, con heridas más leves, decidieron voluntariamente permanecer en Afganistán hasta concluir su misión.
El funeral ha estado presidido por el Príncipe de Asturias, Don Felipe, y a él han asistido la ministra de Defensa, Carme Chacón, la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, y el presidente de la Generalitat de Cataluña, José Montilla, además de numerosas autoridades civiles y militares.
La ministra de Defensa, nada más conocer el atentado viajó a la base de Herat, en Afganistán, acompañada del jefe del Alto Estado Mayor de la Defensa, José Julio Rodríguez, y del jefe del Alto Estado Mayor del Ejército, José Fulgencio Coll.
Al término de la ceremonia religiosa, Don Felipe ha impuesto al soldado John Felipe Romero Meneses la Cruz al Mérito Militar con distintivo rojo. Ayer en la base de Herat se le impuso la medalla de la OTAN para operaciones fuera del artículo 5, a título póstumo.
Nota de prensa asociada